sábado, 17 de abril de 2010

Contiene las 7 cartas anteriores sobre despoblación

Pinchando debajo de estas líneas en "leer más", se pueden ver las seis cartas anteriores que le he enviado a Nicolás relativas a la despoblación. El por qué del brutal desequilibrio ciudad-campo (Despoblación I) Sin perjuicio de seguir comentando la actualidad, Nicolás, creo que debemos retomar lo que es entre nosotros la preocupación principal; esto es, analizar el hecho de la despoblación y exponer ideas que puedan ser valiosas para invertir la tendencia y recuperar población; todo ello, visto desde las necesidades de nuestra comarca de Molina. Y como el asunto lo vamos a tratar desde distintos ángulos y en varias cartas relacionadas entre sí, si te parece, a todas las que se refieran directamente a esta cuestión, les agreguemos la palabra: Despoblación. ¿De acuerdo? Pues bien, vayamos ya al grano y empecemos por constatar que la despoblación del mundo rural de nuestro país, se ha producido de un modo salvaje en contraste con las democracias europeas, cuyo fenómeno fue de proporciones infinitamente menores. La causa de ese antagonismo es que, mientras en aquellas, se llevó a acabo a su debido tiempo un proceso de industrialización, que abarcó también a las áreas rurales; en nuestro país, por el contrario, se llegó tarde y mal a todos los cambios (revolución burguesa, revolución industrial, tecnificación…) y, además, salvo dignos intentos, siempre sofocados por las fuerzas más reaccionarias, nunca se tuvo la voluntad de promover la industria y el comercio en el mundo rural, a pesar de la excelente oportunidad que brindaba el contar con un campo tan rico en materias primas. Y si las cosas venían ya torcidas, no se iban a enderezar precisamente en la época franquista, donde al amparo de un régimen totalitario, campó a sus anchas un capitalismo financiero y monopolista voraz que, entre sus estragos socioeconómicos, el mayor de todos fue la total marginación del campo, cuyo mejor paradigma lo tenemos en la Andalucía de los terratenientes, que en vez de utilizar su dinero para modernizar sus latifundios y crear empresas en su Región, incluidas las derivadas de los productos del campo, se fueron a las grandes urbes con su capital a formar parte del entramado financiero y especulativo del capitalismo de este país, empujando a los jornaleros a una emigración masiva, principalmente a Cataluña Los resultados de una y otra política están a la vista: En Europa los únicos desequilibrios poblacionales dignos de mención, se derivan de condiciones orográficas o climatológicas muy adversas, mientras que en nuestro país, se ha quedado sin gente toda la basta superficie rural de la España interior, sin que mediaran esos imponderables físicos. En Europa se ha podido reabsorber la población sobrante que iba generando la tecnificación de la agricultura de un modo racional y sin necesidad de grandes huidas hacia las grandes urbes, mientras que en España se resolvió mediante un brutal y masivo éxodo del campo hacia la ciudad, ya que las áreas rurales no las habían preparado para ofrecer soluciones alternativas. Y, consecuencia de ello es, que seamos de una manera abismal, el país de Europa que tiene el desequilibrio poblacional más salvaje entre la ciudad y el campo. Quizás pienses, Nico, que sobraba esta carta, que a vuela pluma te escribo, pues se que los dos coincidíamos a priori y en general, en los orígenes de la despoblación del mundo rural en España; pero si vamos a seguir hablando de ello con la profundidad y seriedad que nos proponemos, lo mejor era -me parecía a mí- empezar por refrescar los antecedentes. Seguiremos con el tema. Por la dignidad de la vida en el campo (Despoblación II) Me dices que compartes la anterior, pues venga: sigamos y comentemos cómo se las arreglaron para vaciar los pueblos de gente y hacinarnos a todos en las colmenas de los barrios dormitorio de las ciudades. Tras la guerra, y según se iba tecnificando el campo, cada vez sobraba más gente en los pueblos. Y mira por donde, todo ese sobrante era mano de obra que precisaba el capital en la ciudad; de ahí que, amparados en su régimen totalitario, buscaran las maneras de acelerar el proceso de dejar los pueblos vacíos de gente, creando unas bases subjetivas alienantes que estimularan el éxodo masivo y que no se sintiera el mismo como un trauma, sino como una marcha hacia el paraíso, o casi. Sublimaron la propaganda sobre las excelencias de la vida en la ciudad, desprestigiaron en la misma medida la vida del campo, promocionaron el seiscientos y el cutis fino como símbolos del mejor vivir y del progreso en la capital y la figura del paleto con su cara ennegrecida y curtida, como icono de ignorancia, brutalidad, incultura y de vida inferior llena de penalidades, lograron que ambas propagandas calaran en la población y, puestas las cosas así, pues nada, todos pallá, y paleto el que se quede. Merced a esa superestructura propagandística también articulada, consiguieron al cien por cien los objetivos que pretendían de nosotros; consiguieron que superáramos sin traumas aparentes, el dejar atrás raíces, vivencias, costumbres, familia, amigos, libertad, etc. y que, como unos jabatos/as, aceptáramos con enajenada satisfacción ser almacenados en los barrios dormitorios entre enjambres de desconocidos, hacernos amigos del despertador y de la máquina de fichar, asimilar el trabajo en cadena y robotizado, asumir los agobios y los atascos con santa resignación, aprender a endeudarnos con préstamos para vivienda y coche, anhelar las horas extraordinarias para aligerar deudas y, en fin, toda una retahíla de cambios "altamente gratificantes.” Y así fue como el mundo rural se quedó sin gente, sin posibilidades de un desarrollo paralelo al de la agricultura y, para colmo, con su dignidad pisoteada y humillada a través de una propaganda que parece que nadie dirigía, pero que por toda España corría. Y tanto caló la vejación, que parecía que no habido existido nunca agricultura ni ganadería, ya que nadie reconocía haber arado o cuidado animales, porque a quien osaba decirlo se le tildaba de paleto y ya iba apañado. Es decir, se nos llevaron a la capital a engordarles su cartera y, encima, denigraron la vida de nuestros pueblos y la imagen de sus gentes, o sea a nosotros mismos, hasta el extremo de tener que ocultar por miedo al rechazo social la procedencia de nuestras honestas y dignísimas raíces de arado y morral. Así que, Nico, para repoblar nuestros pueblos, no sólo necesitamos planes integrales, que por supuesto, sino a la par una tarea permanente de recuperación de la dignidad y el orgullo de la vida en el mundo rural, que no es mejor ni peor que la de la ciudad, sino muy distinta y, en cualquier caso, incomparable y única para quienes nos gusta vivir en campo, que leches. Dos opciones distintas de vida y punto (Despoblación III) Me alegra que el cruce de dos cartas nos haya servido para ponernos de acuerdo en general sobre los antecedentes de la despoblación. Eso nos permite entrar ya en harinas y dedicarnos a comentar el panorama actual y todo lo que creamos que se puede hacer para invertir la tendencia. Y bien, Nicolás, si hablamos de repoblación humana, lo primerísimo de todo será, creo yo, saber si existe gente suficiente que quiera vivir en los pueblos, como para que pueda ser viable un proceso de estas características. A falta de encuestas con la pregunta concreta de: ¿Dónde prefiere vivir Vd., en la ciudad o en el campo?, que si las hay, no las he visto, me he documentado a través de..... los informes y estudios sociológicos que me han parecido más rigurosos y fiables y, asimismo, he constatado por mí mismo las opiniones y el sentir de mucha gente, y puedo asegurarte, que las tres conclusiones que aquí te expongo, están fuera de toda discusión y nos sirven para el tema que nos ocupa. La primera, que vivir en el campo o vivir en la ciudad son, ante todo, dos opciones de vida muy distintas. Tan diferentes, que ni siquiera caben las comparaciones. La segunda, que para la gente en general son alternativas excluyentes y con la misma fuerza que cada quien defiende su opción, descarta la otra. Y la tercera, que nos hallamos en un proceso en el que decrece la atracción por vivir en la ciudad, al tiempo que la opción del medio rural va ganando terreno y recuperando dignidad; cosa lógica, por otra parte, porque la cantinela de que las grandes urbes suponían el paraíso y los pueblos el purgatorio, era tan artificial que, aunque no hubieran intervenido otros factores, el simple transcurrir del tiempo se hubiera bastado para desmontar semejante aberración. Pero una cosa es la inclinación por una de las dos opciones y otra que las circunstancias nos permitan a todos vivir en el medio que deseamos. Quienes habitamos en el medio rural, no hay duda posible que vivimos donde queremos vivir, ya que es una opción a prueba de vocación, mantenida a contracorriente del pensar mayoritario y a pesar de las carencias en calidad de vida por la desatención política. No ocurre lo mismo, en cambio, con la gente que vive en la ciudad, en la cual, la insufrible masificación y otros factores negativos que se están agudizando, en los que ahora no entro, hace que las personas más proclives a vivir más relacionadas con la naturaleza y/o a retornar a sus raíces, se estén planteando vivir en el medio rural. Son tendencias minoritarias, aunque significativas y en crecimiento, que de materializarse, servirían para darle un vuelco a la repoblación. Pero por ahora, es sólo una esperanza, que para transformarse en realidad necesita que esas gentes superen sus actuales condicionantes profesionales, laborales o familiares de los que no siempre es fácil desprenderse. Y por otro lado, como es lógico, que el mundo rural les ofrezca, aparte de aire, naturaleza y tranquilidad, otras condiciones dignas de calidad de vida, de las que te hablaré en la carta siguiente sobre despoblación La emigración también puede ser otro elemento complementario que ayude a repoblar, pero sólo una parte de la misma, ya que en ellos se repite nuestro esquema, y la mayoría han venido con la idea de vivir en la ciudad, aunque vivan peor. Forcemos la cerradura (Despoblación IV) En ésta te hablo, Nicolás, de las necesidades básicas de infraestructuras y servicios del medio rural, que estaban guardadas en el cajón del olvido hasta la llegada de la democracia y que han continuado en ese mismo cajón hasta muy recientemente, que los movimientos de la sociedad civil que van surgiendo, han empezando a forzar la cerradura. Pero lo más increíble de todo es, que desde la sociedad en general y desde la del medio rural en particular, tampoco hemos venido demandando esas mejoras hasta ahora. Muy por el contrario, la aceptación de que las infraestructuras y servicios eran cosa de las grandes urbes, que no del campo, se han instalado de un modo tan mecánico y enajenado en la conciencia de la gente, que nos ha llegado a parecer normal. Y peor aún: lo hemos asimilado como si formara parte de una de esas realidades universales inmutables; es decir, con el mismo realismo que asimilamos que la muerte nos llegará a todos o que amanece cada mañana. Ni que decir tiene, que a los gobiernos nacionales y autonómicos de turno, les ha ido maravillosamente bien, ya que les permitía dejar de lado y sin costes electorales, estas obligaciones suyas con el medio rural y ahorrarse con ello un dineral, que han ido derivando hacía otras áreas con mayor densidad de población y, por lo mismo, con mayor interés electoral. Y esto viene siendo así, a pesar de los derechos constitucionales que nos asisten y a pesar de que la carta magna y las leyes que la desarrollan obliguen a las CCAA a atajar los desequilibrios en su ámbito territorial y de que se haya asignado, a tal fin, un Fondo de Solidaridad Territorial. Los desequilibrios dentro de cada Comunidad Autónoma son, ante todo, desigualdades entre la ciudad y el campo, manifestadas de un modo más antagónico en todo el basto territorio de la España interior. Obviamente, para atajarlas o al menos paliarlas, hacían falta leyes con planes estratégicos de desarrollo rural que, sin embargo, no han empezado a ver la luz hasta el año pasado. O sea, un cuarto de siglo después de que fuera ya un mandato constitucional con una Ley Orgánica por medio y una dotación de fondos. En resumidas cuentas, como la sociedad civil no hemos presionado y la oposición política para estos menesteres no está ni se le espera, los gobernantes de uno y otro signo se han permitido el lujo de demorar las principales necesidades del medio rural un cuarto de siglo. ¡Un cuarto de siglo, Nicolás, que se dice pronto! Esperemos que no se pasen otros veinticinco años para poner en marcha los citados planes, que vista la experiencia, así sucedería si la sociedad civil del medio rural siguiera cruzada de brazos. Cuando te hablo de infraestructuras y servicios, Nicolás, me estoy refiriendo obviamente, a la sanidad, los trasportes, las carreteras, la enseñanza, la vivienda, las telecomunicaciones, la atención de los montes, etc.; es decir, a necesidades desatendidas políticamente, pero que son derechos imprescindibles para la calidad de vida de quienes habitamos en el medio rural y también, para disponer de una oferta lo suficientemente atractiva de repoblación, en la que además de naturaleza, aire sano y tranquilidad, podamos ofrecer unas infraestructuras y servicios dignos de nuestros días. Y con todo ello, poder competir con las ciudades en condiciones no ya de igualdad, sino de superioridad, respecto a toda esa gente que se está planteando vivir en relación con la naturaleza y/o regresar a sus orígenes. Seguiremos, con el tema, que es muy largo.
La causa es la misma (Despoblación 5) Nicolás, me parece importantísimo tener clara la idea de que: la lucha por la repoblación humana del medio rural y la lucha por los intereses y necesidades de quienes ya vivimos en él, van tan indisolublemente unidas, que configuran una misma causa. Te lo digo, porque de tus cartas parece desprenderse que, en cierto modo, las consideras cosas distintas, que precisan para resolverse de medidas diferentes, y también creo que interpretas, que nos estamos volcando principalmente en la repoblación humana y no tanto en resolver las necesidades de los que ya vivimos en el medio rural. Y no es así, Nicolás, porque todo va unido y todo requiere de las mismas medidas. Así, por ejemplo, conseguir unas infraestructuras y unos servicios dignos y modernos en el medio rural, no sólo lo precisamos para mejorar la oferta con la que atraer a los nuevos pobladores, sino también para lograr mayor calidad de vida a quienes ya vivimos en el medio. Una buena sanidad y escolaridad o unos buenos trasportes, carreteras, telecomunicaciones, etc. son un fuerte instrumento para la repoblación humana, ciertamente; pero también para mejorar nuestra propia calidad de vida. De igual modo, cuando hablamos de emplear a centenares de familias en las tareas silvícolas de bosques, estamos propiciando el incremento de población, sin ninguna duda, pero al mismo tiempo atendiendo una necesidad vital para quienes vivimos en el medio rural y para toda la sociedad, ya que los montes por las funciones que realizan son, como el agua, bienes necesarios y de interés estratégico para todos. Asimismo, cuando decimos que se pueden crear un buen montón de puestos de trabajo en tareas municipales de conservación y mantenimiento de nuestros municipios y en torno a la creación de pequeños complejos multiservicios en los pueblos, no sólo estamos haciendo una propuesta para la repoblación humana de nuestra comarca, sino también para solucionar necesidades básicas, que redundan directamente en la mejor calidad de vida de los vecinos. Cuando, por otra parte, se demanda especial apoyo a las iniciativas privadas, ejerciendo, incluso, la discriminación positiva para paliar o compensar las menores posibilidades de mercado del medio rural, en comparación a otros lugares, la propuesta sirve lo mismo para atraer nuevos pobladores, que para quienes ya viven aquí y quieren montar un negocio o consolidar el que ya tienen. Y por último, todo el mundo entiende, sin necesidad de explicaciones, que recuperar población en nuestros pueblos, es determinante para la supervivencia del comercio y de todos los negocios que dependen principalmente de la demanda local. Ya sabes, Nico, como siempre: Ante todo, no cerrar el tema en falso. Si tras estas letras sigues discrepando, me lo dices y me lo concretas bien, y si te convence lo que te explico, seguimos adelante, que nos queda mucho todavía por comentar. Retomo el asunto, Nicolás. (Despoblación 6) Los temas de actualidad, Nicolás, nos han hecho descuidar demasiado, lo que convinimos que sería asunto fundamental de nuestra relación epistolar: La despoblación. Nos quedamos estancados el 19 de enero en la quinta carta y es hora ya de hacer la sexta. Recapitulando, en las cinco misivas anteriores sobre despoblación te hablé: de los desequilibrios entre la ciudad y el campo, de recuperar la dignidad de vivir en el mundo rural, de que la vida en la ciudad y en el campo son opciones muy distintas, de que tenemos derecho a que las infraestructuras y servicios lleguen al mundo rural y de que la lucha por traer nuevos pobladores y por mejorar la calidad de vida de quienes ya vivimos aquí, es la misma. Si no recuerdas bien el contenido de esas cartas, será mejor que las repases, porque como ya te dije, cada misiva que te haga sobre la despoblación, está relacionada con las anteriores y es su continuación. Todas ellas seguirán apareciendo numeradas y ordenadas en el blog; algo así, como si hiciéramos un libro. Y todas llevarán al final del titular la palabra despoblación. Aclarado esto, creo que ya es el momento de ir adentrándonos en el meollo del asunto y pasar a comentar las medidas contra la despoblación que están puestas ya encima de la mesa. Afortunadamente, no sólo te voy a hablar de teoría, si no también de hechos, dado que nuestra Comarca de Molina de Aragón es una aventajada, si no pionera, en elaborar, proponer y asumir un Plan Integral de Desarrollo y Repoblación Humana en su propio ámbito; algunas de cuyas medidas ya se están poniendo en marcha. Sea porque aquí el trillo de la despoblación nos da en los talones más que a nadie (1,6 habitantes por km2) o sea por más causas, el hecho concreto es, que la sociedad civil de esta tierra, a través del movimiento ciudadano La Otra Guadalajara, ha puesto ya encima de la mesa un Plan contra la despoblación, lo ha avalado con once mil doscientas firmas y ahora lucha para que todas y cada una de las medidas que contiene, se transformen en realidades. A quienes leen este blog desde lugares más lejanos, les pongo al tanto de que al citado Plan Integral se le conoce ahora por los once compromisos, que es como se ha dado en llamar a las once medidas que la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y su Presidente, Sr. Barreda, se comprometieron a impulsar en esta comarca ante La Otra Guadalajara y que, en esencia, son las mismas que las contenidas en el Plan Integral del citado movimiento. Ver objetivos en http://www.laotraguadalajara.net/. Te desgranaré pacientemente, Nicolás, en sucesivas cartas el contenido y la importancia de ese Plan Integral u once compromisos, convencido de que no sólo tiene validez para muestra comarca, sino que tal y como yo lo veo, su filosofía puede ser muy útil para toda la España rural interior, como trataré de explicarte en la misiva siguiente. Sobre todo, Nicolás, no te quedes con la idea de que hemos perdido el tiempo por dedicarlo coyunturalmente a la lucha anticementerio nuclear y anteriormente, al no a la explotación de las minas de uranio. Muy por el contrario, ahuyentar para siempre de nuestras tierras estos monstruos radioactivos es imprescindible, para que no se le cierre el paso al modelo de desarrollo que necesitamos y, por lo tanto, al Plan Integral para nuestra comarca. La causa es la misma en toda la Epaña rural interior (Despoblación 7) Te lo digo muy convencido, Nicolás: El Plan Integral de repoblación humana que se ha puesto encima de la mesa en esta comarca de Molina de Aragón, del que vamos a hablar mucho, es perfectamente extrapolable en sus rasgos esenciales a todo el basto territorio de la marginada y despoblada España rural interior. Es, pues, una motivación extra, pensar que cuando comentamos los aconteceres de esta comarca, estamos trasmitiendo experiencias que pueden ser útiles para las comarcas de Teruel, Zamora, Soria, Burgos, etc. y para las de nuestra propia provincia. La certeza de que es así, no se basa en subjetivismos, sino en puras evidencias. La principal, que el problema de fondo, la despoblación, no afecta solamente a nuestra comarca, sino a toda la España rural interior, y la necesidad de parar el proceso e invertir la tendencia antes de que sea demasiado tarde, también es la misma en todo el ámbito. Pero hay varias coincidencias más, que refuerzan y dan solidez al argumento. Una de ellas, y no pequeña, que las causas históricas de las enormes desigualdades entre la ciudad y el campo son las mismas y, similares son también, sus dramáticas consecuencias: éxodo masivo hacia la ciudad y dejar cientos de pequeños municipios semidespoblados y sin apenas actividad laboral. Muy semejantes son, asimismo, en todo el anchuroso territorio del que hablamos, los rasgos orográficos, geográficos, climatológicos y antropológicos y, lo más importante de todo: su configuración en comarcas naturales. Comarcas que no son hijas de la clase política, pero sí de la historia, que es quien las ha parido y configurado como realidades naturales económicas, socio-culturales y administrativas, que están llamadas a jugar un papel determinante e insustituible en la lucha contra la despoblación, por el marco incomparable que ofrecen. Parecidas son igualmente, las grandes carencias de infraestructuras y servicios en enseñanza, sanidad, trasportes, carreteras, telecomunicaciones… e idéntica la necesidad de recibir apoyo público suficiente para estimular las iniciativas productivas, singularmente las del turismos rural, por las potencialidades que presenta. Para no hacer interminable el relato de similitudes y coincidencias, decirte sólo dos más: La primera, que son motivos electorales los que explican, que en más de treinta años que llevamos de democracia, la clase política no haya querido tomar en sus manos los problemas transversales y de fondo que padece toda la España rural interior. "Son pocos, apenas tiene interés electoral y, por lo tanto, la problemática rural que se joda y espere, pero sentada, que de pie se cansará", han debido pensar. La segunda, que se deriva de la anterior, es que estamos obligados, a asumir otra tarea común a todos: la de unir nuestras fuerzas en todas las comarcas, elaborar nuestras propias propuestas, elevar nuestra voz y luchar decididamente utilizando todos los derechos democráticos que nos asisten para contrarrestar con nuestra presión la falta de incidencia electoral. Tantas y tan profundas similitudes, Nico, nos vienen a decir, que los planes de desarrollo y repoblación humana tendrán que ser bastante parecidos en toda la España rural interior. Y ello, a su vez nos indica, que trasmitir y recibir experiencias entre todas las comarcas, es un factor permanente de extraordinaria importancia. Si, además, tenemos en cuenta que, por ahora, esacasean las mismas, y tampoco contamos con referencias anteriores que pudieran servirnos de orientación, estarás de acuerdo conmigo, que cualquier experiencia que podamos trasmitir o recibir en estos momentos nos vendrá a todos como maná llovido del cielo. .No es que haya que esperar en ninguna parte a que nos lleguen datos positivos de otros lugares para empezar a caminar; al contrario, debemos aplicarnos al pie de la letra aquello de caminante no hay camino, se hace camino al andar, que dijera Machado. Pero si, a su vez, nos vamos comunicando las experiencias positivas que vayan surgiendo, estaremos contribuyendo decisivamente a incrementar la riqueza, claridad y eficacia del proceso en su conjunto. Creo, Nicolás, que en este sentido, los aconteceres de estos últimos años en la Comarca de Molina, pueden aportar cosas interesantes a la causa común

