jueves, 29 de abril de 2010

Lo primero, crear empleos (Despoblación 10)

Bien, Nicolás, no puedo responderte de sopetón a todo ese tótum revolútum de preguntas sobre el programa que me haces en tu carta. Déjame ir a mi marcha, déjame que a lo chino chano te vaya dando las respuestas según vaya desgranando las medidas. Empiezo por la creación de empleo

Me dices, Nico, que te responda con un SI o con un NO a tu pregunta de si hay trabajo en la zona. Si me exiges contestarte con un monosílabo, la respuesta es: NO. Y la misma respuesta te doy a tu pregunta de si existe algún plan o proyecto oficial en marcha en estos momentos para propiciarlo. Pero te podría responder, en cambio, con un SÍ, si me hubieras preguntado si existen posibilidades reales de crear muchos empleos, porque las hay. Otra cosa es, que estén dispuestos a transformarlas en realidades, quienes tienen el deber de hacerlo.

Con tan sólo atender las necesidades públicas que ahora están abandonadas por no haber quien se que encargue de ellas, ya daría para crear entre quinientos y mil empleos en nuestros pueblos que, contados por familias, supondría un incremento en población de entre dos mil y cuatro mil personas; o sea, entre un 20 y un 40% sobre la población actual, lo cual ayudaría, a su vez, a estabilizar la población que vive del comercio y que las está pasando canutas a causa la despoblación y, por ende, del escaso consumo. Visto desde otras latitudes, este incremento poblacional podría parecer poco, pero en nuestra comarca se percibiría como un auténtico cambio de tendencia.

Serían empleos destinados, por una parte, a resolver necesidades básicas de servicios en cada uno de nuestros pequeños municipios y por otra, a mantener en el estado adecuado el conjunto de nuestros masas forestales, mediante las tareas silvícolas de clareo, poda limpieza, etc. que llevan muchos años sin realizarse, lo cual ha originado que tengamos unos sotobosques abandonados y sucios, que se han convertido en auténticos polvorines y que mantienen intacto el peligro de nuevos desastres, como el que ya sufriéramos en el 2005 con 13.000 has calcinadas y once personas fallecidas. En la siguiente carta te explicaré la importancia social de ambas líneas de actuación.

Pero no se agotan las vías de incrementar población con las dos líneas de actuación pública que acabo de referirte, pues las iniciativas privadas pueden dar también un empujón en la misma dirección, siempre que se concedan las ayudas adecuadas para iniciar un negocio nuevo o para introducir mejoras en los existentes. Especial relevancia tiene en este sentido el turismo rural, que es un sector en alza, de cuyas potencialidades te hablaré en otra carta aparte. También es importante explorar y apoyar las posibilidades del teletrabajo, empezando por implantar la banda ancha en la totalidad de nuestros pueblos.

Una tercera vía de generación de empleo será el Parador Nacional de Molina, si es que alguna vez se hace, y podría serlo, igualmente, la construcción de la autovía Alcolea-Monreal del Campo, cuya infraestructura es requisito imprescindible para que algunas empresas, especialmente de logística, decidan instalarse al lado de la misma. Es cierto que nuestra comarca no está próxima a ninguna gran urbe, pero a cambio, no está muy alejada de tres de ellas: Madrid, Valencia y Zaragoza. Los empresarios de la CEOE de nuestra provincia están muy interesados en que la autovía sea una realidad cuanto antes.

En resumen, Nicolás, quédate con estas ideas básicas: Se puede crear bastante empleo y bastante rápido desde lo público y también mediante el estímulo a todas las iniciativas privadas productivas, a lo que cabe agregar, los trabajos directos e indirectos que aporte el parador y alguna posible empresa importante que se instale al amparo de la autovía cuando ésta se construya. Ojo, Nico, he dicho: “se pueden crear”, pero ello requiere de una apuesta política comarcal contra la despoblación desde las instituciones, que por ahora no existe.

martes, 20 de abril de 2010

Planteamientos básicos para un programa (Despoblación 9)


Un programa contra la despoblación, Nicolás, debe ser aquel, que aparte de mejorar sustancialmente la calidad de vida de quienes ya vivimos aquí y las perspectivas de futuro, sea capaz de responder positivamente a las preguntas que nos hacen las familias de vocación rural, que prefieren vivir en nuestros pueblos antes que en la ciudad, si se dan determinadas condiciones.

Por lo tanto, nada mejor que conocer cuales son esas demandas que los posibles nuevos pobladores nos hacen, para sentirnos seguros de acertar en el programa contra la despoblación. Yo al menos, lo tengo totalmente en cuenta y ello me sirve para sentirme muy convencido de las medidas que se precisan para un plan así, y para darme perfecta cuenta de que algunas actuaciones que nos presentan las instituciones, bajo la envoltura de medias contra la despoblación, no tienen que ver absolutamente nada con ello; verbigracia, los actuales planes de empleo, que voy a desenmascarar a fondo muy pronto.

La información que he ido obteniendo de fuentes cercanas a las tres asociaciones de la comarca que se dedican a la tarea de asentar nuevos pobladores en la zona (Cepaim, Abraza la Tierra y Guada-Acoge) y mis propias indagaciones directas con familias que se plantean seriamente la posibilidad de ser nuestros nuevos vecinos, ponen de manifiesto que todos desean cerciorarse de una serie de cosas -las mismas en todos los casos- antes de decidirse a dar el paso. Por ello, sólo estaremos hablando de un programa contra la despoblación, si este da respuesta a la demanda de los posibles nuevos moradores.

Lo primero que quieren saber estas gentes, como es lógico, es si el pueblo donde han de vivir dispone de una vivienda digna donde meterse y un trabajo para ganarse el pan. Estas son las dos prioridades básicas e imprescindibles, que debe garantizar cualquier municipio si quiere incrementar su población y no sólo para poder incorporar nuevas familias, sino también para evitar que se marchen las personas del propio lugar que, por lo que sea, no tengan vivienda o trabajo o ninguna de las dos cosas.

Pero ninguna de las familias interesadas de verdad en asentarse definitivamente en nuestros pueblos, se atreve a dar el paso, si tan sólo les garantizamos techo y trabajo. Eso es imprescindible, sí, pero no suficiente, pues todos preguntan, además, cómo están otra serie de cosas que ellos consideran, asimismo, necesarias.

