viernes, 16 de abril de 2021

Que no son cifras, que son seres humanos, con un cruel drama humano detrás de cada muerte



Presidenta de Nueva Zelanda. Consenso mundial en reconocerla como lideresa indiscutible  contra la Pandemia y ejemplo a seguir. 26 muertes. Economía en pleno relanzamiento y restañadas las heridas causadas por la Pandemia

Te lo digo, Nicolás, en cifras; pero de manera que puedan hurgar en nuestras conciencias. Te lo digo convencido de que hasta que llegue la inmunidad de rebaño, aún es posible evitar la muerte de cuatro o cinco mil personas destinadas a morir. Para ello, basta con que todo el pais hagamos un último esfuerzo solidario y unitario; para lo cual debemos exigir que se alargue un par de meses el estado de alarma, a fin de poder utilizarlo en la medida que sea necesario.

Lo ocurrido con la Pandemia en un año, Nicolás,  es como  si en ese corto espacio de tiempo, 1.660 autobuses llenos de personas humanas mayores se hubieran ido  despeñando por las distintas  carreteras de España y, en todos  los casos, hubieran muerto el 100% de l@s viajer@s.

Y, con el riesgo evidente, de que se llegará a los 1.700 autobuses despeñados hasta que se arreglen todas las carreteras, salgo que hagamos un último esfuerzo para reducir la masacre.

Digo esto, con la deliberada intención de hurgar en las adormecidas conciencias de las Direcciones elitistas y enajenadas de todos los partidos políticos y de un sector de la ciudadanía del país, cuya  escasa sensibilidad humana, la han perdido ya del todo, al acostumbrarse a las cifras y olvidarse por completo, que detrás de cada cifra hay un drama humano, una muerte cruel y en absoluta soledad, un ser humano al que ni siquiera le  han podido dar el último adiós sus seres queridos.

En fin, te lo digo, Nico, para ver si es posible aún el despertar de las conciencias adormecidas, al menos las políticas, y evitar así por lo menos, 4.000 o 5.000 personas de las 10 o 12.000 que, más o menos, están condenadas a morir, si no hacemos ese último esfuerzo todos a una, hasta que llegue la inmunidad de rebaño.