viernes, 9 de abril de 2010

Lo que hoy te envío, Nico, son hechos, que no opinones mías

Hoy, Nicolás, no te traigo opiniones mías, sino hechos que acontecen en nuestra comarca de Molina de Aragón, que son muy ilustrativos de cómo crece la conciencia, solidaridad y unidad en torno a luchar por solucionar los gravísimos problemas que afectan a esta comarca, similares, por otra parte, a los de toda la España rural interior.
Lo que vas a leer, se está colgando en las páginas web de todas las asociaciones y movimientos protagonistas del hecho y, por tanto, la información dentro de nuestra comarca está mas que servida, pero me parecía positivo que lo conocieras tú y todos los lectores del blog que no viven por estas tierras
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EXTRACTO DE LA REUNIÓN HABIDA EN EL PEDREGAL, EL DÍA 3 DE ABRIL DE 2010, ENTRE ASOCIACIONES DE LA COMARCA DE MOLINA DE ARAGON

El pasado día 3 de abril se han reunido en El Pedregal, las Asociaciones siguientes: ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE ADOBES; ASOCIACIÓN CULTURAL “HONTANAR” DE ALUSTANTE; ASOCIACIÓN CULTURAL ARAGONCILLO; ASOCIACIÓN CULTURAL VIRGEN DEL GAVILÁN DE ANCHUELA DEL PEDREGAL; ASOCIACIÓN CULTURAL CASTELLANA ANQUELA DEL DUCADO; ASOCIACIÓN AMIGOS DE CASTELLAR; ASOCIACIÓN CULTURAL PEÑA GORREROS CHEQUILLA; ASOCIACIÓN SOCIO CULTURAL “RIO GALLO” DE CHERA; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE CLARES; ASOCIACIÓN CULTURAL DE CODES; ASOCIACIÓN RECREATIVA Y CULTURAL DE AMIGOS DE COBETA; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE EL PEDREGAL; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL POBO; ASOCIACIÓN CULTURAL CASTILLO DE EMBID; ASOCIACIÓN CULTURAL DE ESTABLES; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE HOMBRADOS; LA OTRA GUADALAJARA; ASOCIACIÓN DE MUJERES DE HERRERIA; SOCIEDAD CULTURAL MOLINESA; GRUPO TEATRO MANLIA-MOLINA; ASOCIACIÓN AMPARES DE MOLINA; ASOCIACIÓN CULTURAL DE AMIGOS DEL MUSEO DE MOLINA; QUEREMOS FUTURO; GUADACOGE-MOLINA; GRUPO MUSICAL EL PAIRÓN; ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE MOTOS; ASOCIACIÓN SOCIO-CULTURAL DE OLMEDA DE COBETA; ASOCIACIÓN DE MUJERES VIRGEN DEL ROSARIO DE PIQUERAS; ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE PIQUERAS; PLATAFORMA NO AL URANIO; ASOCIACIÓN CULTURAL LA RIBA DE SAELICES; ASOCIACIÓN CULTURAL RILLO GALLO; ASOCIACIÓN CULTURAL LA MINERVA DE SELAS; ASOCIACIÓN CULTURAL CARRASCA REDONDA DE TORREMOCHUELA; ADEVAME(ASOCIACIÓN DE DESARROLLO DEL VALLE DEL MESA; ASOCIACIÓN CULTURAL LA PIQUERA DE VILLAREJO DE MEDINA; ASOCIACIÓN CULTURAL Y DEPORTIVA CRISTO DEL GUIJARRO LA YUNTA Y ASOCIACION AMIGOS DE LA YUNTA