Preguntan y muy a fondo, por las condiciones de escolaridad y de los servicios sanitarios. Se interesan por saber cual es la población cabecera donde pueden realizar sus gestiones cotidianas y qué condiciones de comunicación existen con ese lugar (carreteras y trasportes). Quieren conocer las líneas regulares de viajeros existentes y la comunicación con las mismas desde el pueblo donde han de vivir. Se cercioran bien de si hay o no hay cobertura para la telefonía móvil y banda ancha para navegar por Internet. Y, por supuesto, se preocupan por saber cómo afectan las adversidades climatológicas del invierno y con qué medios contamos para superarlas.

Lo dicho hasta aquí, créetelo Nicolás, lo demandan todas las familias, absolutamente todas, y eso nos indica sin el menor género de dudas, que estas son las necesidades mínimas que debemos resolver si queremos tener la posibilidad de fijar más población, ya que para ellos, el conjunto de las mismas deben estar resueltas, o al menos en vías de solución, antes de decidirse.

Hay otros aspectos por los que no se interesan todas las familias, pero sí, y muy vivamente, las que tienen ideas emprendedoras en la cabeza. Estas sondean a fondo si van a tener la posibilidad de establecerse por su cuenta, bien de llegada o bien más tarde. Se interesan mucho por conocer si hay algún sector productivo en el que se pueda montar algún pequeño negocio y preguntan principalmente por el turismo y por la viabilidad de las casas rurales. Les preocupa, asimismo, conocer si hay apoyo público para las iniciativas productivas privadas y en qué cuantía. Estas gentes, en realidad, demandan lo mismo que las anteriores y, además, que se den las condiciones necesarias para poder montar un pequeño negocio y establecerse por su cuenta.

Si observas, Nicolás, las necesidades que precisa resolver nuestra comarca para satisfacer la demanda de los nuevos pobladores son, en esencia, las mismas que las precisadas para tener mejor calidad de vida y más posibilidades de futuro quienes ya vivimos aquí. Es lo que te explicaba en la carta número cinco, sobre la despoblación.
Como ves y cómo ya te decía en mi misiva número cuatro sobre el tema, a las gentes de vocación rural suceptibles de vivir en nuestros pueblos, no sólo les basta con poder estar en contacto permanente con la naturaleza, que por supuesto, ni con un techo y un trabajo, sino que, además, quieren que estén resueltas, o al menos encarriladas, el resto de las necesidades que te refiero en esta carta.

sábado, 17 de abril de 2010

Primero hablemos de programa (Despoblación 8)

Mira, Nicolás, una cosa es pensar en el discurso o programa que se precisa para luchar contra la despoblación y otra muy distinta, articular cómo intentar llevarlo a feliz término. Es muy importante discernir bien ambos conceptos y analizarlos por separado.

Ahora si te parece, vamos a pararnos en lo primero, vamos a dedicar unas cuantas misivas al programa y, tranquilo, que ya llegaremos a la parte segunda, que es la más peliaguda.

Para construir el discurso no contamos, ciertamente, con otras experiencias significativas en las que basarnos y esto a priori es un hándicap, pero no tanto, o no principalmente, por lo que pudiera ayudarnos a elaborar nuestro propio programa, como por la credibilidad que daría poder decir: que esto que aquí se propone, ya está dando resultados en tales o cuales lugares de la despoblada España rural interior.

Pero bueno, la situación de nuestra comarca es más aguda que cualquier otra. Los 1,6 habitantes por km2 que nos quedan, son un auténtico toque de rebato urgiéndonos a construir nuestro propio discurso, sin andar esperando a que surjan otros en lugares parecidos. Si lo que de verdad queremos es que no se le ponga el candado a más viviendas de las que ya lo tienen y conseguir que cada vez sean más las casas que desde el humo de sus chimeneas y la apertura de sus persianas nos vayan dando señales de que nuestros pueblos se están recuperando, no caben más demoras, que vamos ya demasiado tardíos.

Tampoco te creas, Nico, que elaborar un programa que acierte en lo esencial es tan difícil. De hecho ahí tenemos el Plan Integral de la Otra Guadalajara, que es muy acertado en lo principal y que no ha necesitado ni de otras referencias, ni de sabios, ni de ninguna lumbrera de la política para elaborarlo, ni tampoco de ningún partido o institución para trasladárselo a la ciudadanía de la comarca y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. En lo esencial, pues, el programa, ya está escrito y propuesto. Tan es así, que ya no es posible hablar con rigor en esta comarca de discurso alguno contra la despoblación, que pueda esquivar lo que propugna este movimiento. Otra cosa es que quepa hablar, como nosotros lo vamos a hacer, con mucha mayor profundidad, argumentación teórica, historia, datos estadísticos, matices etc. que lo constreñido en un Plan Integral de esta naturaleza, necesariamente conciso, pero en el fondo siempre que nos refiramos al programa, estaremos hablando de propuestas que ya ha puesto encima de la mesa el citado movimiento.

Y bien, Nicolás, ¿qué preguntas caben hacerse y a qué demandas hay que responder, para sentirnos seguros que acertamos con el conjunto de las medidas que requiere un programa orientado a incrementar la población de nuestros municipios, generar desarrollo y mejorar la calidad de vida en todota la zona? En la siguiente, Nicolás, te contaré las interrogantes que yo me he hecho y las respuestas que me he dado, por si te sirven. A mí, al menos, me están siendo tan básicas, que si no partiera de ellas, no sabría ni qué decir, o sería un mero hablar por decir algo; cosa, que como tú sabes, no va conmigo.

Contiene las 7 cartas anteriores sobre despoblación

Pinchando debajo de estas líneas en "leer más", se pueden ver las seis cartas anteriores que le he enviado a Nicolás relativas a la despoblación.


El por qué del brutal desequilibrio ciudad-campo (Despoblación I)

Sin perjuicio de seguir comentando la actualidad, Nicolás, creo que debemos retomar lo que es entre nosotros la preocupación principal; esto es, analizar el hecho de la despoblación y exponer ideas que puedan ser valiosas para invertir la tendencia y recuperar población; todo ello, visto desde las necesidades de nuestra comarca de Molina. Y como el asunto lo vamos a tratar desde distintos ángulos y en varias cartas relacionadas entre sí, si te parece, a todas las que se refieran directamente a esta cuestión, les agreguemos la palabra: Despoblación. ¿De acuerdo?

