jueves, 28 de enero de 2010

Magnífica noticia: La Plataforma Anticementerio Nuclear se reune mañana 29 con el Sr Barreda, Presidente de la JCCM

Estaba, Nicolás, escribiéndote la carta que te prometí sobre la lucha que, a mi juicio, debería llevarse a cabo para impedir la instalación del Cementerio Nuclear en Yebra, cuando me dio por tomarme un respiro para degustar un café. Aprovechando el receso, entré en la página cementerionuclearno.blogspot.com y no puedes ni imaginarte cual ha sido mi sorpresa y mi alegría, al encontrarme con la noticia de que la Plataforma Anti Cementerio Nuclear en nuestra provincia, se entrevistará el día 29 de este mes, es decir: mañana, con el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Sr. Barreda.

Tras restregarme un par de veces los ojos y ver que era cierto, eliminé inmediatamente lo que te estaba escribiendo, para que... tú y yo, los dos, desde nuestra humilde insignificancia, les mostremos toda nuestra solidaridad y aliento a los miembros de esa Plataforma y les digamos, que confiamos en ellos, que gracias a su perseverante lucha a lo chino chano, hoy todos podemos reconocer que sus esfuerzos permanentes y en primera línea, no han sido baldíos y que nadie mejor que ellos, para llevar la voz y la inquietud de la provincia al Sr. Presidente de la JCCM contra la instalación del Cementerio Nuclear en Yebra. Nadie mejor que ellos, para defender con dignidad y argumentos la postura de la provincia en este tema.

Es también el momento, Nicolás, para reconocerle al Sr. Barreda su posición permanente contraria a que se pongan cementerios nucleares en nuestra provincia, para pedirle, asimismo, que no sucumba ante las presiones, que sin duda alguna le estarán llegando desde importantes poderes y para agradecerle su disposición a entrevistarse con un movimiento civil y ciudadano tan significativo en la lucha contra el cementerio nuclear en nuestra provincia, como es la citada Plataforma.

Los ciudadanos de esta provincia vamos a estar muy atentos a los resultados de la entrevista y esperamos, que de esa reunión salgan compromisos firmes y nítidos contra el Cementerio Nuclear en Yebra.

También debemos saludar, Nicolás, como muy positiva, la idea de la Plataforma de solicitarle una entrevista a la Sra. Cospedal, porque sería deseable y bueno para esta causa, que la representante del PP dejara a un lado, lo que muchos ciudadanos percibimos como una calculada ambigüedad y se posicionara abierta y decididamente en contra de la implantación del Cementerio Nuclear en Yebra, que es lo que demanda el actual momento.

lunes, 25 de enero de 2010

La solicitud del cementerio nuclear en Yebra. Un buen momento para dejar cada cosa en su lugar

Bueno, Nicolás, te diré lo que conozco y pienso acerca de la solicitud del ayuntamiento de Yebra para poner el Almacén Temporal Centralizado -cementerio nuclear, para entendernos- en su término municipal, muy cerca de la capital de Guadalajara, a 50 km de la Puerta del Sol de Madrid en línea recta y a 150 de nuestra Comarca de Molina de Aragón.

Pero antes debemos pararnos en los antecedentes, aunque sólo sea para no tragarnos algunas hipocresías políticas vomitivas...

El acuerdo de almacenar en un único lugar los residuos altamente radioactivos de todas las centrales nucleares, se tomó por unanimidad en el Parlamento de la Nación en diciembre de 2004, entre cuyos parlamentarios, no se olvide, estaban también los del PP y del PSOE de Castilla-La Mancha. Esa decisión podrá ser todo lo legal y representativa que se quiera, pero es, a mi juicio, una irresponsabilidad, dicho sea con todos los respetos hacia sus Señorías. Una determinación así, solo cabía tomarla tras acordar previamente un proceso que pusiera fin a las Centrales Nucleares y, mientras tanto, funcionar a través de las ATI, o sea, seguir almacenando los residuos donde está ubicada cada central nuclear.

Aquel fue un acuerdo parlamentario entre fuerzas que están a favor de la energía nuclear y fuerzas que no lo están. Y en tal situación, el primer deber de los que no están por la continuación de las centrales nucleares era intentar llegar a un pacto estratégico ampliamente mayoritario. Y si fuera necesario, convocar un referéndum, ya que se trata, nada menos, que de la seguridad de todos los españoles. Tras ello, y sólo tras ello, sería el momento de decidir qué hacer con los residuos altamente contaminantes.

