jueves, 28 de enero de 2010

Magnífica noticia: La Plataforma Anticementerio Nuclear se reune mañana 29 con el Sr Barreda, Presidente de la JCCM

Estaba, Nicolás, escribiéndote la carta que te prometí sobre la lucha que, a mi juicio, debería llevarse a cabo para impedir la instalación del Cementerio Nuclear en Yebra, cuando me dio por tomarme un respiro para degustar un café. Aprovechando el receso, entré en la página cementerionuclearno.blogspot.com y no puedes ni imaginarte cual ha sido mi sorpresa y mi alegría, al encontrarme con la noticia de que la Plataforma Anti Cementerio Nuclear en nuestra provincia, se entrevistará el día 29 de este mes, es decir: mañana, con el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Sr. Barreda.

Tras restregarme un par de veces los ojos y ver que era cierto, eliminé inmediatamente lo que te estaba escribiendo, para que... tú y yo, los dos, desde nuestra humilde insignificancia, les mostremos toda nuestra solidaridad y aliento a los miembros de esa Plataforma y les digamos, que confiamos en ellos, que gracias a su perseverante lucha a lo chino chano, hoy todos podemos reconocer que sus esfuerzos permanentes y en primera línea, no han sido baldíos y que nadie mejor que ellos, para llevar la voz y la inquietud de la provincia al Sr. Presidente de la JCCM contra la instalación del Cementerio Nuclear en Yebra. Nadie mejor que ellos, para defender con dignidad y argumentos la postura de la provincia en este tema.

Es también el momento, Nicolás, para reconocerle al Sr. Barreda su posición permanente contraria a que se pongan cementerios nucleares en nuestra provincia, para pedirle, asimismo, que no sucumba ante las presiones, que sin duda alguna le estarán llegando desde importantes poderes y para agradecerle su disposición a entrevistarse con un movimiento civil y ciudadano tan significativo en la lucha contra el cementerio nuclear en nuestra provincia, como es la citada Plataforma.

Los ciudadanos de esta provincia vamos a estar muy atentos a los resultados de la entrevista y esperamos, que de esa reunión salgan compromisos firmes y nítidos contra el Cementerio Nuclear en Yebra.

También debemos saludar, Nicolás, como muy positiva, la idea de la Plataforma de solicitarle una entrevista a la Sra. Cospedal, porque sería deseable y bueno para esta causa, que la representante del PP dejara a un lado, lo que muchos ciudadanos percibimos como una calculada ambigüedad y se posicionara abierta y decididamente en contra de la implantación del Cementerio Nuclear en Yebra, que es lo que demanda el actual momento.

lunes, 25 de enero de 2010

La solicitud del cementerio nuclear en Yebra. Un buen momento para dejar cada cosa en su lugar

Bueno, Nicolás, te diré lo que conozco y pienso acerca de la solicitud del ayuntamiento de Yebra para poner el Almacén Temporal Centralizado -cementerio nuclear, para entendernos- en su término municipal, muy cerca de la capital de Guadalajara, a 50 km de la Puerta del Sol de Madrid en línea recta y a 150 de nuestra Comarca de Molina de Aragón. Pero antes debemos pararnos en los antecedentes, aunque sólo sea para no tragarnos algunas hipocresías políticas vomitivas...

El acuerdo de almacenar en un único lugar los residuos altamente radioactivos de todas las centrales nucleares, se tomó por unanimidad en el Parlamento de la Nación en diciembre de 2004, entre cuyos parlamentarios, no se olvide, estaban también los del PP y del PSOE de Castilla-La Mancha. Esa decisión podrá ser todo lo legal y representativa que se quiera, pero es, a mi juicio, una irresponsabilidad, dicho sea con todos los respetos hacia sus Señorías. Una determinación así, solo cabía tomarla tras acordar previamente un proceso que pusiera fin a las Centrales Nucleares y, mientras tanto, funcionar a través de las ATI, o sea, seguir almacenando los residuos donde está ubicada cada central nuclear. Aquel fue un acuerdo parlamentario entre fuerzas que están a favor de la energía nuclear y fuerzas que no lo están. Y en tal situación, el primer deber de los que no están por la continuación de las centrales nucleares era intentar llegar a un pacto estratégico ampliamente mayoritario. Y si fuera necesario, convocar un referéndum, ya que se trata, nada menos, que de la seguridad de todos los españoles. Tras ello, y sólo tras ello, sería el momento de decidir qué hacer con los residuos altamente contaminantes. Sólo tras ganar la batalla del cierre de las centrales nucleares se puede empezar a valorar si es mejor continuar como ahora con los cementerios de residuos individualizados donde están las centrales nucleares o, por el contrario, apostar por un cementerio único centralizado, a pesar del riesgo que supone trasladar por las carreteras españolas durante los días que dure el proceso del almacenamiento de todos los residuos en un único lugar. Pero ¿Y si se imponen los pro nucleares? En ese supuesto, lo que habría sucedido es, que el voto de las fuerzas no nucleares habría servido en bandeja el respaldo legal de un cementerio centralizado a los partidarios de la energía nuclear, o lo que es lo mismo: el respaldo para duplicar el riesgo existente, ya que eso significa dar luz verde al trasiego permanente por las carreteras de España de un material capaz de crear una inmensa catástrofe a poco que haya un escape en un bidón o que un camión tenga un accidente. Y si el trasiego de esos materiales, aunque sea sólo por unos días, conlleva sus riesgos, sobra decir lo que supondría el trasiego permanente hasta quien sabe cuando. Por otra parte, los criterios por medio de los cuales se convoca a todos los ayuntamientos de España a presentar su candidatura de instalar en su término municipal el cementerio centralizado, salieron de una Comisión Interministerial nombrada al efecto, por Real Decreto de 775/2006 de 23 de junio, que son los que ha aplicado después el Ministerio de Industria a través de la Secretaría de Estado de Energía al hacer la convocatoria. Es pues, en esa Comisión gubernamental, donde se coció la indecente jugada de tirar una red llena de billetes a todos los ayuntamientos de España a ver si había alguno que se dejaba comprar y aceptaba colocar en su término el cementerio nuclear centralizado. El ejemplo de dignidad que han dado los 8.200 ayuntamientos de España, echándole la espalda a esa sucia jugada de la Comisión Interministerial a pesar de las necesidades económicas y de desarrollo que tienen, no puede quedar manchado por algunos ediles vendidos de Yebra y/o de otros dos o tres municipios más, indignos del cargo que ocupan. Muy por el contrario, ese gran ejemplo debería servir, para que a esos pocos ediles se les llene la cara de vergüenza, retiren su propuesta, dimitan y se dediquen a otra cosa, y para que el Ministerio de Industria deje desierta la convocatoria, se retome el tema en el Parlamento y se hagan las cosas como se tienen que hacer. Debes saber, Nicolás, por concluir con los antecedentes, que a pesar de que se estén haciendo las cosas de un modo tan irresponsable como es, el que un asunto estratégico de interés Nacional como este se deje depender de lo que decidan unos ediles vendidos de un pueblo determinado, el Presidente Zapatero prometía algo muy distinto en el 2006 con motivo del debate del Estado de la Nación. Prometía esto: “Y paralelamente también está el tema de los residuos, que exige, sin duda alguna, un amplio consenso social de organizaciones defensoras del medio ambiente, que exige el mayor consenso territorial posible y ojala el mayor consenso político, porque, como muy bien sabe S.S., es un problema de hondo calado” ¿Dónde está ese amplio consenso social y territorial prometido? . Dicho en positivo: No hay duda posible, que si el Presidente respeta su propia promesa, no habrá cementerio nuclear centralizado en Yebra, porque aquí ya tiene el consenso que decía, dado que todos los defensores del medio ambiente, todo el territorio y todas las fuerzas del mismo estamos en contra de ese cementerio. En breve te mandaré otra carta exponiéndote mi opinión del porqué debemos rechazar que se ponga el cementerio centralizado en nuestra provincia y de lo que creo que podríamos hacer para impedirlo.

martes, 19 de enero de 2010

La causa es la misma (Despoblación 5)

Nicolás, me parece importantísimo tener clara la idea de que: la lucha por la repoblación humana del medio rural y la lucha por los intereses y necesidades de quienes ya vivimos en él, van tan indisolublemente unidas, que configuran una misma causa.

Te lo digo, porque de tus cartas parece desprenderse que, en cierto modo, las consideras cosas distintas, que precisan para resolverse de medidas diferentes, y también creo que interpretas, que nos estamos volcando principalmente en la repoblación humana y no tanto en resolver las necesidades de los que ya vivimos en el medio rural. Y no es así, Nicolás, porque todo va unido y todo requiere de las mismas medidas.

Así, por ejemplo..... conseguir unas infraestructuras y unos servicios dignos y modernos en el medio rural, no sólo lo precisamos para mejorar la oferta con la que atraer a los nuevos pobladores, sino también para lograr mayor calidad de vida a quienes ya vivimos en el medio. Una buena sanidad y escolaridad o unos buenos trasportes, carreteras, telecomunicaciones, etc. son un fuerte instrumento para la repoblación humana, ciertamente; pero también para mejorar nuestra propia calidad de vida.

De igual modo, cuando hablamos de emplear a centenares de familias en las tareas silvícolas de bosques, estamos propiciando el incremento de población, sin ninguna duda, pero al mismo tiempo atendiendo una necesidad vital para quienes vivimos en el medio rural y para toda la sociedad, ya que los montes por las funciones que realizan son, como el agua, bienes necesarios y de interés estratégico para todos.