Pues bien, vayamos ya al grano y empecemos por constatar que la despoblación del mundo rural de nuestro país, se ha producido de un modo salvaje en contraste con las democracias europeas, cuyo fenómeno fue de proporciones infinitamente menores. La causa de ese antagonismo es que, mientras en aquellas, se llevó a acabo a su debido tiempo un proceso de industrialización, que abarcó también a las áreas rurales; en nuestro país, por el contrario, se llegó tarde y mal a todos los cambios (revolución burguesa, revolución industrial, tecnificación…) y, además, salvo dignos intentos, siempre sofocados por las fuerzas más reaccionarias, nunca se tuvo la voluntad de promover la industria y el comercio en el mundo rural, a pesar de la excelente oportunidad que brindaba el contar con un campo tan rico en materias primas.

Y si las cosas venían ya torcidas, no se iban a enderezar precisamente en la época franquista, donde al amparo de un régimen totalitario, campó a sus anchas un capitalismo financiero y monopolista voraz que, entre sus estragos socioeconómicos, el mayor de todos fue la total marginación del campo, cuyo mejor paradigma lo tenemos en la Andalucía de los terratenientes, que en vez de utilizar su dinero para modernizar sus latifundios y crear empresas en su Región, incluidas las derivadas de los productos del campo, se fueron a las grandes urbes con su capital a formar parte del entramado financiero y especulativo del capitalismo de este país, empujando a los jornaleros a una emigración masiva, principalmente a Cataluña

Los resultados de una y otra política están a la vista: En Europa los únicos desequilibrios poblacionales dignos de mención, se derivan de condiciones orográficas o climatológicas muy adversas, mientras que en nuestro país, se ha quedado sin gente toda la basta superficie rural de la España interior, sin que mediaran esos imponderables físicos. En Europa se ha podido reabsorber la población sobrante que iba generando la tecnificación de la agricultura de un modo racional y sin necesidad de grandes huidas hacia las grandes urbes, mientras que en España se resolvió mediante un brutal y masivo éxodo del campo hacia la ciudad, ya que las áreas rurales no las habían preparado para ofrecer soluciones alternativas. Y, consecuencia de ello es, que seamos de una manera abismal, el país de Europa que tiene el desequilibrio poblacional más salvaje entre la ciudad y el campo.

Quizás pienses, Nico, que sobraba esta carta, que a vuela pluma te escribo, pues se que los dos coincidíamos a priori y en general, en los orígenes de la despoblación del mundo rural en España; pero si vamos a seguir hablando de ello con la profundidad y seriedad que nos proponemos, lo mejor era -me parecía a mí- empezar por refrescar los antecedentes. Seguiremos con el tema.



Por la dignidad de la vida en el campo (Despoblación II)

Me dices que compartes la anterior, pues venga: sigamos y comentemos cómo se las arreglaron para vaciar los pueblos de gente y hacinarnos a todos en las colmenas de los barrios dormitorio de las ciudades.

Tras la guerra, y según se iba tecnificando el campo, cada vez sobraba más gente en los pueblos. Y mira por donde, todo ese sobrante era mano de obra que precisaba el capital en la ciudad; de ahí que, amparados en su régimen totalitario, buscaran las maneras de acelerar el proceso de dejar los pueblos vacíos de gente, creando unas bases subjetivas alienantes que estimularan el éxodo masivo y que no se sintiera el mismo como un trauma, sino como una marcha hacia el paraíso, o casi.

Sublimaron la propaganda sobre las excelencias de la vida en la ciudad, desprestigiaron en la misma medida la vida del campo, promocionaron el seiscientos y el cutis fino como símbolos del mejor vivir y del progreso en la capital y la figura del paleto con su cara ennegrecida y curtida, como icono de ignorancia, brutalidad, incultura y de vida inferior llena de penalidades, lograron que ambas propagandas calaran en la población y, puestas las cosas así, pues nada, todos pallá, y paleto el que se quede.

Merced a esa superestructura propagandística también articulada, consiguieron al cien por cien los objetivos que pretendían de nosotros; consiguieron que superáramos sin traumas aparentes, el dejar atrás raíces, vivencias, costumbres, familia, amigos, libertad, etc. y que, como unos jabatos/as, aceptáramos con enajenada satisfacción ser almacenados en los barrios dormitorios entre enjambres de desconocidos, hacernos amigos del despertador y de la máquina de fichar, asimilar el trabajo en cadena y robotizado, asumir los agobios y los atascos con santa resignación, aprender a endeudarnos con préstamos para vivienda y coche, anhelar las horas extraordinarias para aligerar deudas y, en fin, toda una retahíla de cambios "altamente gratificantes.”

Y así fue como el mundo rural se quedó sin gente, sin posibilidades de un desarrollo paralelo al de la agricultura y, para colmo, con su dignidad pisoteada y humillada a través de una propaganda que parece que nadie dirigía, pero que por toda España corría. Y tanto caló la vejación, que parecía que no habido existido nunca agricultura ni ganadería, ya que nadie reconocía haber arado o cuidado animales, porque a quien osaba decirlo se le tildaba de paleto y ya iba apañado. Es decir, se nos llevaron a la capital a engordarles su cartera y, encima, denigraron la vida de nuestros pueblos y la imagen de sus gentes, o sea a nosotros mismos, hasta el extremo de tener que ocultar por miedo al rechazo social la procedencia de nuestras honestas y dignísimas raíces de arado y morral.

Así que, Nico, para repoblar nuestros pueblos, no sólo necesitamos planes integrales, que por supuesto, sino a la par una tarea permanente de recuperación de la dignidad y el orgullo de la vida en el mundo rural, que no es mejor ni peor que la de la ciudad, sino muy distinta y, en cualquier caso, incomparable y única para quienes nos gusta vivir en campo, que leches.


Dos opciones distintas de vida y punto (Despoblación III)

Me alegra que el cruce de dos cartas nos haya servido para ponernos de acuerdo en general sobre los antecedentes de la despoblación. Eso nos permite entrar ya en harinas y dedicarnos a comentar el panorama actual y todo lo que creamos que se puede hacer para invertir la tendencia.