Sólo tras ganar la batalla del cierre de las centrales nucleares se puede empezar a valorar si es mejor continuar como ahora con los cementerios de residuos individualizados donde están las centrales nucleares o, por el contrario, apostar por un cementerio único centralizado, a pesar del riesgo que supone trasladar por las carreteras españolas durante los días que dure el proceso del almacenamiento de todos los residuos en un único lugar. Pero ¿Y si se imponen los pro nucleares? En ese supuesto, lo que habría sucedido es, que el voto de las fuerzas no nucleares habría servido en bandeja el respaldo legal de un cementerio centralizado a los partidarios de la energía nuclear, o lo que es lo mismo: el respaldo para duplicar el riesgo existente, ya que eso significa dar luz verde al trasiego permanente por las carreteras de España de un material capaz de crear una inmensa catástrofe a poco que haya un escape en un bidón o que un camión tenga un accidente. Y si el trasiego de esos materiales, aunque sea sólo por unos días, conlleva sus riesgos, sobra decir lo que supondría el trasiego permanente hasta quien sabe cuando.

Por otra parte, los criterios por medio de los cuales se convoca a todos los ayuntamientos de España a presentar su candidatura de instalar en su término municipal el cementerio centralizado, salieron de una Comisión Interministerial nombrada al efecto, por Real Decreto de 775/2006 de 23 de junio, que son los que ha aplicado después el Ministerio de Industria a través de la Secretaría de Estado de Energía al hacer la convocatoria. Es pues, en esa Comisión gubernamental, donde se coció la indecente jugada de tirar una red llena de billetes a todos los ayuntamientos de España a ver si había alguno que se dejaba comprar y aceptaba colocar en su término el cementerio nuclear centralizado.

El ejemplo de dignidad que han dado los 8.200 ayuntamientos de España, echándole la espalda a esa sucia jugada de la Comisión Interministerial a pesar de las necesidades económicas y de desarrollo que tienen, no puede quedar manchado por algunos ediles vendidos de Yebra y/o de otros dos o tres municipios más, indignos del cargo que ocupan. Muy por el contrario, ese gran ejemplo debería servir, para que a esos pocos ediles se les llene la cara de vergüenza, retiren su propuesta, dimitan y se dediquen a otra cosa, y para que el Ministerio de Industria deje desierta la convocatoria, se retome el tema en el Parlamento y se hagan las cosas como se tienen que hacer.

Debes saber, Nicolás, por concluir con los antecedentes, que a pesar de que se estén haciendo las cosas de un modo tan irresponsable como es, el que un asunto estratégico de interés Nacional como este se deje depender de lo que decidan unos ediles vendidos de un pueblo determinado, el Presidente Zapatero prometía algo muy distinto en el 2006 con motivo del debate del Estado de la Nación. Prometía esto: “Y paralelamente también está el tema de los residuos, que exige, sin duda alguna, un amplio consenso social de organizaciones defensoras del medio ambiente, que exige el mayor consenso territorial posible y ojala el mayor consenso político, porque, como muy bien sabe S.S., es un problema de hondo calado” ¿Dónde está ese amplio consenso social y territorial prometido? . Dicho en positivo: No hay duda posible, que si el Presidente respeta su propia promesa, no habrá cementerio nuclear centralizado en Yebra, porque aquí ya tiene el consenso que decía, dado que todos los defensores del medio ambiente, todo el territorio y todas las fuerzas del mismo estamos en contra de ese cementerio.

En breve te mandaré otra carta exponiéndote mi opinión del porqué debemos rechazar que se ponga el cementerio centralizado en nuestra provincia y de lo que creo que podríamos hacer para impedirlo.

martes, 19 de enero de 2010

La causa es la misma (Despoblación 5)

Nicolás, me parece importantísimo tener clara la idea de que: la lucha por la repoblación humana del medio rural y la lucha por los intereses y necesidades de quienes ya vivimos en él, van tan indisolublemente unidas, que configuran una misma causa.

Te lo digo, porque de tus cartas parece desprenderse que, en cierto modo, las consideras cosas distintas, que precisan para resolverse de medidas diferentes, y también creo que interpretas, que nos estamos volcando principalmente en la repoblación humana y no tanto en resolver las necesidades de los que ya vivimos en el medio rural. Y no es así, Nicolás, porque todo va unido y todo requiere de las mismas medidas.