Asimismo, cuando decimos que se pueden crear un buen montón de puestos de trabajo en tareas municipales de conservación y mantenimiento de nuestros municipios y en torno a la creación de pequeños complejos multiservicios en los pueblos, no sólo estamos haciendo una propuesta para la repoblación humana de nuestra comarca, sino también para solucionar necesidades básicas, que redundan directamente en la mejor calidad de vida de los vecinos.

Cuando, por otra parte, se demanda especial apoyo a las iniciativas privadas, ejerciendo, incluso, la discriminación positiva para paliar o compensar las menores posibilidades de mercado del medio rural, en comparación a otros lugares, la propuesta sirve lo mismo para atraer nuevos pobladores, que para quienes ya viven aquí y quieren montar un negocio o consolidar el que ya tienen.

Y por último, todo el mundo entiende, sin necesidad de explicaciones, que recuperar población en nuestros pueblos, es determinante para la supervivencia del comercio y de todos los negocios que dependen principalmente de la demanda local.

Ya sabes, Nico, como siempre: Ante todo, no cerrar el tema en falso. Si tras estas letras sigues discrepando, me lo dices y me lo concretas bien, y si te convence lo que te explico, seguimos adelante, que nos queda mucho todavía por comentar.

miércoles, 13 de enero de 2010

Ya vale de tópicos sobre las nevadas de la comarca

Estoy que ardo, Nicolás. La causa: que he visto un reportaje de seis minutos en TVE, titulado la Siberia Castellana y con los reporteros cargando las tintas, como siempre, en el topicazo de que nuestra comarca de Molina de Aragón es la más fría y nevada de España. Es el mismo mensaje que se viene trasmitiendo de nuestra tierra cada vez que hay un temporal, lo cual acaba calando en la población y haciéndole a nuestro turismo un daño muy grande. No está nuestra comarca precisamente entre los lugares de España, donde el temporal ha sido más severo, pero las palabras frío, nieve y Molina se han asociado tanto a través de tópicos, que no nos podía faltar en estos días la visita de la televisión de turno, para contarle a la población "lo mal que lo estamos pasando por aquí los pobres de nosotros." Mientras que las personas a las que..... les acercaban la alcachofa, venían a decir, que no era para tanto ni mucho menos, y las imágenes que echaban, ponían de manifiesto que la nevada en nuestra tierra ha sido de mucha menor intensidad, que la que nos han venido mostrado las televisiones en otros lugares de España; los reporteros, en cambio, trataban de trasmitir la idea de que en la comarca de Molina era donde hacía más frío y había más nieve. Es a lo que habían venido y es el mensaje que debían vender a la gente.
Unos datos; Nicolás, para que lo entiendas mejor: Desde mi regreso de Madrid, hace ya veintitrés años, sólo he visto dos nevadas que merezcan el calificativo de tales, ésta y otra hace unos quince años. Sin embargo, sí he vivido inviernos en los que no ha llegado a nevar nada y otros, casi todos los demás, donde han caído una, dos o tres borrascas sin mayor trascendencia. Por otro lado, tengo que decirte, con la ventaja que me da el no ser sospechoso de bailarle el agua ni a la Junta, ni a la Diputación ni a ningún poder, que en esta comarca apenas pone cara de nevar, ya tienen las quitanieves danzando por todas nuestras carreteras. No creo que haya muchos lugares en España, si es que hay alguno, donde este servicio funcione mejor. Ojala que otras cosas marcharan así de bien en la zona. Créetelo, Nico, lo de la incomunicación y aislamiento de nuestros pueblos por nevadas, hablando en líneas generales, es una puñetera mentira Lo único que no funciona es lo de limpiar la nieve de las calles en los pueblos. Habrá que exigirle a la Diputación que resuelva este problema cuanto antes, que no es tan difícil; pues bastaría con que cada localidad dispusiera de una cuchilla adaptable a cualquier vehículo (todo terreno, tractor, squash, etc.) y el tema quedaría resuelto Pero te reitero: en tener limpias las carreteras cada vez que ha sido necesario, nuestra comarca no va a la zaga, ni tampoco es una más. Es más bien, un modelo a seguir. En resumidas cuentas, andar trasmitiéndole a la población los topicazos de que nuestra tierra de Molina es la más fría y nevada, cuando lo cierto es que hay otros muchos lugares que nieva más y cuando lo cierto es también, que aquí nadie se queda incomunicado, supone hacerle un daño muy grande a nuestro turismo, que no es un sector cualquiera, sino el que reúne las mejores potencialidades para desarrollar la comarca y fijar población, con tal de que sepamos cuidar y promocionar este rico y variado producto que nos ha tocado en suerte. Y, entre esos cuidados, el de mandar al basurero el viejo y dañino tópico y restablecer la verdad, que a grosso modo es como aquí te la cuento; pues nuestros establecimientos turísticos -muy acondicionados todos ellos, por cierto- están precisados de darle confianza al turista para que no dude en visitarnos por navidades y en cualquier fecha del invierno Yo creo, Nicolás, que las televisiones no actúan de mala fe cuando emiten esos reportajes, ni para hacerle la puñeta al turismo, sino porque se dejan llevar por la vieja cantinela del lugar más frío y nevado; por lo cual, bastaría con hacérselo saber a estos medios desde el propio sector del turismo o desde donde sea, para que dejaran los tópicos a un lado y, en adelante, informaran con objetividad. Servir a la verdad y al turismo, aquí y ahora, es perfectamente compatible y, además, necesario y urgente

domingo, 10 de enero de 2010

Forcemos la cerradura (Despoblación IV)

En ésta te hablo, Nicolás, de las necesidades básicas de infraestructuras y servicios del medio rural, que estaban guardadas en el cajón del olvido hasta la llegada de la democracia y que han continuado en ese mismo cajón hasta muy recientemente, que los movimientos de la sociedad civil que van surgiendo, han empezando a forzar la cerradura.

Pero lo más increíble de todo es, que desde la sociedad en general y desde la del medio rural en particular, tampoco hemos venido demandando esas mejoras hasta ahora. Muy por el contrario, la aceptación de que las infraestructuras y servicios eran cosa de las grandes urbes, que no del campo, se han instalado de un modo tan mecánico y enajenado en la conciencia de la gente, que nos ha llegado a parecer normal. Y peor aún: lo hemos asimilado como si formara parte de una de esas realidades universales inmutables; es decir, con el mismo realismo que asimilamos que la muerte nos llegará a todos o que amanece cada mañana.

Ni que decir tiene, que..... a los gobiernos nacionales y autonómicos de turno, les ha ido maravillosamente bien, ya que les permitía dejar de lado y sin costes electorales, estas obligaciones suyas con el medio rural y ahorrarse con ello un dineral, que han ido derivando hacía otras áreas con mayor densidad de población y, por lo mismo, con mayor interés electoral. Y esto viene siendo así, a pesar de los derechos constitucionales que nos asisten y a pesar de que la carta magna y las leyes que la desarrollan obliguen a las CCAA a atajar los desequilibrios en su ámbito territorial y de que se haya asignado, a tal fin, un Fondo de Solidaridad Territorial.

Los desequilibrios dentro de cada Comunidad Autónoma son, ante todo, desigualdades entre la ciudad y el campo, manifestadas de un modo más antagónico en todo el basto territorio de la España interior. Obviamente, para atajarlas o al menos paliarlas, hacían falta leyes con planes estratégicos de desarrollo rural que, sin embargo, no han empezado a ver la luz hasta el año pasado. O sea, un cuarto de siglo después de que fuera ya un mandato constitucional con una Ley Orgánica por medio y una dotación de fondos.

En resumidas cuentas, como la sociedad civil no hemos presionado y la oposición política para estos menesteres no está ni se le espera, los gobernantes de uno y otro signo se han permitido el lujo de demorar las principales necesidades del medio rural un cuarto de siglo. ¡Un cuarto de siglo, Nicolás, que se dice pronto! Esperemos que no se pasen otros veinticinco años para poner en marcha los citados planes, que vista la experiencia, así sucedería si la sociedad civil del medio rural siguiera cruzada de brazos.

Cuando te hablo de infraestructuras y servicios, Nicolás, me estoy refiriendo obviamente, a la sanidad, los trasportes, las carreteras, la enseñanza, la vivienda, las telecomunicaciones, la atención de los montes, etc.; es decir, a necesidades desatendidas políticamente, pero que son derechos imprescindibles para la calidad de vida de quienes habitamos en el medio rural y también, para disponer de una oferta lo suficientemente atractiva de repoblación, en la que además de naturaleza, aire sano y tranquilidad, podamos ofrecer unas infraestructuras y servicios dignos de nuestros días. Y con todo ello, poder competir con las ciudades en condiciones no ya de igualdad, sino de superioridad, respecto a toda esa gente que se está planteando vivir en relación con la naturaleza y/o regresar a sus orígenes. Seguiremos, con el tema, que es muy largo.

lunes, 4 de enero de 2010

Dos opciones disitintas de vida y punto (Despoblación III)

Me alegra que el cruce de dos cartas nos haya servido para ponernos de acuerdo en general sobre los antecedentes de la despoblación. Eso nos permite entrar ya en harinas y dedicarnos a comentar el panorama actual y todo lo que creamos que se puede hacer para invertir la tendencia.

Y bien, Nicolás, si hablamos de repoblación humana, lo primerísimo de todo será, creo yo, saber si existe gente suficiente que quiera vivir en los pueblos, como para que pueda ser viable un proceso de estas características.