Algunas asociaciones más se han interesado de inmediato en conocer el contenido de lo acordado, tras lo cual, se han adherido a todo lo tratado y acordado en la reunión las siguientes: ASOCIACIÓN ECOLÓGICA DE ZAFRA DE CAMPILLO, TIERRA MOLINESA; CLUB EXCURSIONISTA RILLO DE GALLO; FEDERACIÓN PROGRESISTA DE MUJERES DE MOLINA DE ARAGON; ASOCIACIÓN CULTURAL SIERRA DE CALDEREROS CUBILLEJO DE LA SIERRA Y ASOCIACIÓN ECOLÓGICA AGALLÓN DE PERALEJOS DE LAS TRUCHAS

Justificó su ausencia la ASOCIACIÓN EXTREMO ORIENTE DE GUADALAJARA.

Suman en total 44, de las 56 asociaciones que se han venido adhiriendo a la idea desde que se iniciara el proceso el pasado verano. Las otras pocas que quedan, podrán adherirse a los acuerdos a partir de recibir este escrito, así como cualquier otra con la que todavía no se haya contactado, ya que el proceso sigue abierto hasta el día que se haga el cartel de la jornada del verano, cuyos convocantes serán todas las asociaciones que hasta esa fecha se hayan vinculado a los acuerdos. Para notificar la adhesión a los acuerdos, basta enviar un correo de conformidad a (elpedregal13@gmail.com)

El acontecimiento, fue todo un éxito de concurrencia y también el contenido de las intervenciones, así como el espíritu de unidad y de ganas de luchar por nuestra comarca que se respiró en todo momento

Tras una breve presentación por parte de todos y cada una de los representantes de las Asociaciones presentes, intervino Alejandro López, Presidente de la Asociación de Amigos de El Pedregal, convocante del acto, para agradecer la masiva presencia a la cita y la necesidad de sumar esfuerzos con los movimientos que ya vienen haciendo camino luchando por la pervivencia de la zona, animando a trabajar a todos para solucionar los candentes problemas. llamando a la unidad y al esfuerzo, invitando a estrechar lazos para conseguir los objetivos marcados en la anterior reunión celebrada en El Pedregal, el 16 de agosto de 2009 y animando a todos a exponer sus criterios con total libertad.

En el turno libre de intervenciones, afloraron poco a poco los graves problemas de la comarca, siendo denominador común que el tema central para todos es la extrema situación en la que se debate el “ser o no ser” de los pueblos de la comarca de Molina de Aragón. Coinciden los asistentes en dos cosas fundamentales: 1) que gracias al esfuerzo y dedicación de las Asociaciones de Amigos se da vida a la mayoría de nuestros pueblos, revitalizándolos casi con nuestros propios medios, pero que continuar haciendo lo mismo en cada sitio no quita para que, a la vez, nos unamos todos en los problemas que sobrepasan el ámbito de cada pueblo y que son comunes a todos; y 2) que gracias a la actividad de algunos movimientos y asociaciones más reivindicativas que están luchando por nuestra comarca, no partimos ahora de cero, sino que se lleva ya un camino andado, el cual debemos continuar, enriquecer y hacer más fuerte ahora, entre todo el conjunto de las asociaciones y movimientos de la sociedad civil de la comarca de Molina.

Se constata que es preciso reinvertir la tendencia a la despoblación. Se insiste bastante en que con independencia de las actividades culturales, sociales, etc. que cada asociación viene haciendo en su ámbito, es preciso realizar un esfuerzo colectivo y estrechar lazos de solidaridad y unidad entre los pueblos y aumentar la intercomunicación mutua.

Se profundizó mucho en cuales son los principales problemas de la comarca comunes a todos y en qué situación concreta se halla cada uno, tomando nota de todos ellos y acordando plasmarlos en un primer manifiesto o primera declaración de intenciones, que está redactando la coordinadora que se nombró y que se conocerá en unos días; si bien quedó muy claro, que será con motivo de la jornada del día 11 de agosto, cuando se presentará un manifiesto mucho más profundo y detallado.

En relación a la celebración de una jornada para el mes de agosto se tomaron los siguientes acuerdos:

Realizar un día de fiesta reivindicativa de todos los pueblos de la zona y para todas sus gentes, buscando la confraternización mutua y el renacer de la comarca con el siguiente formato y puntos concretos:

“PRIMERA JORNADA REIVINDICATIVA DE LA COMARCA DE MOLINA DE ARAGON”
Fecha de la celebración.- 11 de agosto.
Hora de comienzo de la fiesta.- 12 horas. Finalización: entre las cinco y las seis de la tarde
Lugar.- Molina, a concretar entre el Paseo de la Alameda o polideportivo al aire libre
Denominación de la fiesta: “Primera jornada reivindicativa de la comarca de Molina de Aragón”.
Contenido del acto (sin especificar todavía el orden de las actividades):
Comida de hermandad
Diversas actuaciones musicales de los grupos autóctonos de la tierra.
Otras actuaciones lúdicas y culturales: Poemas, sketch de teatro, monólogos, etc.
Actuaciones infantiles
Barra con refrescos para saciar la sed y financiar una parte del coste de la jornada.
Lectura de un manifiesto con un claro pronunciamiento del movimiento asociativo.

Se acordó también formar una coordinadora compuesta por los representantes de las asociaciones de SELAS; EL POBO; ALUSTANTE; ADOBES; MANLIA-MOLINA; LA OTRA GUADALAJARA Y EL PEDREGAL, cuya función es la de encargarse desde ya mismo, partiendo de los acuerdos tomados, de todo lo relativo a la organización de la jornada del 11 de agosto. Se le dio absoluto respaldo a la coordinadora para realizar su tarea, a la vez que un apoyo total para facilitarle el trabajo en todo momento. Se decidió también, que dicha coordinadora podía ampliarse con criterios claros de trabajo hasta llegar a la docena de miembros con aquellas personas que aceptasen asumir alguna responsabilidad concreta relativa a la preparación de la jornada.

Por otra lado, se hizo mucho hincapié en que cada asociación tuviera siempre informados a sus socios de todo y que las cosas que vayan saliendo, tales como este escrito u otros llamamientos, se colgaran en las páginas Web de todas y cada una de las asociaciones a fin de ir consiguiendo la mayor información, implicación y participación posibles de todos los socios y de la ciudadanía en general.

Finalizó la reunión, felicitando con un fuerte aplauso a la Asociación de Amigos de El Pedregal por el trabajo realizado y como muestra de satisfacción por el éxito de la reunión, entendiéndose por parte de todos que se trata de un primer empujón a ese nuevo amanecer que todos soñamos para nuestros pueblos.

Seguidamente se ofreció a los reunidos un vino español y el cantautor José Antonio Alonso, invitado al acto, compartió el final de la fiesta con los presentes dando un recital de guitarra que fue muy aplaudido.

Firmado: Alejandro López, Presidente de la Asociación de Amigos de Pedregal


NOTA: Con la redacción y notificación de lo tratado y acordado en la reunión de El Pedregal del día 3 de abril, termina la actuación un tanto provisional y excepcional ejercida hasta ahora por la Asociación de Amigos del Pedregal y por mí mismo. Gracias a todos y podéis contar conmigo en la Coordinadora.
A partir de este momento es la Coordinadora recién nombrada, la que nos sustituye en la tarea."

viernes, 2 de abril de 2010

Una propuesta de mi amigo Nicolas, que acepto.

Sí, Nicolás, sí, acepto la propuesta que me haces en tu carta de ayer y, como prueba de mi compromiso cuelgo tu misiva en el blog, tal y como me la mandaste, para quedar comprometido, asimismo, ante sus lectores:

“Jerónimo, léete estos datos del CIS que te envío y, en concreto, párate a reflexionar sobre el dato “partidos políticos 2.87” y después dime si estás dispuesto a asumir la propuesta que te hago”:

CIS
Estudio nº 2.831. Barómetro de marzo. Marzo 2010

Pregunta 7
A continuación le voy a mencionar algunos movimientos u organizaciones sociales, y quisiera que me dijera qué grado de simpatía tiene hacia cada uno de ellos. Utilice, por favor, esta escala de 0 a 10, sabiendo que el 0 significa “ninguna simpatía” y el 10 “mucha simpatía”

Ecologistas 6.28
De protección de los animales 7.03
Partidos políticos 2.87
Pacifistas 5.67
Feministas 5.06
Pro derechos humanos 7.48
Sindicatos 4.11
Organizaciones de gays y lesbianas 4.68
Grupos antiglobalización 4.57
Movimiento okupa 2.45
Organizaciones religiosas 4.04
Asociaciones de apoyo a inmigrantes 5.23.

¿No te parece, Jerónimo, que es muy peligroso y prácticamente insostenible que con tal grado de antipatía y desapego de la sociedad hacia los partidos políticos, puedan estos seguir gobernando y dirigiendo el país y la vidas de sus gentes? ¿No crees que semejante rechazo de los gobernados hacia los gobernantes supone, en la práctica, un auténtico rechazo y deslegitimación a su manera de hacer política? ¿No crees que, por extensión, el desprestigio alcanza al parlamento, a las autonomías y las administraciones locales que, al fin y al cabo, son los partidos, y no los ciudadanos, quienes los gobiernan y tutelan al cien por cien? ¿Piensas como yo, que el mal tiene el origen en el antidemocrático sistema democrático –valga el juego de palabras- de listas cerradas y bloqueadas? ¿Y no te parece inconcebible e inquietante que ante un dato tan descorazonador y de tanto desprestigio como este que revela el CIS, no exista todavía un profundo movimiento de autocrítica dentro de los partidos políticos para corregir un mal político tan grande, antes de que se convierta en metástasis y acabe devorando a la democracia y a ellos mismos? ¿No te alarma el autismo en que se hallan sumidos?

La propuesta que te hago, Jerónimo, es esta: De igual modo que estamos de acuerdo los dos en tratar específicamente, de forma ordenada y a fondo el tema de la despoblación y con el espíritu de aportar en positivo nuestro grano de arena a favor de la repoblación humana de la España rural interior, lo estemos en seguir el mismo procedimiento ante el asunto del deterioro y desprestigio de la democracia y convertir en otra constante del blog, el intentar desenmascarar las deformaciones que de la misma se hacen; a la vez que exponer, hasta donde sepamos, las posibles soluciones que la democracia precisa, para que sea un instrumento real de participación ciudadana y merecedora de respeto.


En los tiempos que vivimos, Jerónimo, no basta sólo con ser antifascistas o anti cualquier sistema de dictadura, que por supuesto, sino que hemos de ser también antidemocracia adulterada, tanto porque la democracia para que sea un bien y un instrumento en manos de la sociedad y a su servicio, ha de ser auténtica, como porque la deformada y desprestigiada que tenemos en estos momentos, supone un peligro latente para sí misma, ya que el desencanto político ha sido y es el principal caldo de cultivo que precisan los partidarios de las dictaduras para intentar imponerlas".

miércoles, 24 de marzo de 2010

La causa es la misma en toda la España rural interior (Despoblación 7)

Te lo digo muy convencido, Nicolás: El Plan Integral de repoblación humana que se ha puesto encima de la mesa en esta comarca de Molina de Aragón, del que vamos a hablar mucho, es perfectamente extrapolable en sus rasgos esenciales a todo el basto territorio de la marginada y despoblada España rural interior. Es, pues, una motivación extra, pensar que cuando comentamos los aconteceres de esta comarca, estamos trasmitiendo experiencias que pueden ser útiles para las comarcas de Teruel, Zamora, Soria, Burgos, etc. y para las de nuestra propia provincia.