Así, por ejemplo..... conseguir unas infraestructuras y unos servicios dignos y modernos en el medio rural, no sólo lo precisamos para mejorar la oferta con la que atraer a los nuevos pobladores, sino también para lograr mayor calidad de vida a quienes ya vivimos en el medio. Una buena sanidad y escolaridad o unos buenos trasportes, carreteras, telecomunicaciones, etc. son un fuerte instrumento para la repoblación humana, ciertamente; pero también para mejorar nuestra propia calidad de vida.

De igual modo, cuando hablamos de emplear a centenares de familias en las tareas silvícolas de bosques, estamos propiciando el incremento de población, sin ninguna duda, pero al mismo tiempo atendiendo una necesidad vital para quienes vivimos en el medio rural y para toda la sociedad, ya que los montes por las funciones que realizan son, como el agua, bienes necesarios y de interés estratégico para todos.

Asimismo, cuando decimos que se pueden crear un buen montón de puestos de trabajo en tareas municipales de conservación y mantenimiento de nuestros municipios y en torno a la creación de pequeños complejos multiservicios en los pueblos, no sólo estamos haciendo una propuesta para la repoblación humana de nuestra comarca, sino también para solucionar necesidades básicas, que redundan directamente en la mejor calidad de vida de los vecinos.

Cuando, por otra parte, se demanda especial apoyo a las iniciativas privadas, ejerciendo, incluso, la discriminación positiva para paliar o compensar las menores posibilidades de mercado del medio rural, en comparación a otros lugares, la propuesta sirve lo mismo para atraer nuevos pobladores, que para quienes ya viven aquí y quieren montar un negocio o consolidar el que ya tienen.

Y por último, todo el mundo entiende, sin necesidad de explicaciones, que recuperar población en nuestros pueblos, es determinante para la supervivencia del comercio y de todos los negocios que dependen principalmente de la demanda local.

Ya sabes, Nico, como siempre: Ante todo, no cerrar el tema en falso. Si tras estas letras sigues discrepando, me lo dices y me lo concretas bien, y si te convence lo que te explico, seguimos adelante, que nos queda mucho todavía por comentar.

miércoles, 13 de enero de 2010

Ya vale de tópicos sobre las nevadas de la comarca

Estoy que ardo, Nicolás. La causa: que he visto un reportaje de seis minutos en TVE, titulado la Siberia Castellana y con los reporteros cargando las tintas, como siempre, en el topicazo de que nuestra comarca de Molina de Aragón es la más fría y nevada de España. Es el mismo mensaje que se viene trasmitiendo de nuestra tierra cada vez que hay un temporal, lo cual acaba calando en la población y haciéndole a nuestro turismo un daño muy grande.

No está nuestra comarca precisamente entre los lugares de España, donde el temporal ha sido más severo, pero las palabras frío, nieve y Molina se han asociado tanto a través de tópicos, que no nos podía faltar en estos días la visita de la televisión de turno, para contarle a la población "lo mal que lo estamos pasando por aquí los pobres de nosotros."

Mientras que las personas a las que..... les acercaban la alcachofa, venían a decir, que no era para tanto ni mucho menos, y las imágenes que echaban, ponían de manifiesto que la nevada en nuestra tierra ha sido de mucha menor intensidad, que la que nos han venido mostrado las televisiones en otros lugares de España; los reporteros, en cambio, trataban de trasmitir la idea de que en la comarca de Molina era donde hacía más frío y había más nieve. Es a lo que habían venido y es el mensaje que debían vender a la gente.

Unos datos; Nicolás, para que lo entiendas mejor: Desde mi regreso de Madrid, hace ya veintitrés años, sólo he visto dos nevadas que merezcan el calificativo de tales, ésta y otra hace unos quince años. Sin embargo, sí he vivido inviernos en los que no ha llegado a nevar nada y otros, casi todos los demás, donde han caído una, dos o tres borrascas sin mayor trascendencia. Por otro lado, tengo que decirte, con la ventaja que me da el no ser sospechoso de bailarle el agua ni a la Junta, ni a la Diputación ni a ningún poder, que en esta comarca apenas pone cara de nevar, ya tienen las quitanieves danzando por todas nuestras carreteras. No creo que haya muchos lugares en España, si es que hay alguno, donde este servicio funcione mejor. Ojala que otras cosas marcharan así de bien en la zona. Créetelo, Nico, lo de la incomunicación y aislamiento de nuestros pueblos por nevadas, hablando en líneas generales, es una puñetera mentira

Lo único que no funciona es lo de limpiar la nieve de las calles en los pueblos. Habrá que exigirle a la Diputación que resuelva este problema cuanto antes, que no es tan difícil; pues bastaría con que cada localidad dispusiera de una cuchilla adaptable a cualquier vehículo (todo terreno, tractor, squash, etc.) y el tema quedaría resuelto Pero te reitero: en tener limpias las carreteras cada vez que ha sido necesario, nuestra comarca no va a la zaga, ni tampoco es una más. Es más bien, un modelo a seguir.