A falta de encuestas con la pregunta concreta de: ¿Dónde prefiere vivir Vd., en la ciudad o en el campo?, que si las hay, no las he visto, me he documentado a través de..... los informes y estudios sociológicos que me han parecido más rigurosos y fiables y, asimismo, he constatado por mí mismo las opiniones y el sentir de mucha gente, y puedo asegurarte, que las tres conclusiones que aquí te expongo, están fuera de toda discusión y nos sirven para el tema que nos ocupa.

La primera, que vivir en el campo o vivir en la ciudad son, ante todo, dos opciones de vida muy distintas. Tan diferentes, que ni siquiera caben las comparaciones. La segunda, que para la gente en general son alternativas excluyentes y con la misma fuerza que cada quien defiende su opción, descarta la otra. Y la tercera, que nos hallamos en un proceso en el que decrece la atracción por vivir en la ciudad, al tiempo que la opción del medio rural va ganando terreno y recuperando dignidad; cosa lógica, por otra parte, porque la cantinela de que las grandes urbes suponían el paraíso y los pueblos el purgatorio, era tan artificial que, aunque no hubieran intervenido otros factores, el simple transcurrir del tiempo se hubiera bastado para desmontar semejante aberración.

Pero una cosa es la inclinación por una de las dos opciones y otra que las circunstancias nos permitan a todos vivir en el medio que deseamos. Quienes habitamos en el medio rural, no hay duda posible que vivimos donde queremos vivir, ya que es una opción a prueba de vocación, mantenida a contracorriente del pensar mayoritario y a pesar de las carencias en calidad de vida por la desatención política. No ocurre lo mismo, en cambio, con la gente que vive en la ciudad, en la cual, la insufrible masificación y otros factores negativos que se están agudizando, en los que ahora no entro, hace que las personas más proclives a vivir más relacionadas con la naturaleza y/o a retornar a sus raíces, se estén planteando vivir en el medio rural.

Son tendencias minoritarias, aunque significativas y en crecimiento, que de materializarse, servirían para darle un vuelco a la repoblación. Pero por ahora, es sólo una esperanza, que para transformarse en realidad necesita que esas gentes superen sus actuales condicionantes profesionales, laborales o familiares de los que no siempre es fácil desprenderse. Y por otro lado, como es lógico, que el mundo rural les ofrezca, aparte de aire, naturaleza y tranquilidad, otras condiciones dignas de calidad de vida, de las que te hablaré en la carta siguiente sobre despoblación

La emigración también puede ser otro elemento complementario que ayude a repoblar, pero sólo una parte de la misma, ya que en ellos se repite nuestro esquema, y la mayoría han venido con la idea de vivir en la ciudad, aunque vivan peor.

lunes, 28 de diciembre de 2009

¡Ay si Azaña y Ortega levantaran la cabeza!

Qué momento más triste, Nicolás. Según la última encuesta del CIS, para unos cuantos millones de personas la política no es la solución, sino el problema. Es la tercera preocupación de los españoles; incluso por delante del terrorismo. Un dato impensable e imposible en cualquier democracia que funcione medianamente bien

Las fuerzas políticas -unas más que otras y quizás con excepciones- están imponiendo en el día a día una manera de hacer política tan sectaria y crispante, que es la propia política la que queda malparada. Es como si ya no contaran los programas, las propuestas y los argumentos y lo prioritario, o casi único, fuera descalificar al contrario, tirarse los trastos a la cabeza y ver quien le echa más mierda al otro.

Esta política tan mezquina, lo contamina todo y engulla y devora cualquier debate serio, propuesta o Ley que se cruce por el camino. Y, si siempre es lamentable una deriva así, mucho más lo es en estos momentos, con dos crisis encima, la general y la propia del ladrillo, que no demandan precisamente reyerta política, sino todo lo contrario, las renuncias partidarias necesarias, para que sea posible un pacto anticrisis entre adversarios políticos, que facilite poder salir de ella cuanto antes y lo mejor posible. Es lo que precisa y quiere la mayoría de la sociedad, pero que no se le da. De ahí, Nicolás, el rechazo y antipatía creciente hacia la política que se está generando en la gente, cuyo alcance no te lo digo yo, te lo dicen las encuestas.

Pero esta desafección social hacia la política, no ha surgido de súbito, sino que viene produciéndose desde hace mucho tiempo, y no sólo por la forma de hacer política, que por supuesto, sino también como consecuencia de la tremenda burocratización que ésta ha adquirido y por la ausencia de mecanismos de participación política desde la base, que ni siquiera se da, salvo excepciones, dentro de los propios partidos. Pero esto, Nico, es muy largo de explicar y hay que racionarlo. De momento quédate con la idea.

Descartadas por abominables las dictaduras y los regímenes de presidencialismo populachero y totalitario, y a la espera de que puedan surgir referentes en alguna parte de democracias más justas y auténticas que el modelo occidental; sólo nos queda, por ahora asidnos a este viejo sistema de democracia que, como definen muchos teóricos de la cosa pública es, pese a todo, la única opción menos mala de las conocidas; pero que, sin embargo, está poniendo en peligro nuestra clase política con su decepcionante comportamiento, ya que a las posturas totalitarias, revestidas de populismo o no, se les está sirviendo en bandeja lo que precisan para prosperar: el desencanto ciudadano.

Hay mucha tela que cortar, Nicolás. Por mi parte, me gustaría seguir hablando del tema, pero orientándolo todo hacia la sugerencia de ideas para cambiar las formas de ejercer la política y mejorar la calidad de la democracia, que es por donde pasa la solución.

Cómo me acuerdo ahora, Nicolás, del libro: “Dos Visiones de España” que te regalé, en el que se recoge el debate parlamentario entre Azaña y Ortega y Gasset. ¿Recuerdas la altitud de miras, riqueza de argumentos y ausencia de descalificaciones mezquinas con que defendían sus propuestas y dirimían sus diferencias? Con ellos al frente, Nicolás, no se habría llegado nunca a una política tan crispante y tan de bajos vuelos

sábado, 19 de diciembre de 2009

Por la dignidad de la vida en el campo (Despoblación II)

Me dices que compartes la anterior, pues venga: sigamos y comentemos cómo se las arreglaron para vaciar los pueblos de gente y hacinarnos a todos en las colmenas de los barrios dormitorio de las ciudades.

Tras la guerra, y según se iba tecnificando el campo, cada vez sobraba más gente en los pueblos. Y mira por donde, todo ese sobrante era mano de obra que precisaba el capital en la ciudad; de ahí que, amparados en su régimen totalitario, buscaran las maneras de acelerar el proceso de dejar los pueblos vacíos de gente, creando unas bases subjetivas alienantes que estimularan el éxodo masivo y que no se sintiera el mismo como un trauma, sino como una marcha hacia el paraíso, o casi.

Sublimaron la propaganda sobre las excelencias de la vida en la ciudad, desprestigiaron en la misma medida la vida del campo, promocionaron el seiscientos y el cutis fino como símbolos del mejor vivir y del progreso en la capital y la figura del paleto con su cara ennegrecida y curtida, como icono de ignorancia, brutalidad, incultura y de vida inferior llena de penalidades, lograron que ambas propagandas calaran en la población y, puestas las cosas así, pues nada, todos pallá, y paleto el que se quede.

Merced a esa superestructura propagandística también articulada, consiguieron al cien por cien los objetivos que pretendían de nosotros; consiguieron que superáramos sin traumas aparentes, el dejar atrás raíces, vivencias, costumbres, familia, amigos, libertad, etc. y que, como unos jabatos/as, aceptáramos con enajenada satisfacción ser almacenados en los barrios dormitorios entre enjambres de desconocidos, hacernos amigos del despertador y de la máquina de fichar, asimilar el trabajo en cadena y robotizado, asumir los agobios y los atascos con santa resignación, aprender a endeudarnos con préstamos para vivienda y coche, anhelar las horas extraordinarias para aligerar deudas y, en fin, toda una retahíla de cambios “altamente gratificantes.”

Y así fue como el mundo rural se quedó sin gente, sin posibilidades de un desarrollo paralelo al de la agricultura y, para colmo, con su dignidad pisoteada y humillada a través de una propaganda que parece que nadie dirigía, pero que por toda España corría. Y tanto caló la vejación, que parecía que no habido existido nunca agricultura ni ganadería, ya que nadie reconocía haber arado o cuidado animales, porque a quien osaba decirlo se le tildaba de paleto y ya iba apañado. Es decir, se nos llevaron a la capital a engordarles su cartera y, encima, denigraron la vida de nuestros pueblos y la imagen de sus gentes, o sea a nosotros mismos, hasta el extremo de tener que ocultar por miedo al rechazo social la procedencia de nuestras honestas y dignísimas raíces de arado y morral.

Así que, Nico, para repoblar nuestros pueblos, no sólo necesitamos planes integrales, que por supuesto, sino a la par una tarea permanente de recuperación de la dignidad y el orgullo de la vida en el mundo rural, que no es mejor ni peor que la de la ciudad, sino muy distinta y, en cualquier caso, incomparable y única para quienes nos gusta vivir en campo, que leches.

lunes, 14 de diciembre de 2009

El por qué del brutal desequilibrio ciudad-campo (Despoblación I)

Sin perjuicio de seguir comentando la actualidad, Nicolás, creo que debemos retomar lo que es entre nosotros la preocupación principal; esto es, analizar el hecho de la despoblación y exponer ideas que puedan ser valiosas para invertir la tendencia y recuperar población; todo ello, visto desde las necesidades de nuestra comarca de Molina. Y como el asunto lo vamos a tratar desde distintos ángulos y en varias cartas relacionadas entre sí, si te parece, a todas las que se refieran directamente a esta cuestión, les agreguemos la palabra: Despoblación. ¿De acuerdo?