La certeza de que es así, no se basa en subjetivismos, sino en puras evidencias. La principal, que el problema de fondo, la despoblación, no afecta solamente a nuestra comarca, sino a toda la España rural interior, y la necesidad de parar el proceso e invertir la tendencia antes de que sea demasiado tarde, también es la misma en todo el ámbito. Pero hay varias coincidencias más, que refuerzan y dan solidez al argumento.

Una de ellas, y no pequeña, que las causas históricas de las enormes desigualdades entre la ciudad y el campo son las mismas y, similares son también, sus dramáticas consecuencias: éxodo masivo hacia la ciudad y dejar cientos de pequeños municipios semidespoblados y sin apenas actividad laboral.

Muy semejantes son, asimismo, en todo el anchuroso territorio del que hablamos, los rasgos orográficos, geográficos, climatológicos y antropológicos y, lo más importante de todo: su configuración en comarcas naturales. Comarcas que no son hijas de la clase política, pero sí de la historia, que es quien las ha parido y configurado como realidades naturales económicas, socio-culturales y administrativas, que están llamadas a jugar un papel determinante e insustituible en la lucha contra la despoblación, por el marco incomparable que ofrecen.

Parecidas son igualmente, las grandes carencias de infraestructuras y servicios en enseñanza, sanidad, trasportes, carreteras, telecomunicaciones… e idéntica la necesidad de recibir apoyo público suficiente para estimular las iniciativas productivas, singularmente las del turismos rural, por las potencialidades que presenta.

Para no hacer interminable el relato de similitudes y coincidencias, decirte sólo dos más: La primera, que son motivos electorales los que explican, que en más de treinta años que llevamos de democracia, la clase política no haya querido tomar en sus manos los problemas transversales y de fondo que padece toda la España rural interior. "Son pocos, apenas tiene interés electoral y, por lo tanto, la problemática rural que se joda y espere, pero sentada, que de pie se cansará", han debido pensar. La segunda, que se deriva de la anterior, es que estamos obligados, a asumir otra tarea común a todos: la de unir nuestras fuerzas en todas las comarcas, elaborar nuestras propias propuestas, elevar nuestra voz y luchar decididamente utilizando todos los derechos democráticos que nos asisten para contrarrestar con nuestra presión la falta de incidencia electoral.

Tantas y tan profundas similitudes, Nico, nos vienen a decir, que los planes de desarrollo y repoblación humana tendrán que ser bastante parecidos en toda la España rural interior. Y ello, a su vez nos indica, que trasmitir y recibir experiencias entre todas las comarcas, es un factor permanente de extraordinaria importancia. Si, además, tenemos en cuenta que, por ahora, esacasean las mismas, y tampoco contamos con referencias anteriores que pudieran servirnos de orientación, estarás de acuerdo conmigo, que cualquier experiencia que podamos trasmitir o recibir en estos momentos nos vendrá a todos como maná llovido del cielo.

.No es que haya que esperar en ninguna parte a que nos lleguen datos positivos de otros lugares para empezar a caminar; al contrario, debemos aplicarnos al pie de la letra aquello de caminante no hay camino, se hace camino al andar, que dijera Machado. Pero si, a su vez, nos vamos comunicando las experiencias positivas que vayan surgiendo, estaremos contribuyendo decisivamente a incrementar la riqueza, claridad y eficacia del proceso en su conjunto. Creo, Nicolás, que en este sentido, los aconteceres de estos últimos años en la Comarca de Molina, pueden aportar cosas interesantes a la causa común.