En resumidas cuentas, andar trasmitiéndole a la población los topicazos de que nuestra tierra de Molina es la más fría y nevada, cuando lo cierto es que hay otros muchos lugares que nieva más y cuando lo cierto es también, que aquí nadie se queda incomunicado, supone hacerle un daño muy grande a nuestro turismo, que no es un sector cualquiera, sino el que reúne las mejores potencialidades para desarrollar la comarca y fijar población, con tal de que sepamos cuidar y promocionar este rico y variado producto que nos ha tocado en suerte. Y, entre esos cuidados, el de mandar al basurero el viejo y dañino tópico y restablecer la verdad, que a grosso modo es como aquí te la cuento; pues nuestros establecimientos turísticos -muy acondicionados todos ellos, por cierto- están precisados de darle confianza al turista para que no dude en visitarnos por navidades y en cualquier fecha del invierno

Yo creo, Nicolás, que las televisiones no actúan de mala fe cuando emiten esos reportajes, ni para hacerle la puñeta al turismo, sino porque se dejan llevar por la vieja cantinela del lugar más frío y nevado; por lo cual, bastaría con hacérselo saber a estos medios desde el propio sector del turismo o desde donde sea, para que dejaran los tópicos a un lado y, en adelante, informaran con objetividad. Servir a la verdad y al turismo, aquí y ahora, es perfectamente compatible y, además, necesario y urgente

domingo, 10 de enero de 2010

Forcemos la cerradura (Despoblación IV)

En ésta te hablo, Nicolás, de las necesidades básicas de infraestructuras y servicios del medio rural, que estaban guardadas en el cajón del olvido hasta la llegada de la democracia y que han continuado en ese mismo cajón hasta muy recientemente, que los movimientos de la sociedad civil que van surgiendo, han empezando a forzar la cerradura.

Pero lo más increíble de todo es, que desde la sociedad en general y desde la del medio rural en particular, tampoco hemos venido demandando esas mejoras hasta ahora. Muy por el contrario, la aceptación de que las infraestructuras y servicios eran cosa de las grandes urbes, que no del campo, se han instalado de un modo tan mecánico y enajenado en la conciencia de la gente, que nos ha llegado a parecer normal. Y peor aún: lo hemos asimilado como si formara parte de una de esas realidades universales inmutables; es decir, con el mismo realismo que asimilamos que la muerte nos llegará a todos o que amanece cada mañana.

Ni que decir tiene, que..... a los gobiernos nacionales y autonómicos de turno, les ha ido maravillosamente bien, ya que les permitía dejar de lado y sin costes electorales, estas obligaciones suyas con el medio rural y ahorrarse con ello un dineral, que han ido derivando hacía otras áreas con mayor densidad de población y, por lo mismo, con mayor interés electoral. Y esto viene siendo así, a pesar de los derechos constitucionales que nos asisten y a pesar de que la carta magna y las leyes que la desarrollan obliguen a las CCAA a atajar los desequilibrios en su ámbito territorial y de que se haya asignado, a tal fin, un Fondo de Solidaridad Territorial.

Los desequilibrios dentro de cada Comunidad Autónoma son, ante todo, desigualdades entre la ciudad y el campo, manifestadas de un modo más antagónico en todo el basto territorio de la España interior. Obviamente, para atajarlas o al menos paliarlas, hacían falta leyes con planes estratégicos de desarrollo rural que, sin embargo, no han empezado a ver la luz hasta el año pasado. O sea, un cuarto de siglo después de que fuera ya un mandato constitucional con una Ley Orgánica por medio y una dotación de fondos.