Pues bien, vayamos ya al grano y empecemos por constatar que la despoblación del mundo rural de nuestro país, se ha producido de un modo salvaje en contraste con las democracias europeas, cuyo fenómeno fue de proporciones infinitamente menores. La causa de ese antagonismo es que, mientras en aquellas, se llevó a acabo a su debido tiempo un proceso de industrialización, que abarcó también a las áreas rurales; en nuestro país, por el contrario, se llegó tarde y mal a todos los cambios (revolución burguesa, revolución industrial, tecnificación…) y, además, salvo dignos intentos, siempre sofocados por las fuerzas más reaccionarias, nunca se tuvo la voluntad de promover la industria y el comercio en el mundo rural, a pesar de la excelente oportunidad que brindaba el contar con un campo tan rico en materias primas.

Y si las cosas venían ya torcidas, no se iban a enderezar precisamente en la época franquista, donde al amparo de un régimen totalitario, campó a sus anchas un capitalismo financiero y monopolista voraz que, entre sus estragos socioeconómicos, el mayor de todos fue la total marginación del campo, cuyo mejor paradigma lo tenemos en la Andalucía de los terratenientes, que en vez de utilizar su dinero para modernizar sus latifundios y crear empresas en su Región, incluidas las derivadas de los productos del campo, se fueron a las grandes urbes con su capital a formar parte del entramado financiero y especulativo del capitalismo de este país, empujando a los jornaleros a una emigración masiva, principalmente a Cataluña.

Los resultados de una y otra política están a la vista: En Europa los únicos desequilibrios poblacionales dignos de mención, se derivan de condiciones orográficas o climatológicas muy adversas, mientras que en nuestro país, se ha quedado sin gente toda la basta superficie rural de la España interior, sin que mediaran esos imponderables físicos. En Europa se ha podido reabsorber la población sobrante que iba generando la tecnificación de la agricultura de un modo racional y sin necesidad de grandes huidas hacia las grandes urbes, mientras que en España se resolvió mediante un brutal y masivo éxodo del campo hacia la ciudad, ya que las áreas rurales no las habían preparado para ofrecer soluciones alternativas. Y, consecuencia de ello es, que seamos de una manera abismal, el país de Europa que tiene el desequilibrio poblacional más salvaje entre la ciudad y el campo.

Quizás pienses, Nico, que sobraba esta carta, que a vuela pluma te escribo, pues se que los dos coincidíamos a priori y en general, en los orígenes de la despoblación del mundo rural en España; pero si vamos a seguir hablando de ello con la profundidad y seriedad que nos proponemos, lo mejor era -me parecía a mí- empezar por refrescar los antecedentes. Seguiremos con el tema.

El brutal desequilibrio entre la ciudad y el campo

Sin perjuicio de seguir comentando la actualidad, Nicolás, creo que debemos retomar lo que es entre nosotros la preocupación principal; esto es, analizar el hecho de la despoblación y exponer ideas que puedan ser valiosas para invertir la tendencia y recuperar población; todo ello visto desde las necesidades de nuestra comarca de Molina.

Y como el asunto lo vamos a tratar desde distintos ángulos y a través de varias cartas, que seguramente tendrán relación entre sí y habrá que repasar de vez en cuando, pues lo mejor será, si te parece, que a todas las que se refieran directamente a esta cuestión, les agreguemos el subtítulo: Despoblación. ¿De acuerdo?

Pues bien, vayamos ya al grano y empecemos por constatar que la despoblación de nuestro país, se ha producido de un modo mucho más salvaje que en las democracias europeas. La principal causa de tan colosal antagonismo radica en que, mientras en aquellas se llevó a acabo a su debido tiempo un proceso de industrialización, que abarcó también a las áreas rurales; en nuestro país, por el contrario, se llegó tarde y mal a todos los cambios (revolución burguesa, revolución industrial, tecnificación…) y, además, nunca se tuvo la voluntad de promover la industria y el comercio en el mundo rural, a pesar de la excelente oportunidad que brindaba el contar con un campo tan rico en materias primas. Digo, nunca, porque estoy hablando genéricamente, aunque es de justicia no olvidar, que hubo momentos, siempre sofocados, en los que gentes de progreso y de bien intentaron la modernización del campo y la reforma agria.

Y si las cosas venían torcidas, no se enderezaron precisamente en la época franquista, donde al amparo de un régimen totalitario, campó a sus anchas un capitalismo financiero y monopolista voraz, que entre sus estragos socioeconómicos, el mayor de todos fue la margnización total del campo; cuyo mejor paradigma lo tenemos en la Andalucía de los terratenientes, que en vez de utilizar su dinero para modernizar sus latifundios y para crear empresas en su Región, incluidas las derivadas de los productos del campo, se fueron con su capital a las grandes urbes a formar parte de la red financiera y especulativa del capitalismo de este país, obligando a los jornaleros andaluces a emigrar masivamente, principalmente hacia Cataluña.

Los resultados de una y otra política están a la vista: En Europa los únicos desequilibrios poblacionales dignos de mención, se derivan de condiciones orográficas o climatológicas muy adversas, mientras que en nuestro país, se ha quedado sin gente toda la basta superficie rural de la España interior, sin que mediaran esos imponderables físicos. En Europa se pudo reabsorber la población sobrante que iba generando la tecnificación de la agricultura de un modo racional y sin necesidad de espectaculares huidas a las grandes urbes, mientras que en España se resolvió mediante un brutal y masivo éxodo del campo hacia la ciudad, ya que el campo no lo habían preparado para ofrecer soluciones alternativas. Y, consecuencia de ello es, que seamos de una manera abismal, el país de Europa que tiene el desequilibrio poblacional más bestial y escandaloso entre la ciudad y el campo.

Quizás pienses, Nico, que estaba de más esta carta, que a vuela pluma te escribo, pues se que los dos coincidíamos a priori y en general en los orígenes de la despoblación del mundo rural en España; pero si vamos a seguir hablando de ello con la profundidad y seriedad que nos hemos propuesto, lo mejor era -me parecía a mí- empezar por refrescar los antecedentes. Seguiremos con el tema.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Datos que hablan por sí solos

La tuya me indica, que en esto de la marca turística andas un poco perdido. Este asunto, ciertamente, es más complejo que otros de los que hemos hablado, ya que está por medio la JCCM tratando de confundir para evitar que se perciba lo menos posible el alcance de la faena que acaban de hacerle a la comarca. 

Pero la fórmula para aclarase es la de siempre: ir a los hechos y separar el grano de la paja. Y el primer hecho apabullante es, el que indican los números que te pongo delante de los ojos relativos a la inversión pública en promoción y dinamización turística en distintas áreas de esta comarca, que han realizado en todo lo que va de siglo XXI. Estos son en cifras redondas: Con destino al Alto Tajo, 6.900.000 euros, que serían 9.400.000, si contara los dos millones y medio del el Fondo Verde que reciben en exclusiva los municipios encuadrados en esa parte de la comarca. Con destino a Molina ciudad, 280.000 euros, o sea, veinticinco veces menos que el Alto Tajo. Y con destino al área de los otros casi sesenta pueblos de la comarca, ajo y agua, es decir, cero eurosSí, Nico, sí, arbitrario, sectario, escandaloso y lo que tú quieras, pero cierto. Y si necesitas el desglose de costes por conceptos, te lo puedo mandar. 

El segundo hecho, complementario del primero, es que la marca turística Molina y Alto Tajo que simulan haber puesto ahora en el mercado, era una criatura que llevaba ya varios años por el mundo y lo único que han hecho ahora es vestirla de largo. Todo ese afán de bautizar como comarca Molina y Alto Tajo o Alto Tajo a secas a todo lo que ellos pudieran tutelar en esta tierra, no era inocente, sino el elemento necesario para que fuéramos asimilando como quien no quiere la cosa, la arbitraria imagen de comarca turística que nos vienen imponiendo de hecho y que pretenden perpetuar. 

Con su Molina Alto Tajo a cuestas, nacieron la asociación promotora del Leader creada en 2002 y, asimismo, la única asociación de turismo de ámbito comarcal, que hay en la zona. De la misma denominación están inundadas las páginas de la JCCM y con análoga cantinela nos viene mareando una y otra vez los principales voceros del gobierno regional. 

Para remachar, sacan meses atrás, una página Web con idéntica denominación. Y para mayor redundancia, tienen decidido desde hace tiempo ponerle al parador de Molina, Puerta de desvío del turismo hacia el Alto Tajo. Perdón, Nico, quiero decir: Puerta del Alto Tajo. Tercer hecho, el compromiso alcanzado por La Otra Guadalajara con la JCCM de hacer y promocionar una marca turística que fuera representativa de toda la comarca y de todo su turismo, era el paso necesario a dar, y no sólo para poner fin a tanta arbitrariedad efectuada con el dinero público de todos, sino porque es lo que precisa la comarca-¡toda la comarca!- con suma urgencia, ya que se trata de un producto en alza, que es, con mucho, el principal recurso al que acogerse para intentar invertir la tendencia ante la crítica situación de despoblación.

Sólo hace falta utilizar el sentido común, para darse cuenta que la oferta turística es infinitamente más atrayente, promocionando el rico y variado turismo de toda la zona en conjunto, que siguiendo con la reducida oferta de un sólo componente, el paisaje, y en una sola parte, el Alto Tajo. Y si es mucho más rica, completa y atrayente para toda la comarca, también lo es para la parte del Alto Tajo. Por todo esto, la ruptura de la JCCM con el compromiso adquirido, con el fin proseguir con la nefasta y arbitraria política que viene haciendo, es un paso atrás de muy graves consecuencias para toda la comarca, aunque para unas partes, mucho más que para otras.
 