Y bien, Nicolás, si hablamos de repoblación humana, lo primerísimo de todo será, creo yo, saber si existe gente suficiente que quiera vivir en los pueblos, como para que pueda ser viable un proceso de estas características.

A falta de encuestas con la pregunta concreta de: ¿Dónde prefiere vivir Vd., en la ciudad o en el campo?, que si las hay, no las he visto, me he documentado a través de..... los informes y estudios sociológicos que me han parecido más rigurosos y fiables y, asimismo, he constatado por mí mismo las opiniones y el sentir de mucha gente, y puedo asegurarte, que las tres conclusiones que aquí te expongo, están fuera de toda discusión y nos sirven para el tema que nos ocupa.

La primera, que vivir en el campo o vivir en la ciudad son, ante todo, dos opciones de vida muy distintas. Tan diferentes, que ni siquiera caben las comparaciones. La segunda, que para la gente en general son alternativas excluyentes y con la misma fuerza que cada quien defiende su opción, descarta la otra. Y la tercera, que nos hallamos en un proceso en el que decrece la atracción por vivir en la ciudad, al tiempo que la opción del medio rural va ganando terreno y recuperando dignidad; cosa lógica, por otra parte, porque la cantinela de que las grandes urbes suponían el paraíso y los pueblos el purgatorio, era tan artificial que, aunque no hubieran intervenido otros factores, el simple transcurrir del tiempo se hubiera bastado para desmontar semejante aberración.

Pero una cosa es la inclinación por una de las dos opciones y otra que las circunstancias nos permitan a todos vivir en el medio que deseamos. Quienes habitamos en el medio rural, no hay duda posible que vivimos donde queremos vivir, ya que es una opción a prueba de vocación, mantenida a contracorriente del pensar mayoritario y a pesar de las carencias en calidad de vida por la desatención política. No ocurre lo mismo, en cambio, con la gente que vive en la ciudad, en la cual, la insufrible masificación y otros factores negativos que se están agudizando, en los que ahora no entro, hace que las personas más proclives a vivir más relacionadas con la naturaleza y/o a retornar a sus raíces, se estén planteando vivir en el medio rural.

Son tendencias minoritarias, aunque significativas y en crecimiento, que de materializarse, servirían para darle un vuelco a la repoblación. Pero por ahora, es sólo una esperanza, que para transformarse en realidad necesita que esas gentes superen sus actuales condicionantes profesionales, laborales o familiares de los que no siempre es fácil desprenderse. Y por otro lado, como es lógico, que el mundo rural les ofrezca, aparte de aire, naturaleza y tranquilidad, otras condiciones dignas de calidad de vida, de las que te hablaré en la carta siguiente sobre despoblación

La emigración también puede ser otro elemento complementario que ayude a repoblar, pero sólo una parte de la misma, ya que en ellos se repite nuestro esquema, y la mayoría han venido con la idea de vivir en la ciudad, aunque vivan peor.

Forcemos la cerradura (Despoblación IV)

En ésta te hablo, Nicolás, de las necesidades básicas de infraestructuras y servicios del medio rural, que estaban guardadas en el cajón del olvido hasta la llegada de la democracia y que han continuado en ese mismo cajón hasta muy recientemente, que los movimientos de la sociedad civil que van surgiendo, han empezando a forzar la cerradura.

Pero lo más increíble de todo es, que desde la sociedad en general y desde la del medio rural en particular, tampoco hemos venido demandando esas mejoras hasta ahora. Muy por el contrario, la aceptación de que las infraestructuras y servicios eran cosa de las grandes urbes, que no del campo, se han instalado de un modo tan mecánico y enajenado en la conciencia de la gente, que nos ha llegado a parecer normal. Y peor aún: lo hemos asimilado como si formara parte de una de esas realidades universales inmutables; es decir, con el mismo realismo que asimilamos que la muerte nos llegará a todos o que amanece cada mañana.

Ni que decir tiene, que a los gobiernos nacionales y autonómicos de turno, les ha ido maravillosamente bien, ya que les permitía dejar de lado y sin costes electorales, estas obligaciones suyas con el medio rural y ahorrarse con ello un dineral, que han ido derivando hacía otras áreas con mayor densidad de población y, por lo mismo, con mayor interés electoral. Y esto viene siendo así, a pesar de los derechos constitucionales que nos asisten y a pesar de que la carta magna y las leyes que la desarrollan obliguen a las CCAA a atajar los desequilibrios en su ámbito territorial y de que se haya asignado, a tal fin, un Fondo de Solidaridad Territorial.

Los desequilibrios dentro de cada Comunidad Autónoma son, ante todo, desigualdades entre la ciudad y el campo, manifestadas de un modo más antagónico en todo el basto territorio de la España interior. Obviamente, para atajarlas o al menos paliarlas, hacían falta leyes con planes estratégicos de desarrollo rural que, sin embargo, no han empezado a ver la luz hasta el año pasado. O sea, un cuarto de siglo después de que fuera ya un mandato constitucional con una Ley Orgánica por medio y una dotación de fondos.

En resumidas cuentas, como la sociedad civil no hemos presionado y la oposición política para estos menesteres no está ni se le espera, los gobernantes de uno y otro signo se han permitido el lujo de demorar las principales necesidades del medio rural un cuarto de siglo. ¡Un cuarto de siglo, Nicolás, que se dice pronto! Esperemos que no se pasen otros veinticinco años para poner en marcha los citados planes, que vista la experiencia, así sucedería si la sociedad civil del medio rural siguiera cruzada de brazos.

Cuando te hablo de infraestructuras y servicios, Nicolás, me estoy refiriendo obviamente, a la sanidad, los trasportes, las carreteras, la enseñanza, la vivienda, las telecomunicaciones, la atención de los montes, etc.; es decir, a necesidades desatendidas políticamente, pero que son derechos imprescindibles para la calidad de vida de quienes habitamos en el medio rural y también, para disponer de una oferta lo suficientemente atractiva de repoblación, en la que además de naturaleza, aire sano y tranquilidad, podamos ofrecer unas infraestructuras y servicios dignos de nuestros días. Y con todo ello, poder competir con las ciudades en condiciones no ya de igualdad, sino de superioridad, respecto a toda esa gente que se está planteando vivir en relación con la naturaleza y/o regresar a sus orígenes. Seguiremos, con el tema, que es muy largo.
La causa es la misma (Despoblación 5)

Nicolás, me parece importantísimo tener clara la idea de que: la lucha por la repoblación humana del medio rural y la lucha por los intereses y necesidades de quienes ya vivimos en él, van tan indisolublemente unidas, que configuran una misma causa.

