Nicolás, acepto el reto que me propones en tu mail, de reflexionar juntos sobre las causas de
fondo que pueden estar incidiendo en el masivo desafecto y rechazo ciudadano a
los políticos y a los partidos que representan y, asimismo, de intentar esbozar, qué soluciones políticas alternativas de representación,
participación, organización y/o coordinación serían
posibles.
Dos aclaraciones antes de arrancar: La primera, que me joroba
mucho que no aceptes para la ocasión la publicación de tus respuestas en el
blog y te sigas refugiando en los mails y la segunda, que el tema que abordamos
precisará de varias cartas para analizarlo. Si te parece, iremos exponiéndolas poco a poco, a fin de que nos quede tiempo para
seguir tocando también asuntos de la Comarca
y para el resto de nuestras ocupaciones,
que los días solo tienen veinticuatro
horas. Para que los lectores del blog puedan detectar a primer golpe de vista
las cartas referidas a este tema, les voy a poner a todas ellas el antetítulo: No
nos representan
En fin, Nicolás, vamos al asunto, pero no creas que va a ser
fácil hincarle el diente, ni menos aún suscitar consensos en una problemática
como esta, tan detestada, pero a su vez, tan preñada de incertidumbres y tan carente de
referencias en cuanto a proponer soluciones.