Una aclaración formal: Es evidente que la naturaleza del compromiso entre La Otra Guadalajara y la JCCM resaltado en el párrafo anterior, obligaba a circunscribir el nombre de la marca exclusivamente a aquellas denominaciones que fueran representativas y globalizadoras de toda la comarca, fuese Señorío de Molina, Tierra Molina, Tierra y Señorío de Molina u otras genéricas semejantes. Y por la misma naturaleza del acuerdo, excluía todos los nombres que representaran tomar una parte de la comarca por el todo de la misma e imponer una de sus áreas en detrimento de otras, que es lo que ha hecho la JCCM con su marca Molina y Alto Tajo, por lo cual, no puede estar más claro su incumplimiento del compromiso adquirido; algo que puede entender hasta el más membrillo de los mortales. 
 Espero que esta carta te haya ayudado a forjarte una idea del por qué la JCCM se ha echado para atrás en su compromiso con la Otra Guadalajara y de las negativas consecuencias que ello va a tener para nuestra tierra. Pero el Molina y Alto Tajo tiene, además, otro lado del asunto muy feo, que se inscribe en el contesto de una denodada lucha por acabar con la identidad de esta comarca, de lo cual, ya te hablaré otro día.

martes, 1 de diciembre de 2009

Artículo de Carlos Sanz Establés

Cambio de idea, Nicolás. Hoy te mando este artículo-un poco largo, pero vale la pena leerlo- publicado en Tierra Molinesa por Carlos Sanz Establés, Escritor y periodista; Vicesecretario de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, Presidente de la Asociación de Prensa de Guadalajara y nativo de Cubillejo de la Sierra. Otro día te hablaré de lo te dije en la carta anterior

"TAJO, GALLO, MESA Y PIEDRA"

"Mírese como se quiera, no importa; lo de la Junta de Comunidades con Molina de Aragón y su Señorío, es decir, su Comunidad histórica, o comarca, o partido judicial, o conjunto de pueblos de un territorio determinado y mencionado en el Estatuto de Autonomía, es una relación de amor y odio, a partes iguales, o tal vez un querer y no acertar nunca, simplemente por falta de sensibilidad hacia la diversidad de una tierra, ni mejor ni peor que otra de Castilla-La Mancha, pero sí distinta, diferente, tal y como lo atestigua la mención expresa que se hizo hace años en el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha y que parece servir para poco. Si hubiese sensibilidad, algo de sensibilidad de verdad y no sólo de cara a la galería, bastaría con recordar levemente esa mención explícita al hecho histórico molinés en el Estatuto para evitar algunos errores de bulto que se cometen con esta tierra castellana. El último, la marca turística definida bajo el nombre Molina y Alto Tajo.

La marca turística exclusiva de la comarca nace como atención a una de las reivindicaciones del movimiento ciudadano La Otra Guadalajara, que, entre sus méritos, cabe destacar el estado de nervios generalizado que ha provocado en buena parte de la clase política, lo cual, así, de entrada, además de ser muy divertido está siendo muy positivo para el Señorío de Molina. Y si bien nadie debería dudar de la buena voluntad de la Junta de Barreda con esta iniciativa, al final el resultado ha acabado cabreando a los molineses de La Otra Guadalajara, y a otros muchos, y volviéndose en contra de la propia Junta, porque, una vez más, se ha hecho con criterios ajenos a la realidad de la comarca, a sus necesidades, a su tradición y concepto histórico, es decir, ha vuelto a hacerse por pura mecánica política, sin convencimiento alguno en lo que se hace, sin sensibilidad y, probablemente, bajo la dirección técnica de alguna empresa especializada que no sabe nada del Señorío de Molina, de sus sexmas, de sus gentes, de sus sentimientos, que a fin de cuentas, esto también es un problema de sentimientos.

Alguien podrá acabar creyendo, y está en su derecho, que, en realidad, se trata de una buena iniciativa muy bien gestionada y que aquellos que se oponen a la marca Molina y Alto Tajo son algunos chalados con tendencias separatistas y hasta mentalidad medieval. Y con eso se autoconvencen, pues bien está. Pero a todos nos resultaría extraño que la marca España sea vendida en el extranjero con una parte de la misma, aunque fuera utilizando para ello la admirada Andalucía, la verde Asturias o la moderna Cataluña, nadie lo entendería. Como tampoco se entiende en Guadalajara que nos confundan con La Mancha. Pues bien, muchos no entienden en Molina que se pretenda confundir la parte con el todo, que se desprecie el rico norte molinés con su románico rural, el valle del Mesa, las casonas molinesas de la agrícola sexma del Campo, los singulares y espectaculares yacimientos celtibéricos que se extienden por toda la comarca, el río Gallo, el barranco de la Hoz, el monumento natural de la Sierra de Caldereros, el castillo de Zafra, el río Piedra, y esto, en verdad, es un pecado del que nadie en Molina debería ser cómplice.

La comarca de Molina de Aragón no es sólo Molina, la capital, y el Alto Tajo, es eso, sí, pero mucho más que eso. Hubiera bastado que los responsables de esta iniciativa conociesen la mención expresa del hecho histórico molinés en el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha para darse cuenta de esa realidad, de que la historia, la cultura, las tradiciones, la gastronomía, la arquitectura religiosa, la arquitectura civil y militar, el patrimonio natural del Alto Tajo, del Sabinar, del Mesa o de Caldereros, que los espacios naturales del Gallo, el Piedra o el Mesa, todas estas cosas que tanto juegan a favor del turismo, están unidas indisolublemente a todo una comarca, a la Comunidad de Molina, a Tierra Molina, a Tierra de Molina, a Tierra Molinesa, al Señorío de Molina –si, señores, si, el Señorío de Molina o el Reino de España, ¿Por qué nos cuesta tanto hablar con propiedad de estas realidades?-, para haber hecho las cosas de otra manera sin necesidad de que el movimiento La Otra Guadalajara hubiera tenido que dirigirse primero por carta a José Maria Barreda, advirtiéndole incluso ante de producirse, con muy poco éxito por cierto, de este error, y después en un comunicado público rechazando la propuesta de marca turística para la comarca molinesa. 
Carlos Sanz.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Malas noticas, Nicolás

Malas noticias esta vez, Nicolás:

La marca turística Molina y Alto Tajo que la Junta de Comunidades acaba de presentar a los medios desde la lejanía de Guadalajara, es un revés muy serio para una comarca como la nuestra, que no está precisamente para que le hagan malas faenas, y menos con dinero público, sino muy necesitada de actuaciones positivas solidarias. 

Hay mucho que decir sobre el asunto y te lo contaré todo, no te preocupes. Pero déjame situar muy a grandes rasgos a los lectores del blog que no conocen nuestra comarca, para que nos puedan seguir mejor. Déjame que la misiva, esta vez, sea para ellos Y bien, lo primero que quiero decirles es que el Alto Tajo no está fuera de la comarca de Molina como puede interpretarse del nombre de la marca, sino que ha sido y es una parte de la misma. También les informo de que aparte de Alto Tajo y de la ciudad de Molina –así denominamos por aquí a nuestro lugar cabecera- hay casi sesenta pueblos más que forman parte de esta Comarca, pero que no están ubicados en el área Alto Tajo ni son la ciudad de Molina, los cuales han quedado excluidos radicalmente de la promoción turística que representa la citada marca. 

Y no será porque esta basta superficie marginada turísticamente por la Junta de Comunidades, no tenga nada que ofrecer; que no es así. Muy por el contrario, aporta una buena parte del producto turístico del conjunto de la zona, que no sólo es paisaje, ni el mismo está sólo en el Alto Tajo; es también patrimonio, arquitectura, cultura, fauna y mucho más, cuya variedad, es precisamente lo que completa la oferta turística de la comarca y hace mucho más rico y atractivo el producto. 

Por otra parte, en una comarca tan despoblada como la nuestra, todos los pueblos necesitan por igual aprovechar el recurso del turismo para fijar población, y la Junta de Comunidades no puede utilizar el dinero público para promocionar arbitrariamente una parte del territorio, a la par que le cierra las puertas a otra parte del mismo, dentro de la misma comarca. Todos los pueblos están igual de precisados, todos tienen los mismos derechos y todos aportan riqueza y variedad turística que, juntada y bien promocionada toda ella, a nadie perjudica y a todos favorece. 

Sirvan estas pinceladas como introducción al tema del turismo, del que vamos a hablar mucho más. Tanto como sea necesario. El lunes mismo o a lo más tardar el martes, te envío otra carta explicándote sin tapujos los antecedentes y datos que han dado lugar a que el proceso de dinamización turística en la zona la hayan culminado con la fijación de una marca tan sectaria y excluyente.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Rato y Solbes: Dos bluffs en el vientre de una burbuja

Ya sabes, Nico, cuando se generaba empleo merced a la burbuja de la construcción los partidos gobernantes sacaban pecho y atribuían el mérito a su buena gestión económica y nos presentaban a sus ministros de economía como verdaderos cerebros del éxito. 