En resumidas cuentas, como la sociedad civil no hemos presionado y la oposición política para estos menesteres no está ni se le espera, los gobernantes de uno y otro signo se han permitido el lujo de demorar las principales necesidades del medio rural un cuarto de siglo. ¡Un cuarto de siglo, Nicolás, que se dice pronto! Esperemos que no se pasen otros veinticinco años para poner en marcha los citados planes, que vista la experiencia, así sucedería si la sociedad civil del medio rural siguiera cruzada de brazos.

Cuando te hablo de infraestructuras y servicios, Nicolás, me estoy refiriendo obviamente, a la sanidad, los trasportes, las carreteras, la enseñanza, la vivienda, las telecomunicaciones, la atención de los montes, etc.; es decir, a necesidades desatendidas políticamente, pero que son derechos imprescindibles para la calidad de vida de quienes habitamos en el medio rural y también, para disponer de una oferta lo suficientemente atractiva de repoblación, en la que además de naturaleza, aire sano y tranquilidad, podamos ofrecer unas infraestructuras y servicios dignos de nuestros días. Y con todo ello, poder competir con las ciudades en condiciones no ya de igualdad, sino de superioridad, respecto a toda esa gente que se está planteando vivir en relación con la naturaleza y/o regresar a sus orígenes. Seguiremos, con el tema, que es muy largo.

lunes, 4 de enero de 2010

Dos opciones disitintas de vida y punto (Despoblación III)

Me alegra que el cruce de dos cartas nos haya servido para ponernos de acuerdo en general sobre los antecedentes de la despoblación. Eso nos permite entrar ya en harinas y dedicarnos a comentar el panorama actual y todo lo que creamos que se puede hacer para invertir la tendencia.

Y bien, Nicolás, si hablamos de repoblación humana, lo primerísimo de todo será, creo yo, saber si existe gente suficiente que quiera vivir en los pueblos, como para que pueda ser viable un proceso de estas características.

A falta de encuestas con la pregunta concreta de: ¿Dónde prefiere vivir Vd., en la ciudad o en el campo?, que si las hay, no las he visto, me he documentado a través de..... los informes y estudios sociológicos que me han parecido más rigurosos y fiables y, asimismo, he constatado por mí mismo las opiniones y el sentir de mucha gente, y puedo asegurarte, que las tres conclusiones que aquí te expongo, están fuera de toda discusión y nos sirven para el tema que nos ocupa.

La primera, que vivir en el campo o vivir en la ciudad son, ante todo, dos opciones de vida muy distintas. Tan diferentes, que ni siquiera caben las comparaciones. La segunda, que para la gente en general son alternativas excluyentes y con la misma fuerza que cada quien defiende su opción, descarta la otra. Y la tercera, que nos hallamos en un proceso en el que decrece la atracción por vivir en la ciudad, al tiempo que la opción del medio rural va ganando terreno y recuperando dignidad; cosa lógica, por otra parte, porque la cantinela de que las grandes urbes suponían el paraíso y los pueblos el purgatorio, era tan artificial que, aunque no hubieran intervenido otros factores, el simple transcurrir del tiempo se hubiera bastado para desmontar semejante aberración.

Pero una cosa es la inclinación por una de las dos opciones y otra que las circunstancias nos permitan a todos vivir en el medio que deseamos. Quienes habitamos en el medio rural, no hay duda posible que vivimos donde queremos vivir, ya que es una opción a prueba de vocación, mantenida a contracorriente del pensar mayoritario y a pesar de las carencias en calidad de vida por la desatención política. No ocurre lo mismo, en cambio, con la gente que vive en la ciudad, en la cual, la insufrible masificación y otros factores negativos que se están agudizando, en los que ahora no entro, hace que las personas más proclives a vivir más relacionadas con la naturaleza y/o a retornar a sus raíces, se estén planteando vivir en el medio rural.

Son tendencias minoritarias, aunque significativas y en crecimiento, que de materializarse, servirían para darle un vuelco a la repoblación. Pero por ahora, es sólo una esperanza, que para transformarse en realidad necesita que esas gentes superen sus actuales condicionantes profesionales, laborales o familiares de los que no siempre es fácil desprenderse. Y por otro lado, como es lógico, que el mundo rural les ofrezca, aparte de aire, naturaleza y tranquilidad, otras condiciones dignas de calidad de vida, de las que te hablaré en la carta siguiente sobre despoblación

La emigración también puede ser otro elemento complementario que ayude a repoblar, pero sólo una parte de la misma, ya que en ellos se repite nuestro esquema, y la mayoría han venido con la idea de vivir en la ciudad, aunque vivan peor.