Te lo digo, porque de tus cartas parece desprenderse que, en cierto modo, las consideras cosas distintas, que precisan para resolverse de medidas diferentes, y también creo que interpretas, que nos estamos volcando principalmente en la repoblación humana y no tanto en resolver las necesidades de los que ya vivimos en el medio rural. Y no es así, Nicolás, porque todo va unido y todo requiere de las mismas medidas.

Así, por ejemplo, conseguir unas infraestructuras y unos servicios dignos y modernos en el medio rural, no sólo lo precisamos para mejorar la oferta con la que atraer a los nuevos pobladores, sino también para lograr mayor calidad de vida a quienes ya vivimos en el medio. Una buena sanidad y escolaridad o unos buenos trasportes, carreteras, telecomunicaciones, etc. son un fuerte instrumento para la repoblación humana, ciertamente; pero también para mejorar nuestra propia calidad de vida.

De igual modo, cuando hablamos de emplear a centenares de familias en las tareas silvícolas de bosques, estamos propiciando el incremento de población, sin ninguna duda, pero al mismo tiempo atendiendo una necesidad vital para quienes vivimos en el medio rural y para toda la sociedad, ya que los montes por las funciones que realizan son, como el agua, bienes necesarios y de interés estratégico para todos.

Asimismo, cuando decimos que se pueden crear un buen montón de puestos de trabajo en tareas municipales de conservación y mantenimiento de nuestros municipios y en torno a la creación de pequeños complejos multiservicios en los pueblos, no sólo estamos haciendo una propuesta para la repoblación humana de nuestra comarca, sino también para solucionar necesidades básicas, que redundan directamente en la mejor calidad de vida de los vecinos.

Cuando, por otra parte, se demanda especial apoyo a las iniciativas privadas, ejerciendo, incluso, la discriminación positiva para paliar o compensar las menores posibilidades de mercado del medio rural, en comparación a otros lugares, la propuesta sirve lo mismo para atraer nuevos pobladores, que para quienes ya viven aquí y quieren montar un negocio o consolidar el que ya tienen.

Y por último, todo el mundo entiende, sin necesidad de explicaciones, que recuperar población en nuestros pueblos, es determinante para la supervivencia del comercio y de todos los negocios que dependen principalmente de la demanda local.

Ya sabes, Nico, como siempre: Ante todo, no cerrar el tema en falso. Si tras estas letras sigues discrepando, me lo dices y me lo concretas bien, y si te convence lo que te explico, seguimos adelante, que nos queda mucho todavía por comentar.


Retomo el asunto, Nicolás. (Despoblación 6)

Los temas de actualidad, Nicolás, nos han hecho descuidar demasiado, lo que convinimos que sería asunto fundamental de nuestra relación epistolar: La despoblación. Nos quedamos estancados el 19 de enero en la quinta carta y es hora ya de hacer la sexta.

Recapitulando, en las cinco misivas anteriores sobre despoblación te hablé: de los desequilibrios entre la ciudad y el campo, de recuperar la dignidad de vivir en el mundo rural, de que la vida en la ciudad y en el campo son opciones muy distintas, de que tenemos derecho a que las infraestructuras y servicios lleguen al mundo rural y de que la lucha por traer nuevos pobladores y por mejorar la calidad de vida de quienes ya vivimos aquí, es la misma.

Si no recuerdas bien el contenido de esas cartas, será mejor que las repases, porque como ya te dije, cada misiva que te haga sobre la despoblación, está relacionada con las anteriores y es su continuación. Todas ellas seguirán apareciendo numeradas y ordenadas en el blog; algo así, como si hiciéramos un libro. Y todas llevarán al final del titular la palabra despoblación. Aclarado esto, creo que ya es el momento de ir adentrándonos en el meollo del asunto y pasar a comentar las medidas contra la despoblación que están puestas ya encima de la mesa.

Afortunadamente, no sólo te voy a hablar de teoría, si no también de hechos, dado que nuestra Comarca de Molina de Aragón es una aventajada, si no pionera, en elaborar, proponer y asumir un Plan Integral de Desarrollo y Repoblación Humana en su propio ámbito; algunas de cuyas medidas ya se están poniendo en marcha. Sea porque aquí el trillo de la despoblación nos da en los talones más que a nadie (1,6 habitantes por km2) o sea por más causas, el hecho concreto es, que la sociedad civil de esta tierra, a través del movimiento ciudadano La Otra Guadalajara, ha puesto ya encima de la mesa un Plan contra la despoblación, lo ha avalado con once mil doscientas firmas y ahora lucha para que todas y cada una de las medidas que contiene, se transformen en realidades.

A quienes leen este blog desde lugares más lejanos, les pongo al tanto de que al citado Plan Integral se le conoce ahora por los once compromisos, que es como se ha dado en llamar a las once medidas que la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y su Presidente, Sr. Barreda, se comprometieron a impulsar en esta comarca ante La Otra Guadalajara y que, en esencia, son las mismas que las contenidas en el Plan Integral del citado movimiento. Ver objetivos en http://www.laotraguadalajara.net/.

Te desgranaré pacientemente, Nicolás, en sucesivas cartas el contenido y la importancia de ese Plan Integral u once compromisos, convencido de que no sólo tiene validez para muestra comarca, sino que tal y como yo lo veo, su filosofía puede ser muy útil para toda la España rural interior, como trataré de explicarte en la misiva siguiente.

Sobre todo, Nicolás, no te quedes con la idea de que hemos perdido el tiempo por dedicarlo coyunturalmente a la lucha anticementerio nuclear y anteriormente, al no a la explotación de las minas de uranio. Muy por el contrario, ahuyentar para siempre de nuestras tierras estos monstruos radioactivos es imprescindible, para que no se le cierre el paso al modelo de desarrollo que necesitamos y, por lo tanto, al Plan Integral para nuestra comarca.