Pues bien, hete aquí, que pincha la burbuja y salen de su vientre dos inmensos bluffs que se evaporan sin dejar rastro. Ocurre, Nico, que cuando se retiraron los escombros de la burbuja de la construcción, quedó al descubierto que estos superministros de rimbombancia y marketing y sus gobiernos, no habían hecho nada de mérito en este campo o, al menos, no lo principal, que era gestar a la mayor velocidad y desde el primer momento un nuevo modelo económico, para que cuando estallara la subsudicha, estuviéramos preparados y evitar así lo más posible esta sangría de desempleo, parte del cual proviene de la crisis general, ciertamente; pero otra parte, de la inoperancia de estos dos ministros engaño que en vez de dedicarse a crear el nuevo modelo económico, se inhibieron de todo, ya que una burbuja estaba haciendo el trabajo por ellos.

Ahora dicen que va en serio lo del nuevo modelo, y vale. Pero ¿y el tiempo perdido? ¿y las consecuencias que está teniendo? Y pensar, Nico, que toda una cohorte de ilustrados tertulianos y plumíferos, han dicho y escrito millones y millones de palabras loando a los dos superministros. Y pensar que el trabajo de una burbuja ha sido parte esencial del programa electoral de los principales partidos durante varios años. Y pensar que todo esto ha ocurrido a sabiendas de que la burbuja acabaría estallando ¡Qué país, Nico, qué país!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Un comercio asfixiado por dos crisis a la vez

Hoy, Nicolás, quiero hablarte del eslabón más débil de la cadena, del sector más acuciado; hoy quiero hablarte del comercio de nuestra comarca. Hoy te hablo de un sector con claros signos de agonía, que se debate entre la necesidad de subsistir, porque de algo hay que vivir, y el riesgo de echar el candado, porque no salen las cuentas. 

De un sector que abarca a todos los que dependen del consumo local y zonal, que ya venía padeciendo una crisis aguda y permanente a causa de la despoblación que no cesa, de un sector al que se le han juntado dos crisis a la vez, la que ya tenía y la general que ha llegado ahora. Sí, Nicolás, sí: dos crisis a la vez. Dos crisis juntas, a las que es imposible hacerles frente, si no se toman medias especiales y rápidas. Es como la gripe A. Si nos alcanza a quienes estamos sanos, pues pasamos unos días malos y a correr, pero si la cogen personas que ya vienen padeciendo enfermedades crónicas, el riesgo es mucho mayor y precisan de cuidados y tratamientos especiales para combatirla 

Hoy te hablo, Nicolás, de un conjunto de pequeños negocios, de cada uno de los cuales depende una familia entera y de unos cuantos de ellos, los más grandes, varias. Te hablo de una gente, que no puede hacerse planes de futuro, porque su propio presente se ha convertido en un verdadero enigma, cuya incertidumbre no proviene tanto de no saber qué pasará si las cosas siguen así (subsistir mientras sea posible y cuando no, cerrar), como de no saber si se tomarán o no se tomarán las medidas que la crítica situación exige y si se iniciarán o no se iniciarán a tiempo 

Recetas milagrosas para abordar una doble crisis como ésta, puede que no haya, pero proceder como si no ocurriera nada gravísimo, es dejar al enfermo desatendido ante su dura enfermedad. Si la situación del sector es especial; especiales tendrán que ser también las medidas que se emprendan. Y, entre ellas, es evidente que no puede faltar el acceso al crédito, y si la banca privada se lo niega, el Gobierno Regional tendrá que garantizar que les llegue el crédito oficial. También parece de cajón que, al menos hasta que amaine el temporal, deben establecerse, o bien exenciones fiscales o bien ayudas para la subsistencia. Y, por supuesto, que se les otorgue el tope de la  ayuda  de los planes Leader que se concede para las iniciativas privadas -el 40%- a todos los que, en estas adversas circunstancias, se atrevan a desafiar el riesgo y efectúen reformas o ampliación de su negocio. 

Y, a la par de lo anterior, que el Gobierno Regional ponga en marcha sin más dilación, todas y cada una de las medidas del Plan Integral que nuestra zona precisa y que once mil personas doscientas personas le hemos demandado con nuestra firma a pie de escrito, porque de la plasmación de ese Plan –de todo él- dependen las posibilidades que todavía le queden a esta comarca y a su comercio para salir hacia adelante, para propiciar el desarrollo e incrementar la población 

¿No dicen que por aquí nos parecemos mucho a los maños? ¿Y no se dice también que los maños son muy erre que erre? Pues eso, erre que erre hasta conseguir las cosas, No nos queda otra salida. Seguir como si tal, es consentir por inacción que nuestro comercio se vaya hundiendo más aún, y eso es algo que no deben permitir los comerciantes, pero tampoco los demás; porque queremos seguir viviendo aquí, sí, pero en condiciones, consolidando y ampliando los lugares donde poder comprar el pan, unos zapatos, un saco de cemento, un vídeo o una puerta y no desmantelándolos. 

Consolidar los actuales negocios y crear otros, es buscar una salida, no sólo a sus propietarios sino a toda la comarca; empezar a cerrarlos en la crítica situación que ya se encuentra la misma, es conducirla hacia el ocaso. En definitiva, Nicolás: ante las dos crisis que les están cayendo encima a nuestro comercio no hay quelevamosahacer que valga; pues como decía Séneca, cuando se esta en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cautos

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Otra Guadalajara y la plataforma No al Uranio

Continúo, Nicolás, con la recapitulación 2005-2009

Terminaba mi carta anterior refiriéndome al surgimiento de La Otra Guadalajara y te puse su Web, con la intención deliberada de inducirte a entrar en ella. Me alegró leer en la tuya de ayer, que te pasaste por esta página el fin de semana y que, por primera vez, te has empapado a fondo de las pretensiones de este movimiento.

Si te has empapado como dices, supongo que habrás reparado en que todas las medidas de su Plan Integral están muy interrelacionadas entre sí, se complementan unas a otras y forman parte de un todo que urge activar en su conjunto, para que todavía pueda ser posible el desarrollo y la repoblación humana de esta maltrecha y despoblada comarca. Y también te habrás dado cuenta, como yo, de que todo su discurso gira en torno a tres ejes: medidas de infraestructuras y de servicios dignos y modernos, apoyo suficiente a las iniciativas privadas y un plan de choque público para empezar a incrementar la población desde ya mismo. Convendrás conmigo, que es un discurso necesario y de puro sentido común y a la vez nuevo, porque una propuesta así, Nicolás, nunca antes había surgido en nuestra tierra.

Tampoco espero que se te hayan pasado por alto otros rasgos que acreditan el asentamiento y madurez de este movimiento: Si has observado, verás que fomenta la participación de la gente en las tareas; es lo que atestiguan las once mil firmas de apoyo al Plan Integral, el masivo acto de toque de rebato que se celebró en Molina o la entrega de las firmas a los gobiernos de Madrid y de Castilla-La Mancha con dos autocares llenos de gente. También te habrás percibido, que defiende la unidad apartidista de todos como un requisito imprescindible, para poder luchar con eficacia por una comarca que se debate entre el ser y no ser. Y, asimismo, que cuida mucho la relación con todo su entorno: Con el comercio y las empresas de la zona que han sufragado con sus aportaciones voluntarias los gastos de las principales movilizaciones, con los sindicatos y los empresarios de la provincia que se trasladaron expresamente a Molina a testimoniar su apoyo en un acto público masivo, con las instituciones y asociaciones de la zona, varias de las cuales le han dado su apoyo expreso y con otros movimientos que luchan prácticamente por lo mismo, como Queremos Futuro. Otro tanto cabe decir, sobre la atención a los medios de comunicación, cuya receptividad y reconocimiento al movimiento por parte de los mismos, es bien conocida de todos.

Y en paralelo, hace del diálogo con las Instituciones, una constante de su actividad. Merced a ello, supo aguantar con firmeza esa etapa en la que se le ponían barreras para que no fuera escuchado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y merced a ello también, consiguió romperlas y celebrar tres largas entrevistas con la misma (dos de ellas con la presencia del Presidente Sr. Barreda) para debatir sobre todas las medidas del Plan Integral Comarcal, que han culminado con la asunción de once compromisos por parte de dicha Junta, cuyos puntos son básicamente los mismos del Plan Integral y, algunos de los cuales, ya se han empezado a poner en marcha.

Sé que tengo la ventaja de que conozco este movimiento mejor que tú, porque participo en él; pero también la desventaja de que puedas pensar que soy subjetivo, por eso he procurado opinar basándome en hechos que están ahí y que son verificables.

Por otra parte, Nicolás, creo que el movimiento NO AL URANIO ha jugado un papel fundamental en que no se hayan ido al garete las pocas o muchas posibilidades de futuro que tenga nuestra comarca. Si la pretensión de la explotación del uranio en nuestra zona por parte de una empresa hubiera salido adelante, en vez de dársele carpetazo al asunto, que es lo que parece seguro que está a punto de suceder, el Plan Integral propuesto por La Otra Guadalajara no habría servido de mucho. Imagínate tú mismo que habría ocurrido, si a la par de poner en marcha sus medidas, la comarca estuviera sufriendo en paralelo daños irreparables medioambientales, paisajísticos, de contaminación y de salud, por la explotación de esas minas de uranio. Si has entrado en la página Web http://www.noaluranio.es/ , como te aconsejé meses atrás y has analizado todo lo que en ella se dice, tú mismo te habrás dado cuenta del inmenso desastre que las minas hubieran supuesto para nuestra zona.

Por eso tenemos que sentirnos muy satisfechos y estar agradecidos a todos los que se han movilizado mostrando su rechazo. A los asociaciones y los ayuntamientos de los pueblos afectados, que fueron los primeros en oponerse, a varias asociaciones y ayuntamientos de la comarca que se fueron sumando después, a las propias cortes de Aragón, a cuya región también le afectaba por la parte próxima a nuestra zona y a las instituciones y partidos de la provincia, que también se sumaron al rechazo.