Despoblación: Contiene las 7 cartas anteriores sobre el tema

Pinchando debajo de estas líneas en "leer más", se pueden ver las seis cartas anteriores que le he enviado a Nicolás relativas a la despoblación.
El por qué del brutal desequilibrio ciudad-campo (Despoblación I) Sin perjuicio de seguir comentando la actualidad, Nicolás, creo que debemos retomar lo que es entre nosotros la preocupación principal; esto es, analizar el hecho de la despoblación y exponer ideas que puedan ser valiosas para invertir la tendencia y recuperar población; todo ello, visto desde las necesidades de nuestra comarca de Molina. Y como el asunto lo vamos a tratar desde distintos ángulos y en varias cartas relacionadas entre sí, si te parece, a todas las que se refieran directamente a esta cuestión, les agreguemos la palabra: Despoblación. ¿De acuerdo? Pues bien, vayamos ya al grano y empecemos por constatar que la despoblación del mundo rural de nuestro país, se ha producido de un modo salvaje en contraste con las democracias europeas, cuyo fenómeno fue de proporciones infinitamente menores. La causa de ese antagonismo es que, mientras en aquellas, se llevó a acabo a su debido tiempo un proceso de industrialización, que abarcó también a las áreas rurales; en nuestro país, por el contrario, se llegó tarde y mal a todos los cambios (revolución burguesa, revolución industrial, tecnificación…) y, además, salvo dignos intentos, siempre sofocados por las fuerzas más reaccionarias, nunca se tuvo la voluntad de promover la industria y el comercio en el mundo rural, a pesar de la excelente oportunidad que brindaba el contar con un campo tan rico en materias primas. Y si las cosas venían ya torcidas, no se iban a enderezar precisamente en la época franquista, donde al amparo de un régimen totalitario, campó a sus anchas un capitalismo financiero y monopolista voraz que, entre sus estragos socioeconómicos, el mayor de todos fue la total marginación del campo, cuyo mejor paradigma lo tenemos en la Andalucía de los terratenientes, que en vez de utilizar su dinero para modernizar sus latifundios y crear empresas en su Región, incluidas las derivadas de los productos del campo, se fueron a las grandes urbes con su capital a formar parte del entramado financiero y especulativo del capitalismo de este país, empujando a los jornaleros a una emigración masiva, principalmente a Cataluña Los resultados de una y otra política están a la vista: En Europa los únicos desequilibrios poblacionales dignos de mención, se derivan de condiciones orográficas o climatológicas muy adversas, mientras que en nuestro país, se ha quedado sin gente toda la basta superficie rural de la España interior, sin que mediaran esos imponderables físicos. En Europa se ha podido reabsorber la población sobrante que iba generando la tecnificación de la agricultura de un modo racional y sin necesidad de grandes huidas hacia las grandes urbes, mientras que en España se resolvió mediante un brutal y masivo éxodo del campo hacia la ciudad, ya que las áreas rurales no las habían preparado para ofrecer soluciones alternativas. Y, consecuencia de ello es, que seamos de una manera abismal, el país de Europa que tiene el desequilibrio poblacional más salvaje entre la ciudad y el campo. Quizás pienses, Nico, que sobraba esta carta, que a vuela pluma te escribo, pues se que los dos coincidíamos a priori y en general, en los orígenes de la despoblación del mundo rural en España; pero si vamos a seguir hablando de ello con la profundidad y seriedad que nos proponemos, lo mejor era -me parecía a mí- empezar por refrescar los antecedentes. Seguiremos con el tema.
Por la dignidad de la vida en el campo (Despoblación II) Me dices que compartes la anterior, pues venga: sigamos y comentemos cómo se las arreglaron para vaciar los pueblos de gente y hacinarnos a todos en las colmenas de los barrios dormitorio de las ciudades. Tras la guerra, y según se iba tecnificando el campo, cada vez sobraba más gente en los pueblos. Y mira por donde, todo ese sobrante era mano de obra que precisaba el capital en la ciudad; de ahí que, amparados en su régimen totalitario, buscaran las maneras de acelerar el proceso de dejar los pueblos vacíos de gente, creando unas bases subjetivas alienantes que estimularan el éxodo masivo y que no se sintiera el mismo como un trauma, sino como una marcha hacia el paraíso, o casi. Sublimaron la propaganda sobre las excelencias de la vida en la ciudad, desprestigiaron en la misma medida la vida del campo, promocionaron el seiscientos y el cutis fino como símbolos del mejor vivir y del progreso en la capital y la figura del paleto con su cara ennegrecida y curtida, como icono de ignorancia, brutalidad, incultura y de vida inferior llena de penalidades, lograron que ambas propagandas calaran en la población y, puestas las cosas así, pues nada, todos pallá, y paleto el que se quede. Merced a esa superestructura propagandística también articulada, consiguieron al cien por cien los objetivos que pretendían de nosotros; consiguieron que superáramos sin traumas aparentes, el dejar atrás raíces, vivencias, costumbres, familia, amigos, libertad, etc. y que, como unos jabatos/as, aceptáramos con enajenada satisfacción ser almacenados en los barrios dormitorios entre enjambres de desconocidos, hacernos amigos del despertador y de la máquina de fichar, asimilar el trabajo en cadena y robotizado, asumir los agobios y los atascos con santa resignación, aprender a endeudarnos con préstamos para vivienda y coche, anhelar las horas extraordinarias para aligerar deudas y, en fin, toda una retahíla de cambios "altamente gratificantes.” Y así fue como el mundo rural se quedó sin gente, sin posibilidades de un desarrollo paralelo al de la agricultura y, para colmo, con su dignidad pisoteada y humillada a través de una propaganda que parece que nadie dirigía, pero que por toda España corría. Y tanto caló la vejación, que parecía que no habido existido nunca agricultura ni ganadería, ya que nadie reconocía haber arado o cuidado animales, porque a quien osaba decirlo se le tildaba de paleto y ya iba apañado. Es decir, se nos llevaron a la capital a engordarles su cartera y, encima, denigraron la vida de nuestros pueblos y la imagen de sus gentes, o sea a nosotros mismos, hasta el extremo de tener que ocultar por miedo al rechazo social la procedencia de nuestras honestas y dignísimas raíces de arado y morral. Así que, Nico, para repoblar nuestros pueblos, no sólo necesitamos planes integrales, que por supuesto, sino a la par una tarea permanente de recuperación de la dignidad y el orgullo de la vida en el mundo rural, que no es mejor ni peor que la de la ciudad, sino muy distinta y, en cualquier caso, incomparable y única para quienes nos gusta vivir en campo, que leches. Dos opciones distintas de vida y punto (Despoblación III) Me alegra que el cruce de dos cartas nos haya servido para ponernos de acuerdo en general sobre los antecedentes de la despoblación. Eso nos permite entrar ya en harinas y dedicarnos a comentar el panorama actual y todo lo que creamos que se puede hacer para invertir la tendencia. Y bien, Nicolás, si hablamos de repoblación humana, lo primerísimo de todo será, creo yo, saber si existe gente suficiente que quiera vivir en los pueblos, como para que pueda ser viable un proceso de estas características. A falta de encuestas con la pregunta concreta de: ¿Dónde prefiere vivir Vd., en la ciudad o en el campo?, que si las hay, no las he visto, me he documentado a través de..... los informes y estudios sociológicos que me han parecido más rigurosos y fiables y, asimismo, he constatado por mí mismo las opiniones y el sentir de mucha gente, y puedo asegurarte, que las tres conclusiones que aquí te expongo, están fuera de toda discusión y nos sirven para el tema que nos ocupa. La primera, que vivir en el campo o vivir en la ciudad son, ante todo, dos opciones de vida muy distintas. Tan diferentes, que ni siquiera caben las comparaciones. La segunda, que para la gente en general son alternativas excluyentes y con la misma fuerza que cada quien defiende su opción, descarta la otra. Y la tercera, que nos hallamos en un proceso en el que decrece la atracción por vivir en la ciudad, al tiempo que la opción del medio rural va ganando terreno y recuperando dignidad; cosa lógica, por otra parte, porque la cantinela de que las grandes urbes suponían el paraíso y los pueblos el purgatorio, era tan artificial que, aunque no hubieran intervenido otros factores, el simple transcurrir del tiempo se hubiera bastado para desmontar semejante aberración. Pero una cosa es la inclinación por una de las dos opciones y otra que las circunstancias nos permitan a todos vivir en el medio que deseamos. Quienes habitamos en el medio rural, no hay duda posible que vivimos donde queremos vivir, ya que es una opción a prueba de vocación, mantenida a contracorriente del pensar mayoritario y a pesar de las carencias en calidad de vida por la desatención política. No ocurre lo mismo, en cambio, con la gente que vive en la ciudad, en la cual, la insufrible masificación y otros factores negativos que se están agudizando, en los que ahora no entro, hace que las personas más proclives a vivir más relacionadas con la naturaleza y/o a retornar a sus raíces, se estén planteando vivir en el medio rural. Son tendencias minoritarias, aunque significativas y en crecimiento, que de materializarse, servirían para darle un vuelco a la repoblación. Pero por ahora, es sólo una esperanza, que para transformarse en realidad necesita que esas gentes superen sus actuales condicionantes profesionales, laborales o familiares de los que no siempre es fácil desprenderse. Y por otro lado, como es lógico, que el mundo rural les ofrezca, aparte de aire, naturaleza y tranquilidad, otras condiciones dignas de calidad de vida, de las que te hablaré en la carta siguiente sobre despoblación La emigración también puede ser otro elemento complementario que ayude a repoblar, pero sólo una parte de la misma, ya que en ellos se repite nuestro esquema, y la mayoría han venido con la idea de vivir en la ciudad, aunque vivan peor.
Forcemos la cerradura (Despoblación IV) En ésta te hablo, Nicolás, de las necesidades básicas de infraestructuras y servicios del medio rural, que estaban guardadas en el cajón del olvido hasta la llegada de la democracia y que han continuado en ese mismo cajón hasta muy recientemente, que los movimientos de la sociedad civil que van surgiendo, han empezando a forzar la cerradura. Pero lo más increíble de todo es, que desde la sociedad en general y desde la del medio rural en particular, tampoco hemos venido demandando esas mejoras hasta ahora. Muy por el contrario, la aceptación de que las infraestructuras y servicios eran cosa de las grandes urbes, que no del campo, se han instalado de un modo tan mecánico y enajenado en la conciencia de la gente, que nos ha llegado a parecer normal. Y peor aún: lo hemos asimilado como si formara parte de una de esas realidades universales inmutables; es decir, con el mismo realismo que asimilamos que la muerte nos llegará a todos o que amanece cada mañana. Ni que decir tiene, que a los gobiernos nacionales y autonómicos de turno, les ha ido maravillosamente bien, ya que les permitía dejar de lado y sin costes electorales, estas obligaciones suyas con el medio rural y ahorrarse con ello un dineral, que han ido derivando hacía otras áreas con mayor densidad de población y, por lo mismo, con mayor interés electoral. Y esto viene siendo así, a pesar de los derechos constitucionales que nos asisten y a pesar de que la carta magna y las leyes que la desarrollan obliguen a las CCAA a atajar los desequilibrios en su ámbito territorial y de que se haya asignado, a tal fin, un Fondo de Solidaridad Territorial. Los desequilibrios dentro de cada Comunidad Autónoma son, ante todo, desigualdades entre la ciudad y el campo, manifestadas de un modo más antagónico en todo el basto territorio de la España interior. Obviamente, para atajarlas o al menos paliarlas, hacían falta leyes con planes estratégicos de desarrollo rural que, sin embargo, no han empezado a ver la luz hasta el año pasado. O sea, un cuarto de siglo después de que fuera ya un mandato constitucional con una Ley Orgánica por medio y una dotación de fondos. En resumidas cuentas, como la sociedad civil no hemos presionado y la oposición política para estos menesteres no está ni se le espera, los gobernantes de uno y otro signo se han permitido el lujo de demorar las principales necesidades del medio rural un cuarto de siglo. ¡Un cuarto de siglo, Nicolás, que se dice pronto! Esperemos que no se pasen otros veinticinco años para poner en marcha los citados planes, que vista la experiencia, así sucedería si la sociedad civil del medio rural siguiera cruzada de brazos. Cuando te hablo de infraestructuras y servicios, Nicolás, me estoy refiriendo obviamente, a la sanidad, los trasportes, las carreteras, la enseñanza, la vivienda, las telecomunicaciones, la atención de los montes, etc.; es decir, a necesidades desatendidas políticamente, pero que son derechos imprescindibles para la calidad de vida de quienes habitamos en el medio rural y también, para disponer de una oferta lo suficientemente atractiva de repoblación, en la que además de naturaleza, aire sano y tranquilidad, podamos ofrecer unas infraestructuras y servicios dignos de nuestros días. Y con todo ello, poder competir con las ciudades en condiciones no ya de igualdad, sino de superioridad, respecto a toda esa gente que se está planteando vivir en relación con la naturaleza y/o regresar a sus orígenes. Seguiremos, con el tema, que es muy largo.
La causa es la misma (Despoblación 5) Nicolás, me parece importantísimo tener clara la idea de que: la lucha por la repoblación humana del medio rural y la lucha por los intereses y necesidades de quienes ya vivimos en él, van tan indisolublemente unidas, que configuran una misma causa. Te lo digo, porque de tus cartas parece desprenderse que, en cierto modo, las consideras cosas distintas, que precisan para resolverse de medidas diferentes, y también creo que interpretas, que nos estamos volcando principalmente en la repoblación humana y no tanto en resolver las necesidades de los que ya vivimos en el medio rural. Y no es así, Nicolás, porque todo va unido y todo requiere de las mismas medidas. Así, por ejemplo, conseguir unas infraestructuras y unos servicios dignos y modernos en el medio rural, no sólo lo precisamos para mejorar la oferta con la que atraer a los nuevos pobladores, sino también para lograr mayor calidad de vida a quienes ya vivimos en el medio. Una buena sanidad y escolaridad o unos buenos trasportes, carreteras, telecomunicaciones, etc. son un fuerte instrumento para la repoblación humana, ciertamente; pero también para mejorar nuestra propia calidad de vida. De igual modo, cuando hablamos de emplear a centenares de familias en las tareas silvícolas de bosques, estamos propiciando el incremento de población, sin ninguna duda, pero al mismo tiempo atendiendo una necesidad vital para quienes vivimos en el medio rural y para toda la sociedad, ya que los montes por las funciones que realizan son, como el agua, bienes necesarios y de interés estratégico para todos. Asimismo, cuando decimos que se pueden crear un buen montón de puestos de trabajo en tareas municipales de conservación y mantenimiento de nuestros municipios y en torno a la creación de pequeños complejos multiservicios en los pueblos, no sólo estamos haciendo una propuesta para la repoblación humana de nuestra comarca, sino también para solucionar necesidades básicas, que redundan directamente en la mejor calidad de vida de los vecinos. Cuando, por otra parte, se demanda especial apoyo a las iniciativas privadas, ejerciendo, incluso, la discriminación positiva para paliar o compensar las menores posibilidades de mercado del medio rural, en comparación a otros lugares, la propuesta sirve lo mismo para atraer nuevos pobladores, que para quienes ya viven aquí y quieren montar un negocio o consolidar el que ya tienen. Y por último, todo el mundo entiende, sin necesidad de explicaciones, que recuperar población en nuestros pueblos, es determinante para la supervivencia del comercio y de todos los negocios que dependen principalmente de la demanda local. Ya sabes, Nico, como siempre: Ante todo, no cerrar el tema en falso. Si tras estas letras sigues discrepando, me lo dices y me lo concretas bien, y si te convence lo que te explico, seguimos adelante, que nos queda mucho todavía por comentar. Retomo el asunto, Nicolás. (Despoblación 6) Los temas de actualidad, Nicolás, nos han hecho descuidar demasiado, lo que convinimos que sería asunto fundamental de nuestra relación epistolar: La despoblación. Nos quedamos estancados el 19 de enero en la quinta carta y es hora ya de hacer la sexta.
Recapitulando, en las cinco misivas anteriores sobre despoblación te hablé: de los desequilibrios entre la ciudad y el campo, de recuperar la dignidad de vivir en el mundo rural, de que la vida en la ciudad y en el campo son opciones muy distintas, de que tenemos derecho a que las infraestructuras y servicios lleguen al mundo rural y de que la lucha por traer nuevos pobladores y por mejorar la calidad de vida de quienes ya vivimos aquí, es la misma.
Si no recuerdas bien el contenido de esas cartas, será mejor que las repases, porque como ya te dije, cada misiva que te haga sobre la despoblación, está relacionada con las anteriores y es su continuación. Todas ellas seguirán apareciendo numeradas y ordenadas en el blog; algo así, como si hiciéramos un libro. Y todas llevarán al final del titular la palabra despoblación. Aclarado esto, creo que ya es el momento de ir adentrándonos en el meollo del asunto y pasar a comentar las medidas contra la despoblación que están puestas ya encima de la mesa.
Afortunadamente, no sólo te voy a hablar de teoría, si no también de hechos, dado que nuestra Comarca de Molina de Aragón es una aventajada, si no pionera, en elaborar, proponer y asumir un Plan Integral de Desarrollo y Repoblación Humana en su propio ámbito; algunas de cuyas medidas ya se están poniendo en marcha. Sea porque aquí el trillo de la despoblación nos da en los talones más que a nadie (1,6 habitantes por km2) o sea por más causas, el hecho concreto es, que la sociedad civil de esta tierra, a través del movimiento ciudadano La Otra Guadalajara, ha puesto ya encima de la mesa un Plan contra la despoblación, lo ha avalado con once mil doscientas firmas y ahora lucha para que todas y cada una de las medidas que contiene, se transformen en realidades.
A quienes leen este blog desde lugares más lejanos, les pongo al tanto de que al citado Plan Integral se le conoce ahora por los once compromisos, que es como se ha dado en llamar a las once medidas que la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y su Presidente, Sr. Barreda, se comprometieron a impulsar en esta comarca ante La Otra Guadalajara y que, en esencia, son las mismas que las contenidas en el Plan Integral del citado movimiento. Ver objetivos en http://www.laotraguadalajara.net/.
Te desgranaré pacientemente, Nicolás, en sucesivas cartas el contenido y la importancia de ese Plan Integral u once compromisos, convencido de que no sólo tiene validez para muestra comarca, sino que tal y como yo lo veo, su filosofía puede ser muy útil para toda la España rural interior, como trataré de explicarte en la misiva siguiente.
Sobre todo, Nicolás, no te quedes con la idea de que hemos perdido el tiempo por dedicarlo coyunturalmente a la lucha anticementerio nuclear y anteriormente, al no a la explotación de las minas de uranio. Muy por el contrario, ahuyentar para siempre de nuestras tierras estos monstruos radioactivos es imprescindible, para que no se le cierre el paso al modelo de desarrollo que necesitamos y, por lo tanto, al Plan Integral para nuestra comarca. La causa es la misma en toda la Epaña rural interior (Despoblación 7)
Te lo digo muy convencido, Nicolás: El Plan Integral de repoblación humana que se ha puesto encima de la mesa en esta comarca de Molina de Aragón, del que vamos a hablar mucho, es perfectamente extrapolable en sus rasgos esenciales a todo el basto territorio de la marginada y despoblada España rural interior. Es, pues, una motivación extra, pensar que cuando comentamos los aconteceres de esta comarca, estamos trasmitiendo experiencias que pueden ser útiles para las comarcas de Teruel, Zamora, Soria, Burgos, etc. y para las de nuestra propia provincia. La certeza de que es así, no se basa en subjetivismos, sino en puras evidencias. La principal, que el problema de fondo, la despoblación, no afecta solamente a nuestra comarca, sino a toda la España rural interior, y la necesidad de parar el proceso e invertir la tendencia antes de que sea demasiado tarde, también es la misma en todo el ámbito. Pero hay varias coincidencias más, que refuerzan y dan solidez al argumento. Una de ellas, y no pequeña, que las causas históricas de las enormes desigualdades entre la ciudad y el campo son las mismas y, similares son también, sus dramáticas consecuencias: éxodo masivo hacia la ciudad y dejar cientos de pequeños municipios semidespoblados y sin apenas actividad laboral. Muy semejantes son, asimismo, en todo el anchuroso territorio del que hablamos, los rasgos orográficos, geográficos, climatológicos y antropológicos y, lo más importante de todo: su configuración en comarcas naturales. Comarcas que no son hijas de la clase política, pero sí de la historia, que es quien las ha parido y configurado como realidades naturales económicas, socio-culturales y administrativas, que están llamadas a jugar un papel determinante e insustituible en la lucha contra la despoblación, por el marco incomparable que ofrecen. Parecidas son igualmente, las grandes carencias de infraestructuras y servicios en enseñanza, sanidad, trasportes, carreteras, telecomunicaciones… e idéntica la necesidad de recibir apoyo público suficiente para estimular las iniciativas productivas, singularmente las del turismos rural, por las potencialidades que presenta. Para no hacer interminable el relato de similitudes y coincidencias, decirte sólo dos más: La primera, que son motivos electorales los que explican, que en más de treinta años que llevamos de democracia, la clase política no haya querido tomar en sus manos los problemas transversales y de fondo que padece toda la España rural interior. "Son pocos, apenas tiene interés electoral y, por lo tanto, la problemática rural que se joda y espere, pero sentada, que de pie se cansará", han debido pensar. La segunda, que se deriva de la anterior, es que estamos obligados, a asumir otra tarea común a todos: la de unir nuestras fuerzas en todas las comarcas, elaborar nuestras propias propuestas, elevar nuestra voz y luchar decididamente utilizando todos los derechos democráticos que nos asisten para contrarrestar con nuestra presión la falta de incidencia electoral. Tantas y tan profundas similitudes, Nico, nos vienen a decir, que los planes de desarrollo y repoblación humana tendrán que ser bastante parecidos en toda la España rural interior. Y ello, a su vez nos indica, que trasmitir y recibir experiencias entre todas las comarcas, es un factor permanente de extraordinaria importancia. Si, además, tenemos en cuenta que, por ahora, esacasean las mismas, y tampoco contamos con referencias anteriores que pudieran servirnos de orientación, estarás de acuerdo conmigo, que cualquier experiencia que podamos trasmitir o recibir en estos momentos nos vendrá a todos como maná llovido del cielo. .No es que haya que esperar en ninguna parte a que nos lleguen datos positivos de otros lugares para empezar a caminar; al contrario, debemos aplicarnos al pie de la letra aquello de caminante no hay camino, se hace camino al andar, que dijera Machado. Pero si, a su vez, nos vamos comunicando las experiencias positivas que vayan surgiendo, estaremos contribuyendo decisivamente a incrementar la riqueza, claridad y eficacia del proceso en su conjunto. Creo, Nicolás, que en este sentido, los aconteceres de estos últimos años en la Comarca de Molina, pueden aportar cosas interesantes a la causa común

jueves, 18 de marzo de 2010

Retomo el asunto, Nicolás. (Despoblación 6)