La causa es la misma en toda la Epaña rural interior (Despoblación 7)

Te lo digo muy convencido, Nicolás: El Plan Integral de repoblación humana que se ha puesto encima de la mesa en esta comarca de Molina de Aragón, del que vamos a hablar mucho, es perfectamente extrapolable en sus rasgos esenciales a todo el basto territorio de la marginada y despoblada España rural interior. Es, pues, una motivación extra, pensar que cuando comentamos los aconteceres de esta comarca, estamos trasmitiendo experiencias que pueden ser útiles para las comarcas de Teruel, Zamora, Soria, Burgos, etc. y para las de nuestra propia provincia.

La certeza de que es así, no se basa en subjetivismos, sino en puras evidencias. La principal, que el problema de fondo, la despoblación, no afecta solamente a nuestra comarca, sino a toda la España rural interior, y la necesidad de parar el proceso e invertir la tendencia antes de que sea demasiado tarde, también es la misma en todo el ámbito. Pero hay varias coincidencias más, que refuerzan y dan solidez al argumento.

Una de ellas, y no pequeña, que las causas históricas de las enormes desigualdades entre la ciudad y el campo son las mismas y, similares son también, sus dramáticas consecuencias: éxodo masivo hacia la ciudad y dejar cientos de pequeños municipios semidespoblados y sin apenas actividad laboral.

Muy semejantes son, asimismo, en todo el anchuroso territorio del que hablamos, los rasgos orográficos, geográficos, climatológicos y antropológicos y, lo más importante de todo: su configuración en comarcas naturales. Comarcas que no son hijas de la clase política, pero sí de la historia, que es quien las ha parido y configurado como realidades naturales económicas, socio-culturales y administrativas, que están llamadas a jugar un papel determinante e insustituible en la lucha contra la despoblación, por el marco incomparable que ofrecen.

Parecidas son igualmente, las grandes carencias de infraestructuras y servicios en enseñanza, sanidad, trasportes, carreteras, telecomunicaciones… e idéntica la necesidad de recibir apoyo público suficiente para estimular las iniciativas productivas, singularmente las del turismos rural, por las potencialidades que presenta.

Para no hacer interminable el relato de similitudes y coincidencias, decirte sólo dos más: La primera, que son motivos electorales los que explican, que en más de treinta años que llevamos de democracia, la clase política no haya querido tomar en sus manos los problemas transversales y de fondo que padece toda la España rural interior. "Son pocos, apenas tiene interés electoral y, por lo tanto, la problemática rural que se joda y espere, pero sentada, que de pie se cansará", han debido pensar. La segunda, que se deriva de la anterior, es que estamos obligados, a asumir otra tarea común a todos: la de unir nuestras fuerzas en todas las comarcas, elaborar nuestras propias propuestas, elevar nuestra voz y luchar decididamente utilizando todos los derechos democráticos que nos asisten para contrarrestar con nuestra presión la falta de incidencia electoral.


Tantas y tan profundas similitudes, Nico, nos vienen a decir, que los planes de desarrollo y repoblación humana tendrán que ser bastante parecidos en toda la España rural interior. Y ello, a su vez nos indica, que trasmitir y recibir experiencias entre todas las comarcas, es un factor permanente de extraordinaria importancia. Si, además, tenemos en cuenta que, por ahora, esacasean las mismas, y tampoco contamos con referencias anteriores que pudieran servirnos de orientación, estarás de acuerdo conmigo, que cualquier experiencia que podamos trasmitir o recibir en estos momentos nos vendrá a todos como maná llovido del cielo.

.No es que haya que esperar en ninguna parte a que nos lleguen datos positivos de otros lugares para empezar a caminar; al contrario, debemos aplicarnos al pie de la letra aquello de caminante no hay camino, se hace camino al andar, que dijera Machado. Pero si, a su vez, nos vamos comunicando las experiencias positivas que vayan surgiendo, estaremos contribuyendo decisivamente a incrementar la riqueza, claridad y eficacia del proceso en su conjunto. Creo, Nicolás, que en este sentido, los aconteceres de estos últimos años en la Comarca de Molina, pueden aportar cosas interesantes a la causa común

viernes, 9 de abril de 2010

Lo que hoy te envío, Nico, son hechos, que no opinones mías

Hoy, Nicolás, no te traigo opiniones mías, sino hechos que acontecen en nuestra comarca de Molina de Aragón, que son muy ilustrativos de cómo crece la conciencia, solidaridad y unidad en torno a luchar por solucionar los gravísimos problemas que afectan a esta comarca, similares, por otra parte, a los de toda la España rural interior.
Lo que vas a leer, se está colgando en las páginas web de todas las asociaciones y movimientos protagonistas del hecho y, por tanto, la información dentro de nuestra comarca está mas que servida, pero me parecía positivo que lo conocieras tú y todos los lectores del blog que no viven por estas tierras
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EXTRACTO DE LA REUNIÓN HABIDA EN EL PEDREGAL, EL DÍA 3 DE ABRIL DE 2010, ENTRE ASOCIACIONES DE LA COMARCA DE MOLINA DE ARAGON