Especialmente agradecidos debemos estarles a Ecologistas en Acción de Guadalajara, que hicieron las correspondientes alegaciones legales a su debido tiempo y, sobre todo, a la plataforma NO AL URANIO, que ha sido la verdadera dinamizadora y aglutinadora del movimiento de rechazo a las minas. Y no me quedaría conforme, Nicolás, si no hiciera una mención expresa a la lucha de una serie de personas independientes, vecinos e hijos de nuestros pueblos, que viendo la que se nos venía encima, se lo han currado como nadie desde la plataforma. Creo que personas así, personas que desde la discreción pelean por el bien de nuestra tierra, merecen la gratitud y admiración de todos.

Resumiendo lo dicho en las dos cartas de recapitulación, creo que podremos estar de acuerdo, Nico, en que se ha evitado lo peor: la explotación de la mina de uranio y se tiene bien encarrilado lo mejor: la lucha unitaria por un Plan Integral Comarcal de desarrollo y repoblación humana. Nos queda ahora la difícil tarea de conseguir que los compromisos de la Junta de Comunidades y de su Presidente no se queden en promesas, y en ello hay que centrarse. Pero es evidente, que un nuevo discurso comarcal ha echado a andar y que camina con pasos firmes y con ideas bastante claras de lo que se pretende.

El futuro de esta comarca, apenas se ha empezado a escribir y le quedan aún muchísimas páginas en blanco que, o las vamos escribiendo día a día con nuestra implicación los vecinos e hijos que decimos querer a esta tierra, o nadie las escribirá por nosotros, ni siquiera nuestros descendientes, porque para entonces, ya será demasiado tarde.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Los primeros síntomas de un nuevo discurso

Si te parece, Nicolás, vamos a recapitular sobre lo acaecido en nuestra Comarca desde la segunda mitad de 2005 hasta hoy. Nos servirá para ordenar y sintetizar nuestras ideas y, de paso, para orientar a posibles lectores del blog que no conozcan de cerca lo que acontece en una Comarca con un amplio territorio, que alberga un centenar de pequeñas localidades y cuya densidad de población es la más baja de Europa: 1,6 habitantes/km2. 

 Si recuerdas, en aquella carta que te envié el 22 de septiembre de 2005, no sólo te daba argumentos para que pusieras los pies en el suelo, sino que también te decía al final, que se vislumbraban algunas cosas, que invitaban al optimismo. Pues bien, por ellas voy a empezar. 

En mi opinión, el devastador incendio que asoló trece mil has de bosque y del que tanto hemos hablado, supuso un aldabonazo en nuestras adormecidas conciencias, una especie de sentimiento de que era la gota de agua que colmaba el vaso de las adversidades y de que algo teníamos que hacer para cambiar la situación antes de que fuera demasiado tarde. Fuera por ello o no, lo cierto es que durante los cinco meses que quedaban del 2005 y principios de 2006, aparecieron de súbito varios síntomas que indicaban un cierto despertar; surgieron ideas y propuestas que, aunque inconexas e insuficientes, tenían un denominador común: Eran, por fin, iniciativas sobre los principales problemas que afectaban a toda la comarca y que debíamos resolver entre todos. 

La actitud de Queremos Futuro www.queremosfuturo.org en la Comisión de seguimiento del área incendiada demandando que alguna de esas ayudas fueran para toda la comarca y no sólo para la zona calcinada; la propuesta del Parador Nacional, argumentada por la propia Junta, como una actuación de la que se beneficiaría toda la zona; la reivindicación de que la carretera Alcolea-Monreal, se convirtiera en Autovía, en vez de vía rápida, que empezó a proponerse desde algunas instancias; las voces que se levantaron desde ciertos ayuntamientos y alcaldes (Molina, Peralejos, Adobes…) reclamando que se extendieran a toda la comarca las medidas que se estaban poniendo en marcha en el área calcinada, la insistencia de algunos asambleistas y del propio Presidente de la Comunidad del Real Señorío de Molina y su Tierra, de que esta institución tomara en sus manos ciertas medidas que afectaban a toda la zona, etc., eran iniciativas y propuestas muy significativas, que desbordaban por completo el marco de cada una de nuestras pequeñas localidades y apuntaban hacia soluciones de carácter comarcal. 

 En el mismo contexto debemos situar las opiniones y debates sobre la comarcalización que surgieron en algunos medios escritos y las propias propuestas que hicimos algunos participantes de la tierra en el VI Congreso Regional de Ciudades y Pueblos Sostenibles de Castilla-La Mancha, celebrado en Molina en octubre de 2005 (yo mismo presenté una por escrito con 10 puntos comarcales) no eran todavía propuestas suficiente matizadas, ni estaban tan desarrolladas como se requiere para un discurso nuevo y comarcal, pero sí componentes del mismo y el preludio de lo que acabaría aconteciendo entre finales de 2005 y principios de 2006: el surgimiento de La Otra Guadalajara, www.laotraguadalajara.net

 En el Plan Integral de Desarrollo y Repoblación Humana elaborado por este movimiento ciudadano, quedaron definitivamente recogidas y definidas esas iniciativas dispersas y con ellas y otras nuevas, se le dio cuerpo y perspectiva, al fin, al nuevo discurso que se venía cerniendo.  No exagero, Nicolás, cuando digo que es un discurso nuevo; pues si no dime tú, que expresión tengo que utilizar para definir el que hayamos pasado en tan poco tiempo del resignado y qué le vamos a hacer, al esperanzador vamos a ver qué podemos conseguir aún entre todos; de un discurso mantenido durante treinta años en que cada localidad iba a lo suyo y sólo a lo suyo, a otro nuevo de referencia y perspectiva comarcal, que reconoce la necesidad de seguir atendiendo lo específico de cada una de nuestras pequeñas localidades, pero que tiene muy claro, que el ámbito comarcal es natural e imprescindible para poder plantear y resolver los principales problemas de despoblación y de falta de desarrollo que tan drásticamente aquejan a nuestra tierra. 

Y no solo está elegido el escenario adecuado, sino que, como tú bien sabes, se cuenta ya con un Plan Integral Comarcal, apoyado por la mayoría de la población de forma expresa a través de su firma 11.200) y, al menos de palabra, con un compromiso de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha de asumir las medidas que contiene. Pero de todo esto, Nicolás, ya te haré la recapitulación en la carta siguiente

viernes, 30 de octubre de 2009

Los montes, un bien necesario para la vida

Me parece apropiado, Nicolás, retomar el tema de los montes, pero de una manera ordenada y no tan deshilachadamente como lo hemos hecho hasta ahora. 

Vamos, pues, a poner en orden nuestras ideas y empecemos por precisar cual es el verdadero papel de los bosques, porque una vez que comportamos los mismos o parecidos postulados, será más fácil comentar y entendernos en aspectos más específicos, como las causas de fondo del incendio, los planes de montes para evitar nuevas catástrofes, las acciones silvícolas a realizar, la creación de empleo y el incremento de población de nuestras pequeñas localidades a través de esas tareas, etc. 

Los bosques tienen un considerable interés material y económico. Nos aportan madera, pastos, plantas medicinales, hongos, atractivo turístico etc. Estos ricos y variados recursos naturales son básicos para el desarrollo de la industria maderera, la ganadería, la gastronomía, la medicina, el turismo y otros sectores. Los bosques, en definitiva, generan recursos de muchísimo provecho para el desarrollo de la vida del campo y para diversos sectores de la industria. ¿Estamos de acuerdo, Nico? 

Por otra parte, si profundizamos más, nos daremos cuenta de que los montes nos aportan bienes todavía más necesarios, que los que acabo de describir. Supongo que no te será difícil compartir conmigo la idea de que son el bien natural más necesario después del agua o la par que el agua. Son los verdaderos pulmones de la tierra y la función que realizan de absorber el dióxido de carbono y generar oxígeno, los hace imprescindibles para la vida humana y de los seres vivos en general. También te será fácil aceptar, además, que dan humedad al ambiente, contribuyen decisivamente a la regulación de los ciclos climatológicos, impiden la desertización y las inundaciones, son la reserva de muchas especies de fauna y flora, dan empaque y esplendor al paisaje y son lugares ideales para la paz, el descanso y el placer de los seres humanos. ¿De acuerdo también? 

Pues si estuvieras de acuerdo en todo, por lógica, también deberías compartir, que las áreas rurales y los pueblos donde se expanden los bosques deben considerarse como lo que realmente son: 

Como espacios medioambientales absolutamente necesarios para el presente y el futuro de la vida, como lugares CEDENTES de bienes imprescindibles para toda la sociedad y, en consecuencia, como áreas que deben ser declaradas desde las instituciones de INTERÉS ESTRATÉGICO, con todo lo que ello conlleve en cuidados y ayudas desde el Gobierno Central y los Gobiernos Autonómicos, para que los bosques puedan desempeñar en plenitud y de forma permanente estas funciones tan imprescindibles para la vida Reflexiona a fondo sobre esta carta, Nico, y dime si la compartes, porque a partir de estos criterios, aquí esbozados, tenemos muchas cosas de qué hablar sobre los bosques

miércoles, 28 de octubre de 2009

Tengo una pregunta para Vd

Anoche, Nicolás, mientras veía un programa de TV titulado Tengo una pregunta para Usted, se me fueron pasando por la mente dos bloques de preguntas que les haría, si pudiera, a éste y a todos los Gobiernos de la Nación que hemos tenido desde que se instauró la democracia y a las fuerzas políticas que los han sustentado. Serían preguntas sobre asuntos que te resultan conocidos, porque ya los hemos hablado en otras cartas. 