Los temas de actualidad, Nicolás, nos han hecho descuidar demasiado, lo que convinimos que sería asunto fundamental de nuestra relación epistolar: La despoblación. Nos quedamos estancados el 19 de enero en la quinta carta y es hora ya de hacer la sexta.
Recapitulando, en las cinco misivas anteriores sobre despoblación te hablé: de los desequilibrios entre la ciudad y el campo, de recuperar la dignidad de vivir en el mundo rural, de que la vida en la ciudad y en el campo son opciones muy distintas, de que tenemos derecho a que las infraestructuras y servicios lleguen al mundo rural y de que la lucha por traer nuevos pobladores y por mejorar la calidad de vida de quienes ya vivimos aquí, es la misma.
Si no recuerdas bien el contenido de esas cartas, será mejor que las repases, porque como ya te dije, cada misiva que te haga sobre la despoblación, está relacionada con las anteriores y es su continuación. Todas ellas seguirán apareciendo numeradas y ordenadas en el blog; algo así, como si hiciéramos un libro. Y todas llevarán al final del titular la palabra despoblación. Aclarado esto, creo que ya es el momento de ir adentrándonos en el meollo del asunto y pasar a comentar las medidas contra la despoblación que están puestas ya encima de la mesa.
Afortunadamente, no sólo te voy a hablar de teoría, si no también de hechos, dado que nuestra Comarca de Molina de Aragón es una aventajada, si no pionera, en elaborar, proponer y asumir un Plan Integral de Desarrollo y Repoblación Humana en su propio ámbito; algunas de cuyas medidas ya se están poniendo en marcha. Sea porque aquí el trillo de la despoblación nos da en los talones más que a nadie (1,6 habitantes por km2) o sea por más causas, el hecho concreto es, que la sociedad civil de esta tierra, a través del movimiento ciudadano La Otra Guadalajara, ha puesto ya encima de la mesa un Plan contra la despoblación, lo ha avalado con once mil doscientas firmas y ahora lucha para que todas y cada una de las medidas que contiene, se transformen en realidades.
A quienes leen este blog desde lugares más lejanos, les pongo al tanto de que al citado Plan Integral se le conoce ahora por los once compromisos, que es como se ha dado en llamar a las once medidas que la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y su Presidente, Sr. Barreda, se comprometieron a impulsar en esta comarca ante La Otra Guadalajara y que, en esencia, son las mismas que las contenidas en el Plan Integral del citado movimiento. Ver objetivos en www.laotraguadalajara.net.
Te desgranaré pacientemente, Nicolás, en sucesivas cartas el contenido y la importancia de ese Plan Integral u once compromisos, convencido de que no sólo tiene validez para muestra comarca, sino que tal y como yo lo veo, su filosofía puede ser muy útil para toda la España rural interior, como trataré de explicarte en la misiva siguiente.
Sobre todo, Nicolás, no te quedes con la idea de que hemos perdido el tiempo por dedicarlo coyunturalmente a la lucha anticementerio nuclear y anteriormente, al no a la explotación de las minas de uranio. Muy por el contrario, ahuyentar para siempre de nuestras tierras estos monstruos radioactivos es imprescindible, para que no se le cierre el paso al modelo de desarrollo que necesitamos y, por lo tanto, al Plan Integral para nuestra comarca

martes, 9 de marzo de 2010

Y pacto de estado (IV). Hoy te hablo, Nicolás, desde la desesperanza

Es la primera vez, Nicolás, que te hablo desde la desesperanza y sin ganas.

La causa es esta: Después de dedicar varios días seguidos a leer editoriales y artículos en un sin fin de medios y de escuchar a destajo declaraciones y tertulias en los diversos canales de televisión y emisoras de radio para conocer el máximo de opiniones sobre el pacto de estado; después de tanto husmear, no he encontrado nada que me indique con claridad, que alguna fuerza política quiera de verdad el pacto de estado o, al menos, no como yo lo entiendo.
Por el contrario, la mezquindad y sectarismo que rezuman los líderes políticos y sus irredentas cohortes mediáticas es tanta, que no veo resquicio alguno por el que pueda colarse un pacto de esta naturaleza.

En fin, Nico, aunque sólo sea por dejar testimonio escrito, paso a exponerte cómo concibo yo el pacto de estado y las ventajas que le veo a esta fórmula sobre cualquier otra, de cara a salir cuanto antes y lo mejor posible de la crisis.

Un pacto de estado no es la imposición de la fuerza que gobierna a las otras ni viceversa, sino un acuerdo sin imposiciones entre todas ellas, que sólo es posible alcanzar con generosidad y concesiones mutuas. No consiste tampoco en hacer acuerdos sobre medidas puntuales; sino sobre aquellas -no tienen por qué ser muchas- que sean esenciales y suficientes para una actuación eficaz contra la crisis. En cuanto a fuerzas, sólo cabe hablar de pacto de estado si están en él, al menos, los dos principales partidos del país. Para que su puesta en marcha sea eficaz, es imprescindible que todos los pactantes trabajen en la misma dirección y que la acción de gobierno se realice con la participación de todos ellos, sea formando parte del gobierno, sea a través de un órgano paralelo de control y seguimiento.

Por otro lado, el pacto de estado aporta cuatro ventajas esenciales, que no son posibles desde la gobernabilidad en solitario, ni con acuerdos puntuales con tales o cuales fuerzas. Son las siguientes:

1ª) Generar confianza. Trasmitir un mensaje de unidad de esfuerzos es condición sine qua nom, para generar la confianza que precisa la reactivación de la economía que, en las presentes circunstancias, no es posible conseguir si no es reactivando antes a la propia sociedad, cuya desmoralización, miedo e incertidumbre ha conducido a su paralización y que, en la medida que perciba seriedad, unidad y compromiso desde arriba, se empezará a dar cuenta que se halla ante un escenario mucho más seguro y fiable que antes y, en consecuencia, empezará a arriesgar más y dar pasos hacia adelante.

2ª) Ausencia temporal de confrontación política. Esta ausencia de confrontación partidista, que sólo es posible en el contesto de un pacto de estado, sirve para reconciliar, al menos temporalmente, a la ciudadanía con los partidos, cuya actual desafección es muy fuerte como consecuencia del rechazo que producen los enzarzamientos políticos en unos momentos en que tanto se precisa dejarse de peleas y centrarse en la unidad de esfuerzos, que la gente les demanda. Sirve, además, para que las medidas que se pongan en marcha no pierdan su eficacia como ahora, por llegar contaminadas o con dudas a la gente; con media sociedad diciendo, que vale y otra media, que de ningún modo.

3ª) Disponer de todas las vías creíbles para trasladar los mensajes a la sociedad. La gente suele darles más credibilidad o menos a las propuestas políticas en función de quien sea el emisor, lo cual es un gran problema para que las mismas penetren en la sociedad, pero que resuelve perfectamente un pacto de estado, ya que forman parte de él todos los posibles trasmisores y ello garantiza la conexión de los pactantes con la práctica totalidad de las sensibilidades y de los sectores sociales.

4ª) Implicar a todas las Instituciones. Es imprescindible para la puesta en marcha de las medidas del pacto de estado, que el conjunto de las instituciones se impliquen en su plasmación. Pero éstas no son sólo el Gobierno y el Parlamento de la Nación, sino también las CCAA, las Diputaciones y las Corporaciones Locales, gobernadas casi todas ellas por el PP y el PSOE, por lo cual, el pacto de estado es la única garantía para la implicación de todo el entramdo institucional y con ello, conseguir que las medidas desciendan y se apliquen en todos los ámbitos.

Estas grandes ventajas son imprescindibles para sacar a la sociedad de su desmoralización e incertidumbre, devolverle la confianza, dinamizarla y que eche a andar, pero un gobierno en solitario no las puede aportar, ni con pactos puntuales tampoco; sólo son posibles en el marco de un pacto de estado.

En las medidas a pactar, Nicolás, por ahora no quiero entrar. Y no lo hago, porque estoy convencido absolutamente que si de verdad quisieran los partidos hacer un pacto de estado, si de verdad lo consideraran su tarea prioritaria, si de verdad fueran sensibles a lo que les está demandando una buena parte de la ciudadanía, las medidas a pactar no serían jamás el impedimento para no lograrlo.
En el hipotético caso de que alguna vez se sentaran las fuerzas políticas alredor de una mesa con el firme propósito de conseguir el pacto de estado, ya te hablaría de medidas, Nico. Pero no creo que tal cosa vaya a suceder, por más que sea tan nececesario y lo demande la gente. Ojala me equivoque.

jueves, 4 de marzo de 2010

Pacto de estado (III). ¿Que razones hay ahora que no las hubiera antes?

No es por casualidad, Nicolás, que Zapatero haya propuesto, al fin, un pacto de estado. Es la consecuencia de que el Presidente, su partido y su gobierno están siendo los damnificados por la crisis. Su credibilidad, según todas las encuestas, cae en picado y sus posibilidades de repetir mandato, por ahora, se han esfumado. Ante semejante adversidad, no les quedaba otra, que cambiar la manera de abordar la crisis; si no por convencimiento, sí por la necesidad de frenar la caída y tratar de invertir la tendencia

El desacertado análisis de la crisis, negándola al principio ydiciendo después a cada momento, que al trimestre siguiente se empieza a remontar, mientras la realidad se encarga de demostrar que es larga, profunda y con grandes consecuencias sociales; el empecinamiento de gobernar en solitario sin entender y asumir que estamos ante una situación que desborda por completo a este gobierno y a cualquier otro que hubiera, y que exigía desde el inicio conseguir un pacto de estado, siquiera fuera para sintonizar con el deseo de unir esfuerzos que demandan la mayoría de los ciudadanos y, unido a ello, otros importantes errores y desatinos en la acción de gobierno, derivados en varios casos de la propia dificultad de gobernar en solitario en estas duras circunstancias, son las principales causas que explican, a mi modo de ver, el porqué del declive electoral del PSOE y de que Zapatero se haya visto obligado a cambiar la manera de hacer política y proponer, al fin, el pacto de estado.

Esos errores socialistas le iban de maravilla, electoralmente hablando, al PP. Este partido solo tenía que esperar a que llegaran las elecciones para conseguir el poder sin más méritos que los errores de su adversario. Y por si el proceso de deterioro del PSOE no marchaba a buen ritmo, ahí estaba su fácil recurso político de confrontación exacerbada para acelerarlo. Así se las ponían a Fernando VII.

Sin embargo, por más que queden camufladas las irresponsabilidades del PP y de los otros partidos ante la crisis, éstas en el fondo son las mismas que las del PSOE; pues si bien es cierto, que es al que gobierna a quien le corresponde tomar la iniciativa de proponer el pacto de estado que se necesita y que ha dejado pasar dos años sin hacerlo; no lo es menos, que al resto de las fuerzas políticas nadie les impedía pedirlo y, sin embargo, no han abierto la boca al respecto durante ese tiempo. Aquí todos han estado tan preocupados de hacer cálculos electorales, como enajenados del prioritario deber de impulsar la política de pacto de estado que necesitaba el país y la gente para salir cuanto antes y lo mejor posible de la crisis. Y ha tenido que suceder, que a una fuerza -a la que gobierna- le fallaran sus previsiones electorales, para que ésta cambiara su política y empezara a mover ficha a favor de ese necesario pacto de estado.