El pasado día 3 de abril se han reunido en El Pedregal, las Asociaciones siguientes: ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE ADOBES; ASOCIACIÓN CULTURAL “HONTANAR” DE ALUSTANTE; ASOCIACIÓN CULTURAL ARAGONCILLO; ASOCIACIÓN CULTURAL VIRGEN DEL GAVILÁN DE ANCHUELA DEL PEDREGAL; ASOCIACIÓN CULTURAL CASTELLANA ANQUELA DEL DUCADO; ASOCIACIÓN AMIGOS DE CASTELLAR; ASOCIACIÓN CULTURAL PEÑA GORREROS CHEQUILLA; ASOCIACIÓN SOCIO CULTURAL “RIO GALLO” DE CHERA; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE CLARES; ASOCIACIÓN CULTURAL DE CODES; ASOCIACIÓN RECREATIVA Y CULTURAL DE AMIGOS DE COBETA; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE EL PEDREGAL; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL POBO; ASOCIACIÓN CULTURAL CASTILLO DE EMBID; ASOCIACIÓN CULTURAL DE ESTABLES; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE HOMBRADOS; LA OTRA GUADALAJARA; ASOCIACIÓN DE MUJERES DE HERRERIA; SOCIEDAD CULTURAL MOLINESA; GRUPO TEATRO MANLIA-MOLINA; ASOCIACIÓN AMPARES DE MOLINA; ASOCIACIÓN CULTURAL DE AMIGOS DEL MUSEO DE MOLINA; QUEREMOS FUTURO; GUADACOGE-MOLINA; GRUPO MUSICAL EL PAIRÓN; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE MOTOS; ASOCIACIÓN SOCIO-CULTURAL DE OLMEDA DE COBETA; ASOCIACIÓN DE MUJERES VIRGEN DEL ROSARIO DE PIQUERAS; ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE PIQUERAS; PLATAFORMA NO AL URANIO; ASOCIACIÓN CULTURAL LA RIBA DE SAELICES; ASOCIACIÓN CULTURAL RILLO GALLO; ASOCIACIÓN CULTURAL LA MINERVA DE SELAS; ASOCIACIÓN CULTURAL CARRASCA REDONDA DE TORREMOCHUELA; ADEVAME(ASOCIACIÓN DE DESARROLLO DEL VALLE DEL MESA; ASOCIACIÓN CULTURAL LA PIQUERA DE VILLAREJO DE MEDINA; ASOCIACIÓN CULTURAL Y DEPORTIVA CRISTO DEL GUIJARRO LA YUNTA Y ASOCIACION AMIGOS DE LA YUNTA

Algunas asociaciones más se han interesado de inmediato en conocer el contenido de lo acordado, tras lo cual, se han adherido a todo lo tratado y acordado en la reunión las siguientes: ASOCIACIÓN ECOLÓGICA DE ZAFRA DE CAMPILLO, TIERRA MOLINESA; CLUB EXCURSIONISTA RILLO DE GALLO; FEDERACIÓN PROGRESISTA DE MUJERES DE MOLINA DE ARAGON; ASOCIACIÓN CULTURAL SIERRA DE CALDEREROS CUBILLEJO DE LA SIERRA Y ASOCIACIÓN ECOLÓGICA AGALLÓN DE PERALEJOS DE LAS TRUCHAS

Justificó su ausencia la ASOCIACIÓN EXTREMO ORIENTE DE GUADALAJARA.

Suman en total 44, de las 56 asociaciones que se han venido adhiriendo a la idea desde que se iniciara el proceso el pasado verano. Las otras pocas que quedan, podrán adherirse a los acuerdos a partir de recibir este escrito, así como cualquier otra con la que todavía no se haya contactado, ya que el proceso sigue abierto hasta el día que se haga el cartel de la jornada del verano, cuyos convocantes serán todas las asociaciones que hasta esa fecha se hayan vinculado a los acuerdos. Para notificar la adhesión a los acuerdos, basta enviar un correo de conformidad a (elpedregal13@gmail.com)

El acontecimiento, fue todo un éxito de concurrencia y también el contenido de las intervenciones, así como el espíritu de unidad y de ganas de luchar por nuestra comarca que se respiró en todo momento

Tras una breve presentación por parte de todos y cada una de los representantes de las Asociaciones presentes, intervino Alejandro López, Presidente de la Asociación de Amigos de El Pedregal, convocante del acto, para agradecer la masiva presencia a la cita y la necesidad de sumar esfuerzos con los movimientos que ya vienen haciendo camino luchando por la pervivencia de la zona, animando a trabajar a todos para solucionar los candentes problemas. llamando a la unidad y al esfuerzo, invitando a estrechar lazos para conseguir los objetivos marcados en la anterior reunión celebrada en El Pedregal, el 16 de agosto de 2009 y animando a todos a exponer sus criterios con total libertad.

En el turno libre de intervenciones, afloraron poco a poco los graves problemas de la comarca, siendo denominador común que el tema central para todos es la extrema situación en la que se debate el “ser o no ser” de los pueblos de la comarca de Molina de Aragón. Coinciden los asistentes en dos cosas fundamentales: 1) que gracias al esfuerzo y dedicación de las Asociaciones de Amigos se da vida a la mayoría de nuestros pueblos, revitalizándolos casi con nuestros propios medios, pero que continuar haciendo lo mismo en cada sitio no quita para que, a la vez, nos unamos todos en los problemas que sobrepasan el ámbito de cada pueblo y que son comunes a todos; y 2) que gracias a la actividad de algunos movimientos y asociaciones más reivindicativas que están luchando por nuestra comarca, no partimos ahora de cero, sino que se lleva ya un camino andado, el cual debemos continuar, enriquecer y hacer más fuerte ahora, entre todo el conjunto de las asociaciones y movimientos de la sociedad civil de la comarca de Molina.

Se constata que es preciso reinvertir la tendencia a la despoblación. Se insiste bastante en que con independencia de las actividades culturales, sociales, etc. que cada asociación viene haciendo en su ámbito, es preciso realizar un esfuerzo colectivo y estrechar lazos de solidaridad y unidad entre los pueblos y aumentar la intercomunicación mutua.

Se profundizó mucho en cuales son los principales problemas de la comarca comunes a todos y en qué situación concreta se halla cada uno, tomando nota de todos ellos y acordando plasmarlos en un primer manifiesto o primera declaración de intenciones, que está redactando la coordinadora que se nombró y que se conocerá en unos días; si bien quedó muy claro, que será con motivo de la jornada del día 11 de agosto, cuando se presentará un manifiesto mucho más profundo y detallado.

En relación a la celebración de una jornada para el mes de agosto se tomaron los siguientes acuerdos:

Realizar un día de fiesta reivindicativa de todos los pueblos de la zona y para todas sus gentes, buscando la confraternización mutua y el renacer de la comarca con el siguiente formato y puntos concretos:

“PRIMERA JORNADA REIVINDICATIVA DE LA COMARCA DE MOLINA DE ARAGON”
Fecha de la celebración.- 11 de agosto.
Hora de comienzo de la fiesta.- 12 horas. Finalización: entre las cinco y las seis de la tarde
Lugar.- Molina, a concretar entre el Paseo de la Alameda o polideportivo al aire libre
Denominación de la fiesta: “Primera jornada reivindicativa de la comarca de Molina de Aragón”.
Contenido del acto (sin especificar todavía el orden de las actividades):
Comida de hermandad
Diversas actuaciones musicales de los grupos autóctonos de la tierra.
Otras actuaciones lúdicas y culturales: Poemas, sketch de teatro, monólogos, etc.
Actuaciones infantiles
Barra con refrescos para saciar la sed y financiar una parte del coste de la jornada.
Lectura de un manifiesto con un claro pronunciamiento del movimiento asociativo.