El primer bloque, Nico, sería éste: Es evidente que cuentan Vds. en la Constitución, en las leyes que la desarrollan, en las leyes de las CCAA, en las Directivas Europeas y en sus Planes Rurales de Desarrollo Sostenible, con cobertura legal y dotación económica suficientes para haber ido tomando medidas que fueran reduciendo los desequilibrios y las desigualdades entre la ciudad y el campo. Y siendo esto así: ¿Por qué no lo han hecho? ¿Por qué no han dado ni dan cumplimiento a esas leyes? ¿Por qué? ¿Por desidia? ¿Por falta de voluntad? ¿Porque no somos rentables en términos de votos al vivir tan poca gente en los pueblos? ¿Porque no presionamos suficiente desde el mundo rural? ¿O es por todo un poco? No será, desde luego, por falta de tiempo, que ya llevamos treinta años desde que se instauró la democracia. 

Y no será tampoco porque los problemas no sean bien grandes, ya que se trata nada menos, que de las tremendas carencias de infraestructuras y servicios que sigue padeciendo en exclusiva el mundo rural, a pesar de que seamos igual de españoles y tengamos los mismos derechos que los demás Segundo bloque: El Gobierno puso en marcha un Plan Local de inversiones municipales y ahora otro, como una parte del conjunto de las medidas con las que pretende paliar los efectos de la crisis y salir de ella. Esto por un lado. Y por otro, llevan Vds. –los unos y los otros- más de veinticinco años reconociendo la pésima situación económica de los ayuntamientos y prometiendo sacar una nueva ley de financiación municipal que resuelva el problema y que, sin embargo, un cuarto de siglo después, todavía no ha visto la luz. 

Y, siendo ciertas ambas cosas: ¿No creen Vds., que si una nueva y suficiente financiación municipal estuviera en marcha, los propios ayuntamientos estarían colaborando desde sí mismos con sus iniciativas en la lucha contra la crisis y sin necesidad de recibir ayudas graciables del Gobierno? ¿Y por qué no se dice que en realidad el Gobierno no pone un solo euro, ya que esas ayudas se hacen a cargo de la deuda histórica que el Gobierno de la Nación y las CCAA tienen contraída con los municipios al haberles escamoteado durante un cuarto de siglo -¡¡¡un cuarto de siglo!!!- la financiación que en justicia les correspondía? 

Y más preguntas: ¿Por qué en los borradores que hasta de ahora se conocen relativos a la nueva financiación municipal sigue manteniéndose la trasnochada filosofía de que una buena parte de la futura financiación no sea directa, sino concedida a través de ayudas graciables? ¿Es el miedo y la desconfianza a los propios ayuntamientos lo que les lleva a no permitir que éstos manejen sus recursos y con ello hacer su propia política y establecer sus prioridades? ¿O es porque no quieren perder el margen de tutelaje y condicionamiento sobre los ayuntamientos, que tienen de hecho los cargos de las instituciones provinciales, regionales y nacionales encargados de conceder o denegar las ayudas? 

Otra explicación no soy capaz de encontrar y la verdad que de estas dos hipótesis ambas me parecen peores, por utilizar tu propia forma de expresarte cuando todo te parece mal. Mención aparte merece el exministro, Jordi Sevilla, que fue el único que puso sobre la mesa un excelente borrador, con el que pretendía devolverles la autonomía a los ayuntamientos con la financiación directa y dejando en fuera de juego el actual sistema de concesión de ayudas, que él mismo calificaba de graciables y tuteladas. ¿Por qué no se retoma de nuevo ese borrador tal y como lo presentó? ¿Por qué? 

Habría muchas más cosas, Nicolás, sobre las que hacer preguntas pero, por hoy, dejémoslo así.

sábado, 24 de octubre de 2009

Con los pies en el suelo. (II)

… positivo, con reafirmaciones, con la fuerza que inyecta el darte cuenta, que aquí sólo cabe el o , porque el no y el qué le vamos a hacer implica colaborar por inhibición en el proceso de despoblación y de dejar sin vida activa a nuestros pueblos; implica negarle el deber de auxilio para intentar invertir la tendencia a una comarca -la nuestra- que camina hacia el ocaso y, de paso, desairar las ilusiones de nuestros antepasados, sus sueños y proyectos, los que se traían entre manos tu padre y el mío cuando “trasnochaban”. ¿Te acuerdas qué cábalas se hacían, los pobres, para cuando nosotros fuéramos “grandes”? 

 A nadie se le ocurriría, Nico, dejar de pelear por recuperar la salud de un ser querido por muy remota que fuera la posibilidad de mejorar. Pues bien, en la misma posición deberíamos colocarnos ante el delicado estado de salud de nuestra tierra, todos los que decimos quererla. Y del mismo modo que en la lucha por intentar salvar al ser querido somos capaces de mantener la esperanza como norte y la tenacidad y paciencia como actitud vital; debemos serlo, en la larga y dura lucha de repoblar nuestra tierra, para recuperarle la salud hasta donde sea posible. 

Así pues, comprometerse con la causa de la comarca es, o debería ser, no resignarse ante el mal de su despoblación y a partir de ahí, engancharse con fuerza a todas las posibilidades que existan de que nuestra tierra salga adelante y transformarlas en esperanzas dignas por las que luchar; en contraposición a lo malparados que quedaríamos ante las nuevas generaciones, por dejar morir al enfermo, sin haber hecho todo lo posible por intentar salvarlo. Y, si tratando de evitarlo, el enfermo se nos llegara a quedar entre los brazos -que no lo creo- siempre podríamos ser admitidos por la historia con el respeto y la dignidad que merecen unas gentes, que pelearon por recuperar la tierra que querían mientras a ésta le estuvo latiendo el corazón.

Asumir esta causa y no otra cosa, es lo que debe darnos la firmeza necesaria, para que intereses particulares, electorales, partidistas u otros, no nos hagan desistir en el empeño de desarrollar tareas, que para la repoblación de esta tierra son del todo imprescindibles e irrenunciables; empezando por conseguir que la opinión pública conozca, para ponerla de nuestra parte, que en nuestra provincia hay dos realidades diametralmente opuestas: la de la capital y el Corredor del Henares, que crece y prospera al amparo de la expansión de Madrid y la del resto de la provincia, la que se queda sin gente y sin “interés electoral”, la marginada por las instituciones, la que configura las tres cuartas partes del territorio provincial, la que necesita con urgencia desarrollo y repoblación humana, la que exige de las instituciones un tratamiento jurídico especial de área deprimida y, en consecuencia, la inversión suficiente del fondo de solidaridad y de donde sea para acortar diferencias territoriales dentro de la región, la que tiene en su parte más alejada y olvidada una comarca, que precisa de todas estas atenciones con mas urgencia que nadie. 

Una comarca, la nuestra, que precisa como el aire que respira apostar por su desarrollo, por la comarcalización, por planes integrales de montes, de infraestructura, de servicios, de inversión pública y privada, de repoblación humana… y como herramienta para conseguirlo, de la unidad de nuestros pueblos a través de una organización comarcal fuerte. Para llegar ahí, me parece vital empezar a crear algo semejante a Teruel Existe, Soria Ya y Plataforma Ciudadana de Zamora, cuyos movimientos no nacieron a impulso de los partidos, ni por su deseo, pero que ahora se ven obligados a respetar y a asumir sus reivindicaciones contra la despoblación y la falta de infraestructuras. Bien es cierto, que en esos casos se trata de provincias y no de comarcas, pero como ejemplo de lo que quiero decirte me sirven.

La tarea, Nicolás, se presume difícil y nada corta y nos obligará a ser constantes; también pacientes cuando los resultados tarden en llegar y siempre muy flexibles para explorar las vías más adecuadas, ya que no debe ser nada fácil intentar una repoblación humana en el siglo veintiuno.

Por último, deberemos desprendernos por completo del sectarismo partidista y asirnos al consenso todo lo posible, encontrando un denominador común que facilite luchar todos juntos por nuestra tierra a pesar de la diversidad de ideas, de partidos y de grados de conciencia y compromiso. 

Hablando de constancia, Nico, me acuerdo ahora de lo embelesados que nos quedábamos los dos, cuando el maestro nos contaba aquello de que San Isidoro, un mal estudiante al principio, llegó a ser sabio y que todo empezó una vez en que viendo a un hombre sacar agua de un pozo, observó que la piedra del brocal se había desgastado con el roce constante de la soga, por lo que se dijo: Si la perseverancia del roce de la soga es capaz de desgastar la piedra, mi perseverancia en el estudio también será capaz de hacerme aprender muchas cosas. ¿Te acuerdas? Haríamos bien en tener en cuenta este ejemplo, porque no será sin perseverancia, como iremos logrando nuestros nobles anhelos. 

No todo son adversidades en la tarea de intentar repoblar la zona; también empiezan a vislumbrarse algunas cosas que invitan al optimismo, pero éstas ya irán saliendo en mis sucesivas cartas. En ésta sólo pretendía hacerte una fotografía panorámica de las adversidades objetivas y subjetivas que nos vamos a encontrar, porque me parecía que no tenías los pies en el suelo. A partir de ahora, carta a carta y tema a tema, te lo iré exponiendo todo con detenimiento, y me centraré mucho más en proponer soluciones, que en reiterar los problemas, porque ahí es donde reside el quid de la cuestión.