Es importantísimo que los ciudadanos seamos conscientes de que nuestro malestar con los partidos políticos ha sido el factor determinante que les ha obligado a sentarse alrededor de la mesa a intentar hacer ese pacto. Lo digo, porque no podemos bajar la guardia dado que los populares siguen resistiéndose al pacto de estado. Aquí no puede haber otra que: o el PP se integra en la propuesta de verdad y con voluntad, o que la ciudadanía le haga pagar las consecuencias de su insolidaridad, como antes lo ha hecho con el PSOE, por no actuar como debía. Y esta medicina debe servir también para cualquier otro partido, sea el que sea, que no quiera ir más allá de los pactos puntuales, los cuales servirían de muy poco en esta crítica situación.

Tras lo dicho, Nico, a través de estas tres cartas casi correlativas sobre el tema; solo me queda hablarte de los tres escenarios posibles que se abren en la negociación, dos de los cuales -los más probables- no tienen nada que ver con lo que es un pacto de estado y cambiarían poco las cosas. El domingo o el lunes te los comentaré

lunes, 1 de marzo de 2010

Pacto de estado (II)

En mi carta anterior relativa al pacto de estado, Nicolás, te hacía un esbozo sobre las características de un acuerdo de este tipo y en qué supuestos es necesario. Te decía, que la tuvieras en cuenta, para entender mejor esta nueva misiva. No está, pues, demás que le eches otro vistazo a esa carta y refresques la memoria.

Es un hecho evidente, que hasta el día 17-02-2010 nadie había puesto encima de la mesa ninguna propuesta de pacto de estado. También lo es, que desde el inicio de la crisis se ha venido actuando como antes, como si nada nuevo sucediera: El gobierno procurándose los apoyos habituales para intentar gobernar y la oposición haciendo de tal a su estilo; es decir, abroncando mucho y proponiendo poco.

Seguir con la misma política de confrontación ante un panorama que de súbito se tornó tan distinto, ha supuesto, a mi juicio, perder dos años, durante los cuales no se han asumido los deberes que la situación del país y de sus gentes demandaban; dos años sin admitir que dos crisis -la del ladrillo y la general- de tanta envergadura y consecuencias ambas-, obligaba sí o sí a hacer la política temporalmente de otra manera; obligaba a reconocer que salir pronto y lo mejor posible de una situación como ésta, no era posible desde la acción del gobierno solamente y requería dejar de lado las banderías partidistas y electoralistas y arrimar todos el hombro en la misma dirección a través de un gran pacto de estado.

La verdad, Nicolás, que el patio político aquí en España, no está para renuncias temporales partidistas y electorales, ni para la altitud de miras y espíritu solidario que requiere un acuerdo de este alcance. Por el contrario, el quehacer político desde hace varios años está impregnado de un electoralismo y un partidismo sectario que lo inunda y lo envenena todo y que se viene ganando a pulso la antipatía y el rechazo de la ciudadanía, cuya inmensa mayoría no está afiliada a ningún partido.

Aunque con decepción, la gente, mal que bien, ha ido soportando estas mezquinas maneras de hacer política hasta el estallido de las crisis, pero cuando sus consecuencias han empezado a dejarse sentir en millones de hogares, el malestar y el rechazo ciudadano contra la política de confrontación de los partidos y por no querer unir sus esfuerzos para intentar salir cuanto antes de tan devastadoras crisis, ha ido aumentando sin cesar. La magnitud de este desencanto está expresado en las encuestas, según las cuales, los partidos (se entiende que están para ser la solución y nunca el problema) son percibidos por la ciudadanía como el segundo problema del país, por detrás del paro. ¡Qué vergüenza!

Para nada comparto la opinión de quienes dicen que esta desafección política de la ciudadanía hacia los partidos es muy peligrosa y no hay que dejarse llevar por ella ¡Ya está bien de parapetarse siempre en la misma cantinela! Yo, Nicolás, me revelo contra esa indignante pretensión de coartar el libre sentir de los ciudadanos y me identificado con todos los que sienten malestar contra las fuerzas políticas por llevar dos años sin querer hacer nada a favor de un gran pacto de estado anticrisis. Me uno a esa corriente, Nico, consciente de que en esta ocasión es un rechazo cargado de razón; consciente de que es bueno y necesario que siga y aumente ese malestar hasta que haya pacto; consciente de que el malestar ciudadano es el factor determinante que ha forzado, por fin, al Presidente del Gobierno a mover ficha y proponer un pacto de estado en el Parlamento de la Nación, del que durante dos años (730 días) ni el Gobierno ni ninguna fuerza política ha querido saber nada. El jueves, Nico, te mandaré otra carta abundando en otros aspectos importantes del tema.

jueves, 25 de febrero de 2010

Oportunísima propuesta parlamentaria de IU

Me ha producido mucha satisfacción, Nicolás, la reciente aprobación en el Parlamento de una Proposición No de Ley, presentada por IU, instando al Gobierno al consenso como condición para la instalación del ATC. La Proposición, que fue votada a favor por todos los grupos del Congreso, excepto el de Rosa Díez, es la siguiente:

“El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a albergar el emplazamiento del ATC que asegure la consecución del mayor consenso social, territorial e institucional, especialmente con las Comunidades Autónomas y Entidades Locales afectadas

La propuesta primitiva de IU era, que se suspendiera el actual proceso para la instalación del ATC, por estar viciado de origen y se iniciara otro proceso más democrático y trasparente; pero ante la falta de apoyos para sacarla adelante, la sustituyó “in voce” por la que te acabo de trascribir para que pudiera tener el voto favorable de las otras fuerzas de la cámara.

No es, ni podía ser, una propuesta concretísima, porque había que someterla a la votación de sus Señorías, muchas de las cuales se mostraban reticentes a poner cualquier condición de consenso como requisito para instalar el ATC en un lugar determinado, pero, no obstante, deja lo suficiente claro, que se precisa del consenso para ello. Es, por otro lado, una Proposición audaz y oportunísima que, al menos a nuestra provincia, le llega en el momento justo. Le llega, en pleno proceso del rechazo generalizado de las fuerzas políticas, ayuntamientos, sindicatos, agricultores, empresarios y asociaciones y movimientos de todo tipo y condición de nuestra provincia. Le llega, cuando el Gobierno y el Paramento de nuestra Región se han pronunciado en el mismo sentido que nosotros, los guadalajareños. Y le llega, en vísperas de la manifestación del día 27 a las 6 de la tarde en Guadalajara, que debe servir para rubricar masivamente que aquí, en nuestra provincia, no sólo no hay consenso, sino que existe un rechazo generalizado, compartido, además, por las dos instituciones que legislan y gobiernan en la Comunidad Autónoma.

No nací ayer, Nico, ni me considero un ingenuo y, por tanto, tengo muy claro que a pesar de la citada proposición no está conseguido todavía el objetivo de que no se instale el cementerio nuclear en Yebra. Pero tengo igual de claro, que este acuerdo parlamentario nos va ayudar muchísimo, siempre y cuando no perdamos de vista, que lo determinante es seguir mostrando el rechazo contundente y generalizado desde nuestra provincia, como lo estamos haciendo y sin bajar la guardia en ningún momento, por si las moscas.

Tú sabes, Nicolás, que no milito en IU ni en ningún partido, pero eso no me impide dejar de reconocer el gran balón de oxígeno que la audaz propuesta de esta fuerza acaba de aportar a la causa Anticementerio Nuclear de nuestra provincia y agradecérselo muy sinceramente

Hoy, me parecía relevante resaltar lo que a aquí te cuento; pero no olvido que tengo pendiente contigo otra carta sobre el pacto de estado. La recibirás en breve.

viernes, 19 de febrero de 2010

Pacto de estado (I)

Nunca hemos hablado entre nosotros, Nicolás, de pactos de estado. Por eso veo conveniente, antes de ir al fondo del asunto, comentarte como entiendo yo un pacto de estado en general y, en concreto, un pacto para salir de la crisis en España, que es de lo que se trata.

Históricamente los pactos de estado en cualquier país han acontecido ante situaciones críticas. Suelen fraguarse para defenderse de una agresión exterior, para rehacer un país destruido por una guerra, ante una gran catástrofe natural o ante una crisis de grandes dimensiones. No son, pues, lo habitual en política, sino lo excepcional.
En España tenemos dos crisis, la propia de la construcción y la general, que también sufren los demás países Además contamos con cuatro millones de parados y carecemos de un modelo alternativo al del ladrillo. Es decir, nos hallamos ante un panorama muy negro, bastante peor que el de cualquier otro país. Es, pues, una situación que viene exigiendo desde hace dos años un gran pacto de estado y que la opinión pública demanda de una forma absolutamente mayoritaria, tal y como indican las encuestas.

Debemos distinguir absolutamente, Nicolás, entre una circunstancia excepcional como ésta y lo que es un escenario político habitual, en el cual, también se hacen pactos de legislatura, de envestidura, sobre presupuestos u otras medidas determinadas, con el fin de tener respaldos suficientes para gobernar. Pero estos pactos. propios de situaciones normales, no tienen nada que ver en absoluto, con la naturaleza y envergadura de un pacto de estado para superar una crisis como ésta. Este pacto, para ser tal, requiere del compromiso de todas o las principales fuerzas del país e implica la unidad de esfuerzos en torno al programa pactado y, a partir de esa actitud ejemplarizante, generar confianza en la ciudadanía, estimularla e involucrarla en la tarea y, con todo ello, conseguir que los resultados tengan un efecto positivo multiplicador.

Un pacto de esta naturaleza, no se olvide, es un pacto entre adversarios políticos, que obliga a tener generosidad y altitud de miras, a poner por delante los principales problemas del país y de la gente, a renunciar por todas las partes a ciertas cosas para hacer posible el acuerdo, a dejar temporalmente de lado los intereses partidistas y electorales y los sectarismos que lleva aparejados y a ponerse a luchar junto al adversario político por el mismo objetivo temporal.

Si compartes estos criterios, Nico, será mucho más fácil que puedas entender mi carta siguiente, en la que te hablaré de por qué no creo que se llegue a un pacto de estado, ni siquiera ahora que se ha propuesto formalmente por primera vez. Ojala que el miedo a pagar un alto precio electoral ante la sociedad, sea condicionamiento suficiente para que el pacto se fragüe y tenga que tragarme mis palabras. Nada me gustaría más, que ser yo el equivocado.

martes, 16 de febrero de 2010

Luchar contra el cementerio nuclear, es también luchar contra la despoblación

Siento, Nicolás, no compartir la parte de tu carta que acabo de recibir, en la que me dices: con tanto centrarnos en la lucha contra el Cementerio Nuclear en Yebra, estamos descuidando el que debía ser nuestro objetivo principal: proponer alternativas de desarrollo y de repoblación humana para nuestra tierra y, de un modo indirecto, para la España rural interior.

Yo, Nico, no lo veo así. En primer lugar, porque el momento para luchar contra el Cementerio Nuclear es este y no otro. Este es el instante justo de demostrar que aquí no sólo no existe el consenso del que se habla para adjudicar el Cementerio Nuclear, sino que, además, hay un rechazo fuerte y generalizado. Y si luchar es luchar y no, simplemente, cubrir apariencias para justificarse; este blog, desde su modestia, también debe sumarse a la causa y aportar su grano de arena, pues como dice el refrán: Un grano no hace granero, pero le ayuda a hacerlo a sus compañeros.

Y en segundo término, porque es una gran equivocación, a mi juicio, pensar que luchar contra el Cementerio Nuclear en Yebra, va desligado de la pelea por el desarrollo y la repoblación humana de las tres cuartas partes del territorio de nuestra provincia, tan precisada de ambas cosas.

No olvides, que estamos hablando de un basto territorio de caracterísiticas rurales y muy despoblado, que abarca a toda la provincia, excepto la capital y el corredor del Henares y que requiere para desarrollarse de un modelo, donde hay que tratar de poner todas las empresas posibles (siempre que no sean especulativas, contaminantes o peligrosas) que, en nuestra Comarca pueden gestarse al amparo de la autovía cuando se construya y de la imprescindible mejora de todas las telecomunicaciones. Pero en cualquier caso, una buena parte de las posibilidades de desarrollo y de fijar población en la Guadalajara rural, pasa por una política sostenible medioambiental de montes, turística y agrícola, donde las marcas de calidad, de origen, de turismo, etc. deberán rodearse de una imagen limpia y atractiva, que las haga creíbles, lo cual sería inviable si se nos tuviera que conocer, como la provincia del Cementerio Nuclear o la provincia de las minas de uranio, batalla esta segunda, que ya parece ganada.

Dicho de otro modo: A los once compromisos que la JCCM adquirió con la Otra Guadalajara, para el desarrollo y la repoblación humana de esta Comarca, le han aparecido dos obstáculos por el camino –las minas de Uranio y el Cementerio Nuclear- sin derribar los cuales, esos compromisos, aunque se cumplieran los once, tendrían unos resultados infinitamente peores, que quitándose del medio ambos excrementos.