Se acordó también formar una coordinadora compuesta por los representantes de las asociaciones de SELAS; EL POBO; ALUSTANTE; ADOBES; MANLIA-MOLINA; LA OTRA GUADALAJARA Y EL PEDREGAL, cuya función es la de encargarse desde ya mismo, partiendo de los acuerdos tomados, de todo lo relativo a la organización de la jornada del 11 de agosto. Se le dio absoluto respaldo a la coordinadora para realizar su tarea, a la vez que un apoyo total para facilitarle el trabajo en todo momento. Se decidió también, que dicha coordinadora podía ampliarse con criterios claros de trabajo hasta llegar a la docena de miembros con aquellas personas que aceptasen asumir alguna responsabilidad concreta relativa a la preparación de la jornada.

Por otra lado, se hizo mucho hincapié en que cada asociación tuviera siempre informados a sus socios de todo y que las cosas que vayan saliendo, tales como este escrito u otros llamamientos, se colgaran en las páginas Web de todas y cada una de las asociaciones a fin de ir consiguiendo la mayor información, implicación y participación posibles de todos los socios y de la ciudadanía en general.

Finalizó la reunión, felicitando con un fuerte aplauso a la Asociación de Amigos de El Pedregal por el trabajo realizado y como muestra de satisfacción por el éxito de la reunión, entendiéndose por parte de todos que se trata de un primer empujón a ese nuevo amanecer que todos soñamos para nuestros pueblos.

Seguidamente se ofreció a los reunidos un vino español y el cantautor José Antonio Alonso, invitado al acto, compartió el final de la fiesta con los presentes dando un recital de guitarra que fue muy aplaudido.

Firmado: Alejandro López, Presidente de la Asociación de Amigos de Pedregal


NOTA: Con la redacción y notificación de lo tratado y acordado en la reunión de El Pedregal del día 3 de abril, termina la actuación un tanto provisional y excepcional ejercida hasta ahora por la Asociación de Amigos del Pedregal y por mí mismo. Gracias a todos y podéis contar conmigo en la Coordinadora.
A partir de este momento es la Coordinadora recién nombrada, la que nos sustituye en la tarea."

viernes, 2 de abril de 2010

Una propuesta de mi amigo Nicolas, que acepto.

Sí, Nicolás, sí, acepto la propuesta que me haces en tu carta de ayer y, como prueba de mi compromiso cuelgo tu misiva en el blog, tal y como me la mandaste, para quedar comprometido, asimismo, ante sus lectores:

“Jerónimo, léete estos datos del CIS que te envío y, en concreto, párate a reflexionar sobre el dato “partidos políticos 2.87” y después dime si estás dispuesto a asumir la propuesta que te hago”:

CIS
Estudio nº 2.831. Barómetro de marzo. Marzo 2010

Pregunta 7
A continuación le voy a mencionar algunos movimientos u organizaciones sociales, y quisiera que me dijera qué grado de simpatía tiene hacia cada uno de ellos. Utilice, por favor, esta escala de 0 a 10, sabiendo que el 0 significa “ninguna simpatía” y el 10 “mucha simpatía”

Ecologistas 6.28
De protección de los animales 7.03
Partidos políticos 2.87
Pacifistas 5.67
Feministas 5.06
Pro derechos humanos 7.48
Sindicatos 4.11
Organizaciones de gays y lesbianas 4.68
Grupos antiglobalización 4.57
Movimiento okupa 2.45
Organizaciones religiosas 4.04
Asociaciones de apoyo a inmigrantes 5.23.

¿No te parece, Jerónimo, que es muy peligroso y prácticamente insostenible que con tal grado de antipatía y desapego de la sociedad hacia los partidos políticos, puedan estos seguir gobernando y dirigiendo el país y la vidas de sus gentes? ¿No crees que semejante rechazo de los gobernados hacia los gobernantes supone, en la práctica, un auténtico rechazo y deslegitimación a su manera de hacer política? ¿No crees que, por extensión, el desprestigio alcanza al parlamento, a las autonomías y las administraciones locales que, al fin y al cabo, son los partidos, y no los ciudadanos, quienes los gobiernan y tutelan al cien por cien? ¿Piensas como yo, que el mal tiene el origen en el antidemocrático sistema democrático –valga el juego de palabras- de listas cerradas y bloqueadas? ¿Y no te parece inconcebible e inquietante que ante un dato tan descorazonador y de tanto desprestigio como este que revela el CIS, no exista todavía un profundo movimiento de autocrítica dentro de los partidos políticos para corregir un mal político tan grande, antes de que se convierta en metástasis y acabe devorando a la democracia y a ellos mismos? ¿No te alarma el autismo en que se hallan sumidos?

La propuesta que te hago, Jerónimo, es esta: De igual modo que estamos de acuerdo los dos en tratar específicamente, de forma ordenada y a fondo el tema de la despoblación y con el espíritu de aportar en positivo nuestro grano de arena a favor de la repoblación humana de la España rural interior, lo estemos en seguir el mismo procedimiento ante el asunto del deterioro y desprestigio de la democracia y convertir en otra constante del blog, el intentar desenmascarar las deformaciones que de la misma se hacen; a la vez que exponer, hasta donde sepamos, las posibles soluciones que la democracia precisa, para que sea un instrumento real de participación ciudadana y merecedora de respeto.


En los tiempos que vivimos, Jerónimo, no basta sólo con ser antifascistas o anti cualquier sistema de dictadura, que por supuesto, sino que hemos de ser también antidemocracia adulterada, tanto porque la democracia para que sea un bien y un instrumento en manos de la sociedad y a su servicio, ha de ser auténtica, como porque la deformada y desprestigiada que tenemos en estos momentos, supone un peligro latente para sí misma, ya que el desencanto político ha sido y es el principal caldo de cultivo que precisan los partidarios de las dictaduras para intentar imponerlas".