Ten presente, que visto desde fuera, el nombre de la provincia –de ésta y de cualquier otra- es una referencia tradicional muy acuñada y mucha gente no entraría a verificar si el Cementerio Nuclear está a 150 Km de nuestra zona, que es la distancia que nos separa de Yebra, o está más cerca; sino que asociaría las palabras Guadalajara y Cementerio Nuclear y ello le bastaría para dejar de interesarse, lo cual nos perjudicaría a nosotros también y nos haría perder muchos potenciales clientes de nuestros productos turísticos, medio ambientales, agrícolas etc.

Si me queda tiempo, te hablaré otro día del tema de actualidad: el pacto de estado para salir de la crisis. Por si me fuera imposible, te adelanto el resultado, que es lo único seguro: No habrá pacto. Lo quiere y lo necesita la sociedad, sí, pero lamentablemente, no lo quieren los partidos.
ANUNCIO:
CHARLA – COLOQUIO
CEMENTERIO NUCLEAR

LAS REPERCUSIONES QUE TENDRÍA EN LA ZONA DE MOLINA

Viernes 19 de Febrero - 8 de la tarde
Iglesia de Santa María del Conde (Molina de Aragón)

Ponentes: Susana Atance y Francisco Castejón
Organiza: Plataforma Anticementerio Nuclear de Guadalajara
¡¡ACUDIR!!


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jueves, 11 de febrero de 2010

Admirada Alcaldesa

No te conozco personalmente, Yolanda, pero siento admiración por ti, por tu forma tan transparente, digna y democrática de defender la instalación del Cementerio Nuclear Centralizado en tu pueblo de Bernuy de Porreros (Segovia).

Mi admiración no proviene de estar de acuerdo con tu idea, que no lo estoy, sino por decidir llevar el asunto directamente a tus representados y considerar soberana la decisión de tus vecinos, a pesar de que no salió lo que tú proponías. Y por otra cosa más: No sólo no sucumbiste a las presiones de ENRESA -empresa pública dependiente del Ministerio de Industria- instándote a que tomaras el acuerdo en el Pleno sin consultar a tu pueblo, sino que, además, tuviste la valentía de criticarlo públicamente.

¡Qué trasparente y qué auténtica eres, Yolanda! Nada te hubiera impedido legalmente seguir las pretensiones de ENRESA -las bases del concurso del Ministerio de Industria sólo exigían un acuerdo por mayoría en Pleno municipal, sin consultas ni consensos previos de nadie- y, sin embargo, no quisiste acogerte a ello. Entendiste, por el contrario, que un asunto estratégico de esta transcendencia no era propio que lo decidierais solo los ediles en un Pleno y decidiste trasladarles el asunto a tus vecinos, para que ellos decidieran.

Como el proceso se acabó en esa asamblea vecinal, nos hemos quedado sin saber si tú y tu pueblo os habríais quedado ahí, de triunfar el sí; o si por el contrario, hubierais buscado a continuación el consenso con toda la comarca afectada e incluso con la propia capital, dada la proximidad con tu pueblo. Pero da igual, el caso es, que tú y tu ayuntamiento actuasteis con plena trasparencia y democracia, y eso es lo que cuenta; eso es lo que os acredita como cargos públicos que merecéis el respeto, la confianza y la admiración de vuestros vecinos y de toda la gente de bien, porque no aceptar presiones, convocar la asamblea vecinal y preferir arriesgarse a perder, antes que privarle a vuestros vecinos de decidir por ellos mismos en un tema de tanto calado, es un gesto lleno de honradez, dignidad y espíritu democrático

Con vuestra manera tan democrática de actuar, Yolanda, habéis dejado con el culo al aire al Ministerio de Industria, cuyo “olvido” de dejar fuera del concurso cualquier requisito relativo a consultas y consensos locales, comarcales, provinciales y regionales, ha sido la manera deliberada que ha utilizado el Ministerio para darles cobertura legal y dejarles el camino expedito a algunos ediles, que estaban esperando precisamente unas bases así. Y detrás de toda la oscura jugada, un Ministro que se jactaba de que los ayuntamientos acudirían como moscas a su solicitud; quizás confiando, en que miles de ellos, sobre todo de la España interior, al estar tan desatendidos y tan urgidos de desarrollo y de fijar población, no les quedaría otra, que claudicar.

Pero hete aquí que el Sr Ministro, se ha topado con el 99,99% de los ayuntamientos de España, que haciendo gala de una dignidad muy superior a la suya, le han echado la espalda a su torticera propuesta de Cementerio Nuclear. Quizás tampoco se esperara, que entre los escasos ayuntamientos dispuestos a hacer la solicitud, saldría uno -el tuyo, admirada Alcaldesa- que no sólo no se iba a dejar manejar, sino que con su postura democrática y trasparente dejaría al descubierto, no sólo al Ministro, sino también a esa minoría ínfima de ediles insolidarios, cuya obsesión ha sido evitar a toda costa la consulta a sus vecinos y a los pueblos de su comarca para que nada ni nadie pudiera poner en dificultades su exacerbada codicia. Atentamente.

lunes, 8 de febrero de 2010

La falacia del desarrollo y la creación de empleo con el ATC

Se han publicado en muchos medios, Nicolás, los actos que convoca la Plataforma Anticementerio Nuclear de Guadalajara y, además, puedes seguir informándote en su página: cementerionuclearno.blogspot.com.

No me entretengo, pues, en aportarte datos y prefiero dedicar el tiempo a comentarte las razones que, a mi juicio, tenemos los ciudadanos para participar en los actos de la Plataforma y singularmente en la gran manifestación contra la instalación del Cementerio Nuclear en Yebra. Tan sólo recordarte dos fechas: la del 27 de febrero a las 18 horas en Guadalajara, que es el día elegido por la Plataforma para la magna manifestación y también la del día 19, fecha en que la misma dará una charla informativa en Molina (Santa María del Conde, 20 horas), para la gente de esta comarca.

Hoy quiero dedicar unas líneas a la falacia del Ministerio de Industria y de ENRESA que pretenden convencernos de lo siguiente: el cementerio nuclear no supone ningún peligro, ni perjudica al medio ambiente y, además, es muy beneficioso para el municipio donde se instale y para los pueblos de alrededor, porque crea desarrollo y muchos puestos de trabajo fijos.

Si fueran ciertas esas bondades, el premio sería auténticamente extraordinario y dejaría como unos idiotas a los miles de ayuntamientos, que estando tan acuciados o más que el de Yebra y los otros peticionarios, no han querido solicitarlo. Pero es que, además, al municipio elegido le ingresan todos los años en sus arcas municipales un dineral cifrado en cientos de millones de las antiguas pesetas. Y lo reciben, así, por las buenas, sin necesidad de recurrir a las armas para conseguir el botín y sin que se pueda considerar el caso de corrupción, ni de soborno de ediles, ni de nada por el estilo, pues una Orden del Ministro de Industria le da cuerpo legal a tan malévolo e inmoral dispendio del dinero público.

Cuentos de hadas aparte, lo prometido por el Ministerio de Industria y ENRESA en desarrollo y empleo, es pura falacia y una ofensa a la inteligencia de los ciudadanos. Esos empleos fijos que prometen, Nicolás, sean cien o sean quinientos, no son por lo general para trabajadores de la zona, ni tampoco empleos nuevos, sino que se realizarán por los propios trabajadores de las empresas a las que se les asignen las obras, como no puede ser de otro modo; empresas, por otra parte, que vendrán de fuera y que, por el tipo de trabajo a realizar, dispondrán de mucha maquinaria y escasa mano de obra. Y, en cuanto se acabe la construcción de la planta, se marcharán a otra parte y se quedará el pueblo con la misma vida laboral de ahora, pero con un cementerio nuclear por los siglos de los siglos, con todos los peligros y mala imagen que ello conlleve.

Dicen, por otra parte, que harán un centro tecnológico asociado a la planta para investigaciones y estudios nucleares. Pues bien, Nicolás, no creo que ni el más necio de los mortales pueda creerse que eso dará puestos de trabajo a los residentes del pueblo donde esté ubicado el cementerio. Esas son tareas de altísima cualificación, cuyos investigadores vivirán en alguna ciudad y no en el pueblo del cementerio nuclear.


Visto desde el lado económico, que es de lo que hoy hablamos, el pueblo que se cargue con el cementerio y todos los de alrededor, no podrán ya por nunca jamás, potenciar el turismo, ni la agricultura alternativa y ecológica, ni las denominaciones de origen, ni nada que tenga que ver con el desarrollo sostenible, porque el cementerio nuclear, sus peligros y su imagen, lo hacen absolutamente inviable. Es decir, se quedarán peor que los demás pueblos, pero eso sí, con un ayuntamiento millonario para hacerles a las gentes del pueblo todas las excursiones que quieran y cantar el Asturias Patria Querida y, sin duda alguna, que con un empleo garantizado y lo que haga falta, para los ediles que se han prestado a la turbia jugada.

Dentro de dos o tres días te mandaré una carta abierta que le estoy haciendo a la Alcaldesa de Bernuy de Porreros (Soria), que quiso defender el cementerio para su pueblo, pero desde el consenso democrático, la transparencia y la dignidad.

martes, 2 de febrero de 2010

Todos a una contra el Cementerio Nuclear

No te impacientes, Nicolás. No quieras ir más deprisa que los acontecimientos. Para tu tranquilidad te puedo decir, que se de primera mano, que la Plataforma Anticementerio Nuclear de Guadalajara tiene muy claro, que todas las cartas en relación al Cementerio Nuclear en Yebra están ya sobre la mesa y que ha llegado el momento de jugarlas con cabeza, razones, unidad y coraje, para impedir que se instale el cementerio en nuestra provincia; Saben mejor que nadie, que es la hora de la ciudadanía, del arreón definitivo. Este jueves, parece ser, que harán una rueda de prensa y en ella expondrán las movilizaciones a realizar.
Prometo volver a escribirte en cuanto la Plataforma nos diga a todos, cuales son las movilizaciones que propone. Y te informaré con precisión, porque aparte de enterarme por los medios, buscaré también información directa de miembros de la Plataforma. De momento, lo que debemos hacer todos los que no formamos parte de la misma, es dejarles trabajar, dejarles que ultimen su plan movilizador y no entrometernos para nada en la dirección y portavocía de un proceso, que ha de desempeñar enteramente la Plataforma. Los demás lo que debemos hacer es asumir enseguida el papel que nos corresponde: apoyarlos con todas nuestras fuerzas. Los que vivimos por estas tierras de Molina tenemos varias razones para sumarnos a la causa. Te mencionaré dos de ellas: La primera, que formamos parte de una provincia que ha aportado una cuota de sacrificio en la energía nuclear mucho más elevada que ninguna otra, ya que tiene en su suelo dos centrales nucleares. Es hora, pues, de que se deje a esta provincia en paz, para que pueda forjar el futuro de sus pueblos en torno al medio ambiente, el turismo, los productos del campo y, en general, a todo aquello que sea desarrollo sostenible. Es la evidencia misma, que a las denominaciones de origen, a la agricultura alternativa, a las marcas turísticas, etc. les perjudica absolutamente la imagen pública que trasmitiría ser conocidos, como la provincia del Cementerio Nuclear. La segunda razón es de solidaridad, que en esta comarca, Nicolás, sabemos de eso. Difícilmente olvidaremos la solidaridad que nos llegó de la provincia en aquellas adversas circunstancias, en que unos cuantos trasnochados jerifaltes políticos de Guadalajara y de la propia comarca, pretendían asfixiar a La Otra Guadalajara y que su propuesta de Plan Integral avalado por once mil firmas, no encontrara cauce ante la JCCM. Muy desagradecidos tendríamos que ser, para olvidarnos de la receptividad de muchos medios de comunicación, a cuyos periodistas ni siquiera conocíamos. O de la solidaridad de los sindicatos y los empresarios de la provincia, trasladándose expresamente a Molina a firmar con La Otra Guadalajara un protocolo de apoyo a nuestras propuestas y a nuestras lícitas pretensiones de ser recibidos por la JCCM. Ayer fue por nosotros y hoy es por ellos: Mejor dicho: hoy es por todos, porque lo del cementerio también nos afecta a nosotros. Aprovecho para decirte que en la Plataforma Anticementerio Nuclear están todos: Sindicatos, empresarios, asociaciones de agricultores, productores de denominaciones de origen, partidos, ecologistas, asociaciones culturales, vecinales, musicales, etc. etc. y personas a título individual. En definitiva, un gran mosaico representativo de todos los sectores, de todas las tendencias y de toda la vida de Guadalajara, que ha sabido unirse contra el cementerio nuclear en nuestra provincial y que bien merece el apoyo de la comarca de Molina, aunque Yebra nos quede más lejos.